Los bancos buscan opciones para extender horarios de atención
Los bancos buscan opciones para extender horarios de atención

El horario de atención al público en las sucursales de los bancos argentinos es bien acotado: de lunes a viernes, de 10 a 15. Ese límite está establecido por regulaciones del Banco Central (BCRA) y por dos decretos (2.289/76 y 262/86) que fijan la cantidad de horas y el horario de trabajo de los empleados bancarios.

Sin embargo, las entidades bancarias quieren flexibilizar esos límites. Desde la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA), que agrupa a los bancos de capital nacional, desarrollaron un documento con una serie de propuestas para mejorar la inclusión financiera donde se incluye un pedido para poder extender el horario de atención e incluso tener sucursales abiertas durante los feriados y fines de semana.

Para lograr cambios en los horarios de atención es necesario modificar los Decretos 2.289/76 y 262/86

Según el documento, esta ampliación de los horarios de atención va en línea con la reciente habilitación de operaciones bancarias a través de corresponsalías en comercios, estaciones de servicios, locales del correo o farmacias, que pueden funcionar como agencias complementarias de los bancos.

En estas sucursales no bancarias, por ejemplo, se puede abrir una cuenta, suscribir un plazo fijo, realizar pagos y obtener préstamos. Es algo frecuente en otros países de la región, como Brasil, Chile, Perú, México y Colombia, entre otros.

Las sucursales bancarias tiene hoy un horario de funcionamiento acotado, de 10 a 15
Las sucursales bancarias tiene hoy un horario de funcionamiento acotado, de 10 a 15

"En línea con esta medida, se hace necesario otorgar una mayor flexibilidad en los horarios de atención bancaria para aumentar la oferta de servicios financieros disponibles en las sucursales, esto es, un uso más intensivo de la infraestructura existente", detalló el informe presentado por ADEBA.

¿Cómo funcionan las sucursales bancarias en otros países? En Francia, por ejemplo, uno de los mercados con un sistema financiero más desarrollado, el horario es de 9 a 12 y de 14 a 17 de lunes a viernes, pero también abren los sábados de 9 a 13 (en ese caso, la sucursal cierra el lunes). En Brasil, en tanto, el horario normal de apertura es de 9 a 15, de lunes a viernes, pero hay algunas sucursales con "horarios ampliados".

En Brasil, el horario normal de apertura es de 9 a 15, de lunes a viernes, pero hay algunas sucursales con horarios ampliados

La normativa actual, resumida en el Texto Ordenado "Horario de las Entidades Financieras" del Banco Central, establece un horario de atención al público de 10 a 15, con potestad de las provincias para modificarlo siempre que se mantenga el horario de atención de cinco horas y de la jornada laboral.

Con todo, el BCRA admite la habilitación de horarios especiales en días hábiles e inhábiles "que procuren brindar mejor atención de sus clientes en la prestación de los servicios que cada entidad considere conveniente". Es decir, con la autorización del regulador, es posible que los bancos logren la flexibilidad que buscan.

La Argentina está lejos del promedio de inclusión financiera de los países de altos ingresos
La Argentina está lejos del promedio de inclusión financiera de los países de altos ingresos

Sin embargo, según explican desde ADEBA en su documento, para lograr cambios en los horarios de atención es necesario modificar los Decretos 2.289/76 y 262/86. De esta forma, habría horarios mínimos de cumplimiento pero las entidades financieras tendrían la potestad de extender el período y los días de atención al público.

En la Argentina, cerca del 48% de la población mayor de 15 años tiene acceso a una cuenta en una institución financiera, según la encuesta mundial Findex. La comparación internacional revela que el acceso al sistema es similar al promedio de Brasil, Colombia, México, Perú y Uruguay, aunque está muy por debajo de Chile (con 74%) y de los países de altos ingresos, en los cuales la cobertura es casi absoluta (95%).

El decreto 2289/76

El decreto 262/86

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