El reperfilamiento de deuda de corto plazo de agosto golpeó a empresas que invertían fondos para pagos de corto plazo, como salarios.
El reperfilamiento de deuda de corto plazo de agosto golpeó a empresas que invertían fondos para pagos de corto plazo, como salarios.

Los inversores locales se preparan para un deja vu. Después de la sorpresiva decisión del ministro de Hacienda Hernán Lacunza de postergar los pagos de Letras del Tesoro de corto plazo en agosto del año pasado fondos comunes de inversión y compañías de seguros, los principales tenedores de esos papeles, parecen estar preparándose para una repetición. Dados los descuentos a los que se venden en el mercado secundario, la expectativa es de un segundo reperfilamiento que estire el pago más de 300 días.

El default de la era de Mauricio Macri duró unas pocas horas, según la calificadora de riesgo que se elija, la extensión de los vencimientos de letras en pesos -Lecap- y en dólares -Letes- el rating del país cayó a “default selectivo” por alrededor de 24 horas. Pero como inmediatamente después de incumplir con los plazos originales de esas emisiones de deuda el Tesoro presentó un cronograma para el cumplimiento que incluía el pago de intereses extra resultado del mayor plazo, la deuda pasó a ser calificada en los últimos escalones de la categoría basura.

De cara a una esperada reestructuración de deuda para el año que viene, los fondos comunes que dominan el golpeado mercado secundario de Letras del Tesoro tienen incorporado un escenario muy pesimista. La Lecap en pesos que vence el 26 de febrero, como así también la que madura el 11 de marzo próximo, descuentan un “nuevo evento de crédito”, como se refieren en la jerga a cualquier incumplimiento de un pago o de las condiciones de una emisión de deuda.

Los precios de las Letras del Tesoro que vencen el año que viene están mucho más bajos que papeles comparables, una señal de que los inversores no tienen fe en su pago

Los precios actuales descuentan un nuevo reperfilamiento”, asegura Alejandro Kowalczuck de Argenfunds. “Al compararlo con otras emisiones a tasa variable o la propia tasa Badlar, los precios de las Lecap al 26 de febrero y al 11 de marzo darían un rendimiento tal equivaldría a invertir en esas alternativas con vencimiento entre 335 y 415 más tarde”, explicó el operador.

Esas comparaciones entre los rendimientos de distintas alternativas, el día a día de los operadores del mercado, implican que si el mercado tuviera fe en el pago a término según el cronograma del reperfilamiento de agosto pasado, estaría pagando precios más altos por las Lecap.

Si el mercado tuviera fe en el pago a término según el cronograma del reperfilamiento de agosto pasado, estaría pagando precios más altos por las Lecap (Photo by RONALDO SCHEMIDT / AFP)
Si el mercado tuviera fe en el pago a término según el cronograma del reperfilamiento de agosto pasado, estaría pagando precios más altos por las Lecap (Photo by RONALDO SCHEMIDT / AFP)

No podrían valer lo que valen si eso se pagaran en marzo, son unos $480.000 millones que son impagables incluso con emisión monetaria”, coincidió Augusto Posleman de Portfolio Personal Inversiones. “La duda no es si se refinancian, sino de qué manera se hace, eso es lo que falta para poder ponerle un precio”, agregó.

Cuando se estiraron los vencimientos de las Letras del Tesoro en agosto los fondos comunes sufrieron y también las empresas que pagaban salarios con esas inversiones

“Excepto la que vence la semana que viene el resto operan entre paridades de 55 y 70 a grandes rasgos, lo que muestra que el mercado piensa que podría venir algún tipo de re-reperfilamiento en el corto plazo, y en el caso de las Letes en dólares hay ”, dijo Martín Przybylski de Consultatio Asset Management.

El primer reperfilamiento, decidido poco después de la derrota del oficialismo en las primarias de agosto, golpeó con fuerza a la industria de fondos comunes de inversión. Uno de los instrumentos que más éxito había tenido en ese sector eran los fondos comunes “T+1” (se los llama así porque la cuotaparte se puede retirar si se solicita con 24 horas de anticipación), porque aprovechaban las altas tasas de las Lecap en pesos y otros instrumentos para ofrecer a empresas manejo de liquidez de corto plazo.

Ese servicio es muy útil para empresas de todo tamaño que perciben cobros durante el mes y los tienen que usar, por ejemplo, para pagar salarios. Al haber menos de 30 días entre el cobro y el pago de sueldos, esos inversores no podían ir a plazos fijos a un mes, entonces encontraban por esta vía una manera de aprovechar las tasas récord del sistema y no perder contra la inflación. Por eso, cuando se reperfilaron las Letes, muchas pymes tuvieron que hacer malabares para pagarles a sus empleados.

El cronograma de pagos que diseño el ministro de Hacienda de Argentina, Hernán Lacunza, para las Letras del Tesoro no va a ser cumplido, según las apuestas de los inversores
El cronograma de pagos que diseño el ministro de Hacienda de Argentina, Hernán Lacunza, para las Letras del Tesoro no va a ser cumplido, según las apuestas de los inversores

Tal fue el golpe que el Banco Central tuvo que crear Letras a un día de plazo por las que paga tasa para dar liquidez a los fondos comunes y permitirles así a sus clientes rescatar sus tenencias para hacer frente a sus pagos. Hay casi $200.000 millones emitidos de esos papeles especiales para mantenerlos funcionando.

Hoy, el mercado ya sufrió el golpe y cambió. La nueva estrella entre los fondos son los que invierten a tasa de depósitos bancarios mayoristas y permiten rescates en el mismo día. Esos instrumentos ahora son los que captan la liquidez con las que las empresas llevan su día a día.

“Hoy hay mucha más plata en fondos de manejo de liquidez puros, que no invierten en Lecap, por lo que ahora el impacto no sería tan fuerte”, dijo Przybylski.

Hoy hay mucha más plata en fondos de manejo de liquidez puros, que no invierten en Lecap, por lo que ahora el impacto no sería tan fuerte (Martín Przybylski)

Según fuentes oficiales, los tenedores de las Letras del Tesoro que quedan siguen siendo más que nada fondos comunes de inversión y aseguradoras. Son los mismos inversores institucionales que sufrieron el default de agosto.

Minoristas e inversores extranjeros prácticamente se deshicieron de todas sus tenencias. Otros tenedores que sufrirían en caso de una nueva refinanciación serían bancos y la Anses, aunque para este último organismo la extensión de plazos con pago de intereses no sería un gran cambio dado que continuó renovando al Tesoro con cada vencimiento de Letras que cobró. Quedan, si, las tenencias de provincias que recientemente fueron excluidas del reperfilamiento original para que puedan pagar salarios y gastos corrientes.

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