Las facturas de los servicios públicos suelen incluir una larga lista de tasas e impuestos que se suman al precio final que pagan los usuarios. Uno de los casos más polémicos es la inclusión del Impuesto a los Créditos y Débitos en cuenta corriente, conocido como impuesto al cheque, que aunque está autorizada por distintas resoluciones del Enargas (Ente Nacional Regulador del Gas), genera discusiones entre empresas, tributaristas y asociaciones de consumidores.

La inclusión del impuesto al cheque (Ley N° 25.413) está normada por resoluciones de Enargas de los años 2002 y 2003, que autorizaron la incorporación en factura del mayor costo derivado de ese impuesto. La Resolución 2783/03, por ejemplo, indica que "las variaciones de costos que se originen en cambios en las normas tributarias", excepto en el Impuesto a las Ganancias, serán trasladadas a las tarifas. En ese caso, las empresas deben demostrar la incidencia de tales cambios en sus tarifas.

Es un pago que a su vez es recuperado en parte como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias, por lo que por definición se está trasladando un concepto al contribuyente que no se trata de un costo propio

"El impuesto al cheque es un impuesto de los más dañinos del sistema tributario y era imposible imaginar que su incidencia sea de peso para el contribuyente, dado que no se trata de un impuesto trasladable, sino que debe ser absorbido por las empresas prestatarias se los servicios en cuestión", explicó a Infobae el tributarista Iván Sasovsky, del estudio Sasovsky & Asociados.

"Es un pago que a su vez es recuperado en parte como pago a cuenta del Impuesto a las Ganancias por lo que por definición se está trasladando un concepto al contribuyente que no se trata de un costo propio, sino de uno de la empresa y hasta un pago a cuenta o crédito para ésta", agregó el especialista.

Los conceptos tarifarios de origen impositivo se suman a los costos de la factura
Los conceptos tarifarios de origen impositivo se suman a los costos de la factura

Más allá de la incidencia de este costo impositivo en las facturas, para Sasovsky el problema es que el impuesto al cheque siga existiendo. "El Poder Ejecutivo tiene la facultad de ir aumentando el porcentaje que las empresas pueden computar como pago a cuenta de Ganancias y no lo hace por cuestiones de caja", opinó.

Desde el lado de las empresas, el argumento es que están originalmente amparadas por la "estabilidad fiscal" y no deberían abonar cualquier nuevo tributo. En ese caso, de acuerdo a los especialistas, solo podrían trasladar el porcentaje que sea un efectivo costo y no un pago a cuenta, como el impuesto al cheque.

Entre los conceptos tarifarios de origen impositivo que se incluyen en las facturas del servicio de gas también están el Impuesto sobre Ingresos Brutos (para transporte y para distribución) y una variación base imponible sobre este impuesto en el caso de la provincia de Buenos Aires.

En el caso del Impuesto al Cheque, que grava todas las transacciones de depósito y de retiro de cualquier especie, las empresas explican que "para realizar el cálculo de la porción que a cada cliente le corresponde solventar sobre el impuesto total del período, se considera el porcentaje de participación que, sobre el total facturado por la compañía, ha tenido su consumo".

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