“Todo gobierno asume con una herencia, es parte de lo que llamamos de las condiciones iniciales de los problemas de la economía; y lo primero que tiene que hacer, al margen de quejarse, es solucionarlo”
“Todo gobierno asume con una herencia, es parte de lo que llamamos de las condiciones iniciales de los problemas de la economía; y lo primero que tiene que hacer, al margen de quejarse, es solucionarlo”

Tras el Acuerdo II con el Fondo Monetario Internacional que le posibilitó al Gobierno cerrar las necesidades de financiamiento hasta fines de 2019, e incluso, aseguran en Hacienda, permitirá dejar un "colchón" para el primer año del próximo presidente, comenzó a abrirse una nueva grieta entre los economistas que creen que la recesión no va a ser tan fuerte como la que prevén los economistas del organismo; y los que consideran que la contracción del PBI y del consumo sería mayor.

Entre estos últimos se encuentra el ex secretario de Comercio de la Nación Pablo Challú, actual presidente del Consejo de Empresarios Nacional y candidato a vicepresidente por una de las divisiones del peronismo, la liderada por el también ex secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

– ¿Cómo ve la economía hoy, con una soja que cotiza a USD 100 menos que un año antes, un acuerdo ampliado con el FMI y nuevos objetivos del Gobierno de déficit fiscal primario cero y expansión monetaria cero?
– La estoy viendo muy mal, en dos planos. En el económico, que tiene que ver con los indicadores mismos de la coyuntura, y además con las tendencias, porque observo una crisis muy profunda. Y también veo un problema muy importante en el Gobierno, porque insiste con ciertas recetas desde hace 3 años que arrojan resultados realmente desfavorables, porque cada vez más la situación se empeora, que llevaron a esta crisis.

– ¿No ve una combinación de qué economía recibió el Gobierno y el cambio del escenario internacional, tanto en lo que respecta al proteccionismo, la suba de las tasas de interés en los EEUU  y la baja de los precios de las materias primas?
– Primero, el Gobierno se planteó un cambio dramático, importante, fundamental, de las tendencias que venía sufriendo la economía argentina durante las últimas décadas. Es decir, el presidente Mauricio Macri tenía una macro concepción que iba a llevar a un cambio drástico en las condiciones del país. Pero la verdad es que fue un fracaso, no fue así. El tema de la herencia estaba. Todo gobierno asume con una herencia, es parte de lo que llamamos de las condiciones iniciales de los problemas de la economía; y lo primero que tiene que hacer, al margen de quejarse, es solucionarlo.

– Sin embargo, hay muchos analistas y economistas que cuestionan que el Gobierno no explicitó la herencia, probablemente para no intensificar la grieta, y de ese modo no generó conciencia sobre la necesidad de encarar cambios sustanciales para terminar con ciclos recurrentes de recesiones…
– Lo que yo leí y escuché del Gobierno fue el énfasis en la herencia, que no sólo tenía que ver con la situación económica, sino también con la corrupción y la política. De todas formas, es una cuestión comunicacional, que tendrá su importancia, aunque no tanto cuando se analizan los instrumentos de política económica que se pusieron en práctica en determinados períodos. Y para mi la herencia estaba, y es uno de los temas que tenía que solucionar el Gobierno, y para eso tenía un macro plan, que lo llamó muy ambicioso de "cambio" que no lo ha podido materializar en resultados.

Y sobre el escenario internacional, lo que observo es que surgieron dos tipos de problemas: 1) la sequía, y la oscilación de los precios internacionales de las materias primas; y 2) la situación financiera internacional. Para juzgar esto me quedan dos caminos: 1) decir que a este Gobierno lo ha tomado por sorpresa lo que ocurría; y 2) que no sabía cómo manejar la situación de política económica. Pero decir que el problema del proteccionismo y en los mercados financieros los tomó por sorpresa es verdaderamente extraordinario. El agravamiento de la situación comercial y financiera internacional no era un secreto, sino de público conocimiento; la Reserva Federal venía anticipando que iba a subir las tasas de interés y que se acabaría la política de dinero fácil.

– Cierto, pero recuerdo que en los 80 los EEUU también siguió una política de suba de las tasas de interés, no del ritmo actual de 0,25% anual por vez, sino de 2, 3 y hasta 5 puntos porcentuales, sin embargo ahora el impacto sobre la economía nacional fue notablemente más virulento que en el resto de la región, aún con un cambio de gobierno que parecía más pro mercado al menos comparado con el previo ¿A qué lo atribuye?
– Primero, no se puede alegar sorpresa, estaba prenunciado. Lo mismo pasa con la guerra comercial con China, Donald Trump venía anunciándolo. O sea que las condiciones internacionales estaban dadas para ser lo que fueron. Ante eso, el Gobierno hizo una política de apertura total, pocas veces visto de esa manera en el sector financiero, y también una apertura total en el mercado comercial. Por tanto es el Gobierno el que hace totalmente vulnerable a la economía argentina con sus políticas. A tal punto que los exportadores ya no tienen obligación de liquidar las divisas, como tampoco existe restricción alguna para el movimiento de capitales. Y, entonces, ¿cómo se puede entender la política de endeudamiento por el gasto fiscal en una situación de tanta vulnerabilidad de los mercados financieros internacionales?.

Por tanto, creo que era totalmente desaconsejable hacer una política de tanta exposición y de tanta vulnerabilidad del país a la situación internacional, y más a los flujos comerciales. Y veo que esta crisis termina en Jair Bolsonaro. O sea que aquellos que firmaron las políticas de Donald Trump; las peleas entre Trump y China; lo que está sucediendo en la Organización Mundial de Comercio que Trump no le está nombrando jueces en los tribunales de apelaciones, de tal manera que si no tiene un tribunal de solución de controversias no puede funcionar. Entonces es un camino a terminar con aquello que podemos llamar la ideología de la globalización.

Y Jair Bolsonaro es la frutilla del postre, porque cuando dice que no es prioridad el Mercosur, uno se podría tragar esa pastilla amarga, pero cuando dice que no es prioridad la Argentina eso es muy complicado, más aún cuando, rompiendo una tradición, el primer viaje en lugar de elegir la Argentina es Chile, es aún más difícil de asimilar. De todas maneras, ilustran un contexto que ya veíamos que se iba a producir.

No se puede alegar sorpresa, estaba prenunciado. Lo mismo pasa con la guerra comercial, Donald Trump venía anunciándolo. O sea que las condiciones internacionales estaban dadas para ser lo que fueron
“Jair Bolsonaro es la frutilla del postre, porque cuando dice que no es prioridad el Mercosur, uno se podría tragar esa pastilla amarga, pero cuando dice que no es prioridad la Argentina eso es muy complicado, más aún cuando, rompiendo una tradición, el primer viaje en lugar de eligir la Argentina es Chile”
“Jair Bolsonaro es la frutilla del postre, porque cuando dice que no es prioridad el Mercosur, uno se podría tragar esa pastilla amarga, pero cuando dice que no es prioridad la Argentina eso es muy complicado, más aún cuando, rompiendo una tradición, el primer viaje en lugar de eligir la Argentina es Chile”

– Usted hizo referencia a dos factores muy relevantes: 1) la apertura indiscriminada en materia de capitales, ¿qué otro alternativa tenía la Argentina, cuando muchas veces intentó desarrollar un mercado doméstico, pero lo abortó antes de su maduración, como fue el sistema de AFJP, para financiar el exceso de gasto público, más aún cuando se  observa una resistencia política para avanzar en esa dirección?, y 2) la apertura indiscriminada de las importaciones, pese a que se mantiene en niveles muy bajos en términos del  PBI.
– Hay dos puntos ahí, a mi modo de ver. Uno es el rol del Banco Central y el otro la política de ingresos. Para mí uno de los elementos claros en el centro de este Gobierno es la política regresiva en materia de ingresos porque va hacia los sectores más concentrados de la economía que, como sabemos, tiene hábitos de ahorro y de inversión un poco especiales.

Respecto del rol del Banco Central, desde hace mucho en la Argentina está conviviendo con una autoridad monetaria, ahora maniatada, que está más preocupada en la forma de financiar al sector público que en la forma de desarrollar el ahorro interno, el crédito y los mercados de capitales.

Banco Central, desde hace mucho en la Argentina está conviviendo con una autoridad monetaria, ahora maniatada, que está más preocupado en la forma de financiar al sector público que en la forma de desarrollar el ahorro interno, el crédito y los mercados de capitales

Lo que ha hecho este Gobierno fue multiplicar la herencia por 100, porque el volumen al que habían llegado las Lebac y ahora las Leliq, con un crecimiento más peligroso, ha llevado al Banco Central a estar maniatado. Cuando se dice que el BCRA ha fijado la tasa de interés en función de la inflación, lo cual me permito discrepar fuertemente con esa política, no es así; porque lo hace con el único objetivo de mantener constante el total de la deuda de cortísimo plazo. Si fuera distinto, podría decir "basta de pagar esta tasa de más del 100% anual, porque la del 70% anual a 7 días se va renovando semana en forma acumulativa" y acomodarla a un nivel más cercano a la tasa de inflación esperada a un año. Pero si hiciera eso, la cotización del dólar se dispararía.

– Según esa visión, ¿cómo se hace para salir de esto?
– Hay que tomar medidas extremas, dolorosas, pero hay que hacerlo. Una política de ajuste de a poco, no lo saca del problema. Y creo que el modelo de la absorción de pesos a través de las Lebac y las Leliq es de inflación reprimida, con un nivel que llegó a el cien por cien de la base monetaria, y eso es un problema muy pero muy serio que habrá que enfrentarlo.

– ¿Cómo cree que se debería solucionar el problema, sin general mayor angustia social con suba de la inflación y más caída de la actividad?, en el Banco Central sostienen que no fijan más la tasa de interés sino la cantidad primaria de dinero, para eso dejó de financiar al Tesoro con Adelantos Transitorios;  por el lado de Hacienda presentaron un Presupuesto 2019 con déficit fiscal primario 0% del PBI.
Se me viene a la cabeza el Plan Bonex (Nota del Editor: se bautizó así a la conversión compulsiva en diciembre de 1990 de colocaciones a plazo fijo a 7 días por Bonos Externos del Gobierno Nacional nominados en dólares a 10 años de plazo). Estos instrumentos hay que explicarlos, porque sino pareciera que se quisiera alentar una política de apropiación, y no hay nada que se le parezca. Son colocaciones en pesos y las tasas de interés son en pesos, por lo tanto quien tiene esos instrumentos saben que están expuestos a la tasa de inflación y a la devaluación del peso. Nadie habla de un seguro de cambios. Lo absurdo que estuvo haciendo el Banco Central en los últimos meses fue que se desprendía de las Lebac y al mismo tiempo de las reservas.

Acá hay 2 alternativas: 1) decirle a los tenedores de Leliq y Lebac, si quieren cobrar verdaderamente en pesos, el Gobierno tiene abrir el mercado cambiario.

– ¿No está abierto el mercado cambiario?
– Me refiero a desdoblar el mercado en uno comercial, para las mercancías y las  transacciones corrientes, y otro financiero, donde aquellos que quieran cobrar las Leliq y Lebac y quieren comprar dólares deben pagar un tipo de cambio más alto, de modo de licuar absolutamente esos recursos. Ante eso, se le puede decir a los tenedores de esos bonos  que  tienen la alternativa de cobrar con una licuación total equivalente en dólares, o, de lo contrario, acepten un bono a 5 o 6 años, pactando la modalidad, y con alguna cláusula de inflación, porque no se trata de expropiación.

“Se le puede decir a los tenedores de esos bonos que tienen la alternativa de cobrar con una licuación total equivalente en dólares, o, de lo contrario, acepten un bono a 5 o 6 años”
“Se le puede decir a los tenedores de esos bonos que tienen la alternativa de cobrar con una licuación total equivalente en dólares, o, de lo contrario, acepten un bono a 5 o 6 años”

– Pero hoy la suma de Lebac y Leliq por parte del Banco Central bajó en más de $300 mil millones respecto del nivel que tenía a mediados de agosto…
– No, al contrario, y va a seguir aumentando.

– La diferencia entre las Leliq y las Lebac es que ahora es un instrumento de absorción de la liquidez de los bancos, mientras que antes también podían invertir empresas y personas físicas…
– Hay un gran peligro en eso. El sistema financiero estuvo aislado, de alguna manera, de la crisis del Banco Central. Gracias a Dios!, porque sino se hubiera derivado en una situación crítica como la de fines de 2001 y principios de 2002. Pero resulta que esa  política involucra al sistema financiero en la crisis de la autoridad monetaria. Frente a eso las entidades dicen: "tengo la posibilidad de una ganancia extraordinaria con la compra de Leliq al 70% anual, cuanto más colocaciones a plazo fijo reciba a menos de 50% anual".

– En el Banco Central argumentan que estas tasas forman parte de una política de corto plazo, a la espera que la maduración del régimen de expansión de base monetaria y tendencia al déficit fiscal cero, desacelere la inflación y las tasas reales de interés induzca al aumento de la demanda de dinero, como ocurrió en octubre, de modo que la renta de esas colocaciones ya no se destine a la compra de dólares, sino de bienes y consumo. ¿No lo ve como una posibilidad concreta?
– Puede ser un escenario posible. Pero hay varias cosas que no me cierran bien. Primero que el déficit fiscal primario cero está por verse. Y segundo, que un determinante muy importante de la demanda de dinero es el aumento de la actividad económica, y con la recesión actual va a ser muy difícil que repunte. Máxime con las extraordinarias dificultades que están teniendo las empresas. Y veo un aumento importante en el déficit financiero, y eso hay que financiarlo de alguna manera.

¿Por qué tenemos una recesión tan importante?, porque teníamos una tendencia recesiva en las tres grandes políticas del Gobierno: la fiscal, la monetaria y la de ingresa. En general, si quiere hacer un rediseño del sector público de bajar el déficit, lo más recomendable es que afloje la política monetaria, pero se optó por una alternativa contractiva y también restrictiva por el lado de la política de ingresos. Y frente a eso apareció la bomba recesiva, porque si el Banco Central dice que no va a aumentar la cantidad de dinero en el próximo año, pero tenemos una inflación inercial de un 30%, lo que está anticipando es que todos vamos a tener un 30% menos de saldos reales para consumir, para pagar salarios, para pagar los  impuestos.

– Ese escenario es asumiendo que la política de estabilización no es exitosa, pero ¿si a partir de este mes se desacelera la inflación y con ello el nivel de las tasas de interés, no cree que ese cuadro se revierta y la actividad vuelva a crecer? En los bancos dicen qué hay una resiliencia de las empresas y personas que se traduce en el mantenimiento de índices mínimos de morosidad. Y la contrapartida del freno de la emisión de pesos es la venta de dólares atesorados en una economía bimonetaria…
– En realidad no es desatesorar, sino que hay gente que está canalizando ahorros a otros destinos, y lo más importante es que no estamos viendo lo peor de la crisis. ¿Qué le sucede a las empresas hoy? Hoy las empresas se encuentran que tienen un impulso de los costos muy fuertes, por tarifas, tipo de cambio, combustibles, y ahora se pueden agregar salarios, como se vio en el caso de los petroleros y camioneros. Por tanto se ven obligadas a trasladar a precios, pero sólo lo pueden hacer hasta cierto punto, porque tienen un mercado deprimidos, que se irá agravando en la medida en que avance la política de expansión de base monetaria que lleva sólo un mes. Con lo cual veo un deterioro de la situación patrimonial y a empresas que están yendo a pedir Repro a la Secretaria de Trabajo.

Lo más importante es que no estamos viendo lo peor de la crisis

– Hasta ahora eso no se ve en las estadísticas de Trabajo…
– Pero va a empezar a ocurrir. Y si trasladan a precios los aumentos de costos van a hacer más difícil la situación del mercado. Si lo miramos del lado de la oferta también vamos a tener una situación muy seria, aunque transitoriamente puede haber algunas empresas que puedan desatesorar dólares. Las previsiones de consumo del Fondo Monetario indican sendas caídas del 10%, eso en términos del PBI va representar una contracción del 7%, es una recesión realmente extraordinaria.

– Usted hizo mención a la apertura indiscriminada de las importaciones, sin embargo eso no es lo que refleja la balanza comercial en términos del PBI, menos del 15% sobre un producto ahora devaluado, eso en términos internacionales representa una economía aún muy cerrada, y más aún si se excluye el componente automotriz que está ligado a un acuerdo de intercambio con Brasil ¿Por qué lo dice?
– El sector automotriz es un problema en sí mismo. Hay hay sustitución de importaciones por varios lados, más allá que ahora estamos en una situación muy especial con este tipo de cambio, y el Gobierno a través del ministro de Producción, Dante Sica, está tratando de disponer algunos paliativos. Pero hace un año se veía sustitución de producción nacional en bienes terminados.

El problema de la apertura de la economía es complejo y requiere de medidas estructurales, no se puede solucionar a través de alguna política del Banco Central de subir o bajar las tasas de interés, requiere de políticas sectoriales que el Gobierno ha anunciado algunos pero no las ha llevado a cabo. Sino se cae en el otro extremo, protejamos todo, cerremos la economía, pero sabemos que eso no nos lleva a ningún lado.

“Mi ambición máxima es generar un debate doctrinario dentro del peronismo, a quien lo veo con muchas posibilidades de ser elegido gobierno”
“Mi ambición máxima es generar un debate doctrinario dentro del peronismo, a quien lo veo con muchas posibilidades de ser elegido gobierno”

– Lo cambio de tema ¿tiene ambiciones políticas?
– Ambiciones políticas no tengo, estoy actuando como candidato a vicepresidente de la Nación con Guillermo Moreno, en una fórmula para el PJ. Mi ambición máxima es generar un debate doctrinario dentro del peronismo, a quien lo veo con muchas posibilidades de ser elegido gobierno el año que viene, para que no se haga más de lo mismo y se vuelva a incurrir en los mismos errores que se incurrieron en el pasado.

– ¿Cuáles fueron esos errores bajo la última administración del PJ, si es que considera que se cometieron errores?
Sin duda hubo errores evidentes y los compartimos con Moreno que fue integrante del gobierno, yo no, como haber priorizado el consumo sobre todo otro componente de la demanda agregada, como la inversión y las exportaciones. Hay que hacer una política que priorice la producción para facilitar la distribución del ingreso.

Fotos: Lihue Althabe