El paisaje de la Villa 31 atrae a líderes empresarios de América Latina
El paisaje de la Villa 31 atrae a líderes empresarios de América Latina

El Teatro Colón y el CCK son algunos de los destinos que visitarán los 1.600 empresarios que asisten a la edición latinoamericana del World Economic Forum, que por primera vez tiene lugar en Buenos Aires.  Pero en esta oportunidad se sumó un destino totalmente inédito para los extranjeros: la Villa 31.

La visita organizada para mañana a la tarde por el propio Foro de Davos tiene como objetivo divulgar el programa "Treinta y todos", descripto como "uno de los proyectos de urbanización más ambiciosos de la ciudad".

Más allá de esta visita especial, desde ayer y hasta el viernes habrá una gran cantidad de actividades, reuniones y cócteles organizados por el propio Gobierno pero también por los privados. Ayer el Foro arrancó con una recepción en el Teatro Colón, pero no hubo gala. Sólo un cuarteto de cuerdas que interpretó por 20 minutos obras de Piazolla. A las 19:30 en punto los asistentes tuvieron que irse ya que arrancaba la primera función de ballet de la temporada, ya bajo la conducción de Paloma Herrera. Y mañana el programa se cierra con un encuentro en el Centro Metropolitano de Diseño.

Cócteles y recepciones de lujo en el marco del WEF Latinoamérica conviven con paros y piquetes en Buenos Aires

Pero también hubo varias recepciones organizadas por empresarios. Marcelo Mindlin, CEO de Pampa Energía, fue anfitrión en el Faena Art Center de un encuentro con inversores. Mientras que Eduardo Elsztain y Alejandro Bulgheroni, co-chairman del WEF latinoamericano también ofrecieron una recepción en honor a los visitantes.

Se desarrollaron además distintos encuentros organizados por empresas con funcionarios para acercarlos a los ejecutivos internacionales. Deloitte, por ejemplo, armó un programa con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el de Trabajo, Jorge Triaca. Y KPMG se focalizó en aquellos inversores interesados en infraestructura, con un encuentro organizado con Guillermo Dietrich también en un hotel de Puerto Madero.

Participar tiene su precio

Los concurrentes al WEF pagaron 50.000 dólares para participar de los encuentros que se organizan en distintas partes del mundo, una tarifa que sube a 60.000 dólares si la intención es también asistir al Foro que se organiza anualmente en Suiza.

Para este encuentro asistieron altos ejecutivos latinoamericanos. Entre otras figuras se pudo ver en los pasillos del hotel donde se desarrolla el encuentro a Wood Staton, el número uno de Arcos Dorados, al economista venezolano Ricardo Hausmann, pero además altos ejecutivos de compañías como British Petroleum, Enel, British Telecom, y ejecutivos de Sea Born, una compañía que está invirtiendo junto con el Grupo Werthein para un cable de fibra óptica desde Estados Unidos hasta la Argentina que demandará más de USD 60 millones.

Otra de las empresas que llamó la atención entre los asistentes es Wise Key, una compañía encargada de todo el esquema de seguridad informática del WEF, pero que también trabaja con el gobierno de Suiza y otros países. La intención es avanzar en esquemas de encriptación y fortalecer la seguridad en áreas sensibles como la AFIP.