En medio de la recesión económica, la actividad agropecuaria comienza a dar señales claras de reactivación
En medio de la recesión económica, la actividad agropecuaria comienza a dar señales claras de reactivación

Una vez más parece confirmarse en la historia argentina que "una buena cosecha es suficiente para revertir la recesión". Eso es lo que se esperaba y lo que parece confirmar la estimación preliminar del Índice General de Actividad" del Estudio Ferreres y Asociados, que sobre la base de proyectar un salto de 52,2% en el PBI del conjunto de la Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura, estimó que en abril se habría observado una singular desaceleración en la magnitud de la recesión que se inició en abril de 2018, en coincidencia con el inicio de la crisis cambiaria que sólo pudo ser contenido con el auxilio de un crédito stand-by del Fondo Monetario Internacional. 

De confirmarse el pronóstico, tras la mala noticia que dio el Indec pocas semanas atrás cuando estimó que el Estimador Mensual de Actividad Económica había cortado en marzo una mini racha positiva de 3 meses con aumento intermensual y aceleración de la recesión a 6,8%, podría constituir el primer paso concreto al quiebre de 4 trimestres de baja de la actividad agregada. La retracción respecto de un año antes se achicó a 1,5%, la menor en 8 meses.

De todas formas, no se trata de un fenómeno generalizado, sino básicamente de uno, al superarse los efectos de 2 años consecutivos con inundaciones, primero, y sequía, después, que habían provocado que entre abril y julio el agro anotara declinaciones a ritmo de dos dígitos altos (entre 30 y 40% anual) con una cosecha récord de más de 155 millones de toneladas; y mejores perspectivas para la ganadería de exportación.

No se trata de un fenómeno generalizado, sino básicamente de uno, al superarse los efectos de 2 años consecutivos con inundaciones, primero, y sequía, después

A partir de ahí, comenzó a observarse un modesto incremento del PBI del Transporte y Comunicaciones, pese a que el conjunto de la industria manufacturera habría vuelto a contraerse, ahora a ritmo de 6,3%, según la consultora de marras.

"Esta recuperación del agro se perfila para ser -con la posible excepción de la producción petrolera- el único motor de la actividad económica durante el segundo trimestre. Así, los sectores que muestran ciertas mejoras se apoyan en el empuje del agro: por el lado de la industria manufacturera, el sector alimenticio mostró un crecimiento de 6,4%, gracias al repunte de la producción de los molinos aceiteros. En este sentido, el transporte y el comercio mayorista también mostraron cierta reacción por el mismo motivo", destacan los economistas del estudio Ferreres y Asociados.

Y pese a que el consumo acumuló en marzo 9 meses con fuerte receso, para los próximos meses, la consultora OJF espera que comiencen los números interanuales positivos, "gracias al motor del agro, a la desaceleración de la caída que muestran varios sectores, y a la base de comparación que empieza a jugar a favor de las cifras de 2019″, porque el segundo y tercer trimestre de 2019 fueron los peores de los últimos 4 años.

El agro se perfila para ser -con la posible excepción de la producción petrolera- el único motor de la actividad económica durante el segundo trimestre

Además, el cierre de diversos acuerdos salariales en paritarias, junto a las compensaciones parciales por los desvíos entre las subas convenidas en 2018 y la tasa real de inflación que se disparó a un rango superior a 54% anual, se prevé determinarán un punto de inflexión en la caída del consumo.

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