Trabajadores chinos.
Trabajadores chinos.

El rápido envejecimiento de la población de Asia implica que la región pasará de ser la que más contribuye a la fuerza laboral mundial a ser la que pierde cientos de millones de personas, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Este cambio en el llamado "dividendo demográfico" arrastrará el crecimiento global, incluyendo a Asia, la región que más rápidamente ha crecido en el mundo, advirtió el FMI en su pronóstico anual para el área.

Hacia 2050 la tasa de crecimiento de la población se reducirá a cero en Asia —ya es negativa en Japón—, con el agravante de que la cantidad de población en edad laboral ya alcanzó su máximo. Eso significa que el número de habitantes de 65 años o más será casi dos veces y media el nivel actual para el 2050, e incluso mucho mayor en Asia Oriental.

"La rapidez en el envejecimiento es especialmente notable en comparación con la experiencia histórica en Europa y Estados Unidos", dijo el FMI. Comparado con el de Estados Unidos, el ingreso per cápita en Asia se mantiene en niveles mucho más bajos que aquellos que en el pasado alcanzaban las economías maduras y avanzadas.

"Los países como Asia tendrán menos tiempo para adaptar sus políticas a una sociedad en proceso de envejecimiento que el que han tenido muchas economías avanzadas", escribió el FMI. "Por eso, partes de Asia se arriesgan a envejecer antes de hacerse ricos".

Para el crecimiento económico, el proceso de envejecimiento podría erosionar hasta un punto porcentual de la producción anual en los próximos tres decenios en Japón y entre 0.5 a 0.7 punto porcentual en China, Hong Kong, Corea del Sur y Tailandia. Mientras que todavía se mantienen algunos puntos promisorios como India e Indonesia, la demografía podría restar 0.1% del crecimiento anual durante las próximas tres décadas, estimó el FMI.

Esto también significa que Asia está en riesgo de caer en un estancamiento duradero si una población de edad avanzada opta ahorrar en exceso y hacer menos inversiones, lo cual haría que la política monetaria resultara ineficaz. Probablemente el cambio demográfico también mantendrá una presión para bajar los intereses reales y el rendimiento de los activos para la mayoría de los principales países de Asia.

"Adaptarse al envejecimiento podría ser un reto, especialmente para Asia, ya que en muchas partes de la región las poblaciones que viven con ingresos per cápita relativamente bajos envejecen rápidamente", dijo el FMI.

Las reformas a las leyes del mercado laboral, los programas de pensiones y los sistemas de retiro se incluyen en los cambios necesarios para obtener alivio. También puede ayudar la inmigración.

No es el único reto que enfrenta Asia. Encontrar la manera de aumentar la productividad es también vital, debido a los vientos en contra que incluyen la desaceleración de la inversión, el crecimiento de la influencia de sectores menos productivos como servicios y la disminución de la influencia del comercio exterior.

Mientras la gravedad de la desaceleración productiva varía en Asia —ha sido más severa en economías avanzadas y China— revertir la tendencia debería ser una prioridad. Entre las medidas necesarias se encuentran una mayor liberalización del comercio y un gasto más efectivo en investigación y desarrollo.

"Las reformas para fortalecer las fuentes internas de crecimiento de la productividad deberían ser una prioridad en la agenda política de Asia", dijo el FMI.