Wall Street (Foto: AFP)
Wall Street (Foto: AFP)

Alberto Fernández logró sostener hasta la elección los misterios que cultivó durante la campaña. Esto es, sus planes de gobierno si resultaba ganador y quiénes integrarán su equipo de colaboradores. En particular quién será su ministro de economía, el frente más delicado y que más inquietud despierta entre los analistas norteamericanos, los inversores y los estrategas del mercado.

Ese misterio, funcional a la estrategia de Fernández el candidato, es desde anoche –desde el momento en que se convirtió en Fernández el presidente electo– un interrogante que los observadores externos miran con enorme ansiedad. El mes y medio de transición parece una eternidad.

En Washington creen que corrido el velo de las elecciones llegó la hora de las certezas. Quieren saber cuanto antes quién tomará las riendas de la economía, qué orientación le dará Fernández a su gestión y cuándo y cómo iniciará las negociaciones para resolver el problema de la deuda, que es visto como el punto más acuciante en la agenda de los primeros días.

Creo que lo primero es quiénes van a ser los miembros de su equipo. Hay muchos nombres dando vueltas, pero falta saber quién va a estar a cargo de la política económica (Kerner)

“Hay mucha expectativa sobre las señales iniciales”, dijo a Infobae Daniel Kerner, director para América latina del Eurasia Group. “Creo que lo primero es quiénes van a ser los miembros de su equipo. Hay muchos nombres dando vueltas, pero falta saber quién va a estar a cargo de la política económica”, agregó. El nombre que elija dará una primera señal de la orientación que busca.

Según Kerner, una vez definida esa designación Fernández enfrentará dos planos de decisiones: uno más general, vinculado a la deuda, la meta fiscal y la relación con el Fondo Monetario, en el que “va a necesitar un plan consistente para estabilizar la economía”, y otro más urgente, con la transición como primer desafío de corto plazo y donde el tema cambiario va a ser central.

Donald Trump, presidente de EEUU (Brendan Smialowski / AFP)
Donald Trump, presidente de EEUU (Brendan Smialowski / AFP)

“Hay expectativas de coordinación con el equipo saliente, para calmar los ánimos, pero dada la diferencia de visiones veo difícil algo sostenible y efectivo”, evaluó el experto.

La renegociación de la deuda es para Mark Jones, especialista en América latina de la Rice University, de Texas, “la prioridad número uno de Alberto Fernández a partir de hoy, tanto para obtener una extensión de los plazos como una quita importante de capital”. La situación actual, señaló el experto a Infobae “no es sostenible, y es obvio que para tener posibilidades de volver a crecer en serio, Argentina necesita no sólo patear la pelota sino también recortar una porción importante de la deuda”, agregó.

La prioridad número uno de Alberto Fernández a partir de hoy, tanto para obtener una extensión de los plazos como una quita importante de capital (Jones)

Una duda compartida es cuál, de los distintos Fernández que se insinuaron en la campaña, será finalmente el que gobierne. Los analistas atentos a la política argentina suponen que el presidente electo será más bien pragmático y probablemente no se atará a modelos ideológicos rígidos.

Pero al mismo tiempo lo ven como un dirigente imprevisible, capaz de tomar caminos muy diferentes, apoyado en un esquema de poder donde el cristinismo será la fuerza dominante.

Kristalina Georgieva. directora gerente del FMI (AFP)
Kristalina Georgieva. directora gerente del FMI (AFP)

“Aunque él es visto como una figura moderada, la presencia de Cristina Kirchner provoca pésimos recuerdos en Washington”, sostuvo Benjamin Gedan, director del Argentina Project en el Wilson Center, de la capital norteamericana. “Los contactos con sus asesores en Nueva York y Washington han sido tranquilizadores, pero dada la diversidad que hay en el Frente de Todos, nunca quedó claro quién hablaba por él”, observó.

Mi impresión es que viene un primer Alberto más bien heterodoxo. Creo que ha sido muy claro en que hay que dejar atrás el neoliberalismo. Va a querer manejar mas activamente lo cambiario e intentar darle aire a la economía”, observó Kerner. La presencia de Cristina Kirchner en su gobierno y el contexto regional, sobre todo lo que ocurre en Chile, “van a reforzar esta orientación”, dijo a Infobae.

Sin embargo, para el especialista del Eurasia Group “no hay margen” hoy en Argentina para la heterodoxia. “La situación es muy delicada y el riesgo de una desestabilización mayor es grande”, afirmó. “Sin un plan consistente que resuelva el problema fiscal, la deuda, la inflación y encamine la relación con el FMI veo difícil que algo funcione”, dijo.

Aunque él es visto como una figura moderada, la presencia de Cristina Kirchner provoca pésimos recuerdos en Washington (Gedan)

“Mi impresión es que ese plan no está, y la pregunta entonces va a ser si Alberto Fernández doblará la apuesta o se moderará. Creo que ahí lo veremos mas pragmático, pero es una pregunta sin respuesta clara aun”, agregó Kerner.

En el plano diplomático ocurre algo similar. Las señales que el candidato del Frente de Todos con respecto a Venezuela, el tema regional que domina de manera casi excluyente las preocupaciones de Washington, fueron poco claras y sugieren una contradicción con la política norteamericana.

Los observadores en la capital norteamericana temen un posible frente de confrontación. “Rápidamente Fernández tendrá que convencer al gobierno estadounidense de que no quiere ir hacia un choque diplomático”, alertó Gedan.

Jones compartió esta inquietud. “No le vendría mal a Fernández repensar su decisión de salir del Grupo de Lima”, opinó. Esa postura, sostuvo, “será vista en Estados Unidos como un acercamiento al Chavismo de (Nicolás) Maduro y un rechazo al que hoy es el tema en América del Sur que más les importa a Donald Trump, Mike Pompeo y compañía. Mucho más que cualquier otro tema”.

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