Wall Street (Foto: AFP)
Wall Street (Foto: AFP)

La disciplina fiscal y la previsibilidad que hasta hace poco aportaba Nicolás Dujovne cotizaban muy bien en Wall Street. Sobre todo tratándose de la Argentina, un reincidente que desata temores que van mucho más allá de los funcionarios del actual gobierno. Ese capìtal se devaluó, pero no porque su reemplazante no ofrezca las mismas garantias. El mercado cree que Hernán Lacunza podría hacer una buena gestión al frente del Ministerio de Hacienda en tiempos normales. Sólo que estos no son tiempos normales.

Los estrategas de Nueva York pisan con pies de plomo cuando se trata de hablar del futuro argentino. Ven por delante un camino cargado de incógnitas y después del resultado de las PASO consideran que quien tiene que resolverlas no es Lacunza sino el ganador de las internas partidarias y muy probable presidente electo a partir del 27 de octubre: el kirchnerista Alberto Fernández.

La brújula de Wall Street apunta en una nueva dirección. "Ya no importan tanto los próximos dos meses sino lo que sigue después", sintetizó en diálogo con Infobae Siobhan Morden, analista para América latina de la firma Amherst Pierpont Securities, de Nueva York.

Otros tiempos: Dujovne y Lagarde, en septiembre en una conferencia de prensa en Nueva York
Otros tiempos: Dujovne y Lagarde, en septiembre en una conferencia de prensa en Nueva York

El candidato de Cristina Kirchner intentó llevar tranquilidad a los mercados a través de economistas de su entorno, como Guillermo Nielsen y Emanuel Álvarez Agis, caras conocidas en Nueva York. Logró espantar algunos fantasmas, pero no disipó la desconfianza. En Wall Street esperan todavía señales más claras de lo que se propone hacer una vez que esté en el gobierno, algo que prácticamente dan por descontado. La debacle de las acciones argentinas ayer en Wall Street y el nuevo salto del riesgo país son reflejo de esa inquietud.

"Alberto Fernández no está ayudando", evaluó Benjamin Gedan, especialista del Wilson Center. "Por más que minimiza como si fuera un ritual la posibilidad de un default, no termina de reconocer que el nerviosismo del mercado refleja el escepticismo sobre su propia plataforma económica, ni ha ofrecido garantías suficientes sobre cómo enfrentaría la inflación, controlaría el gasto y convencería al FMI de renegociar la devolución del préstamo que le dio a la Argentina", le dijo a Infobae.

El mercado cree que Hernán Lacunza podría hacer una buena gestión al frente del Ministerio de Hacienda en tiempos normales. Sólo que estos no son tiempos normales

Morden coincidió en este análisis. "Por ahora vemos que su prioridad son las elecciones. No sabemos si esa falta de definiciones es por condicionamientos ideológicos de su coalición, pero si no da garantías es posible que herede una gobernabilidad más débil", señaló.

En off the record, un estratega de un banco norteamericano lo puso en términos más crudos. "La duda todavía es si Cristina Kirchner va a manejar a Alberto Fernández o al revés". Y agregó: "Si el mercado percibe que Cristina, Máximo Kirchner y La Cámpora van a manejar el país, esto no se levanta más".

Hernán Lacunza con Guido Sandleris
Hernán Lacunza con Guido Sandleris

En este contexto de incertidumbre, el sucesor de Dujovne podrá en el mejor de los casos mantener el curso en medio de la tormenta. Esto es, "minimizar el estrés financiero", según lo graficó la analista de Amherst Pierpont. Pero despejar los nubarrones del horizonte es una tarea que, según advierten los expertos del mercado, probablemente supera sus posibilidades.

Lacunza, dijo Gedan, tiene una buena reputación, pero una misión imposible". "A menos que sus vínculos con figuras de la oposición realmente le permitan una comunicación coordinada con el equipo de Alberto Fernández, va a ser extremadamente difícil llevar tranquilidad a los inversores", completó el experto del Wilson Center.

De acá a octubre hay dos variables que el mundo financiero va a mirar con especial atención: el nivel de las reservas del Banco Central, que hoy se calculan en unos 18.000 millones de dólares, y las presiones que haya sobre el tipo de cambio. Serán los indicadores del pulso de la economía.

Ya no importan tanto los próximos dos meses sino lo que sigue después (Morden)

Un tercer elemento será el resultado que arroje la próxima misión del Fondo Monetario Internacional, que debería tener lugar en los próximos días. Los técnicos del organismo debían llegar ayer a Buenos Aires pero demoraron su partida de Washington por la salida de Dujovne, su principal interlocutor en el gobierno de Mauricio Macri.

No hubo una suspensión sino una postergación. Despejada la incógnita sobre el sucesor de Dujovne, el equipo de Roberto Cardarelli, jefe de la misión del Fondo para la Argentina, debería anunciar en estos días la nueva fecha de viaje. Los analistas neoyorquinos saben que en juego hay unos 5.400 millones de dólares que deberían llegar al país a mediados del mes que viene y que son cruciales para financiar el programa de estabilización económica de la Casa Rosada.

Roberto Cardarelli, el jefe de los técnicos del FMI que analizan el caso argentino
Roberto Cardarelli, el jefe de los técnicos del FMI que analizan el caso argentino

Pero la quinta revisión del acuerdo debería ser además una buena oportunidad para que Fernández ofrezca indicios más claros de la relación que se propone entablar con el organismo multilateral. "Esto será muy importante", enfatizó Morden.

El endeudamiento de la Argentina está en un 76% en dólares y una parte importante de ese porcentaje corresponde al crédito por 57.000 millones que el FMI le otorgó el año pasado a la Argentina. Los primeros vencimientos de esa deuda, si no hay renegociación de los plazos y condiciones, podrián comprometer seriamente las finanzas del próximo gobierno. Por eso un buen diálogo es crucial para ambas partes.

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