Argentina es el tercer receptor de IED regional, detrás de Brasil y México.
Argentina es el tercer receptor de IED regional, detrás de Brasil y México.

Este jueves, la consultora Ernst & Young Argentina divulgó los resultados de su Encuesta de Financiación e Inversión 2019, realizada entre directivos de compañías de primera línea del país.

El sondeo reflejó que en 2019 las empresas lograron sostener sus ventas en relación al año pasado, aunque no consiguieron mantener los niveles de rentabilidad, en un marco de alta inflación, alza del dólar y contracción de la actividad económica.

EY detalló que el 47% de las empresas registró un incremento de las ventas, contra un 42% que observó una caída. En tanto, un 11% de los consultados respondió que las ventas se mantuvieron constantes.

Distinto fue el caso de la rentabilidad: Aunque un 36% de las compañías consultadas registró un incremento de la rentabilidad en el corriente año, un 51% reconoció una caída, mientras que para un 13% de las firmas se mantuvo constante.

Ernst & Young, ahora también conocida como EY, es una de las más importantes firmas de servicios profesionales del mundo, que incluyen auditoría, impuestos, finanzas, contabilidad, asesoría legal, servicios de cálculos y estudios actuariales y asesoramiento en la gestión de la empresa.

EY Argentina presentó, en conjunto con el Instituto Argentino de Finanzas (IAEF), los resultados de la decimosexta edición de la encuesta sobre las fuentes de financiamiento y las perspectivas de inversión de las empresas, que contó con la participación de 60 compañías que representan a los principales sectores de la economía argentina.

Si bien las expectativas para el próximo año continúan siendo bajas, el 55% de las empresas aún piensa que podrán incrementar sus ventas y el 42% su rentabilidad.

En 2019, el 42% de las ventas decrecieron y la rentabilidad del 51% de las empresas bajó

Con respecto a las perspectivas de inversiones, el 53% considera que se mantendrán al mismo nivel que en este año, el 25% que crecerán y el 23% que decrecerán. Por otro lado, el 38% está evaluando tomar deuda el próximo año.

“La incertidumbre sobre la evolución de la coyuntura actual está demorando la toma de decisiones por parte de las empresas y las lleva a ser muy conservadoras en sus expectativas para el año próximo”, destacó Pablo De Gregorio, socio de EY.