El ministro dijo que hay que afrontar “costos de corto plazo” para garantizar “beneficios de mediano y largo plazo”. (Nicolás Stulberg)
El ministro dijo que hay que afrontar “costos de corto plazo” para garantizar “beneficios de mediano y largo plazo”. (Nicolás Stulberg)

El ministro de Hacienda Nicolás Dujovne afirmó que "desde el tercer trimestre del año pasado la economía se ha puesto en marcha. Por supuesto que todos querríamos que este proceso fuera más rápido y explosivo".

"Tenemos los datos del mes de febrero, en el que el sector privado ha creado 20.000 puestos de trabajo respecto del mes anterior", apuntó, en diálogo con radio La Red.

"Venimos de muchos años de una economía estancada, que no crecía, con una inflación anual de 30% que nadie se preocupaba en bajar", advirtió el funcionario.

Consultado sobre el último indicador de inflación del INDEC, que reflejó un salto de 2,4% en el promedio de los precios minoristas de febrero pasado, respondió que "tenemos una tasa de inflación muchísimo más baja que la teníamos con el kirchnerismo".

No puedo volverme populista por una elección, porque la Argentina estaría peor

"Son avances pequeños que se van dando y que para mí son fundamentales", añadió, aunque reconoció que "en los últimos seis meses la inflación núcleo (que no contempla precios regulados) ha promediado entre 1,7 y 1,8 por ciento mensual", a una tasa anualizada del 21%, que es "un poco más alto que la meta del Banco Central (del 17%), por cuanto la política monetaria va a tener que ser restrictiva".

No obstante, dijo que las altas tasas de interés convalidadas por la autoridad monetaria para contener el avance de los precios son necesarias para garantizar "el crecimiento sostenible a largo plazo", aún cuando traen consecuencias recesivas.

"Hay costos de corto plazo, debido a que en años anteriores en la economía hubo un desmanejo, para generar beneficios de medio y largo plazo", argumentó Dujovne.

Además, el ministro consideró que sin la política monetaria restrictiva, que también conlleva una caída del valor del dólar, "la economía estaría creciendo menos de lo que está haciendo y tendríamos una inflación más alta y pérdida del salario real".

"No hay manera, con las restricciones fiscales que tenemos y con la economía quebrada que dejó el kirchnerismo, de no ser responsables fiscalmente. No puedo volverme populista por una elección, porque la Argentina estaría peor hoy, ya no mañana", expresó.