El mercado financiero prevé colocaciones de deuda pública sobre USD 40.000 millones en 2017 (NA)
El mercado financiero prevé colocaciones de deuda pública sobre USD 40.000 millones en 2017 (NA)

La imprevista salida del cargo del ministro de Hacienda y Finanzas Alfonso Prat Gay fue un corolario adecuado para graficar lo que significó 2016, un año que será recordado por la caída generalizada de la actividad económica, la inflación más alta desde 1991 y un déficit fiscal que se mantuvo irreductible.

Ninguna de estas variables negativas fue anticipada en su debida proporción por los funcionarios ni los analistas económicos. Por eso, los pronósticos más favorables sobre 2017 son ahora recibidos con algo de escepticismo.

Sin embargo, muchas de las iniciativas oficiales, de las que Prat Gay fue ejecutor, sientan bases para un mejor desempeño de la economía en el futuro próximo, como la liberación del mercado de cambios, la regularización de la deuda y la reducción de barreras comerciales.

Todo indica que en 2017 va a haber crecimiento económico en torno a 3%, traccionado por el agro, la obra pública y el consumo, al hacerse efectiva la reparación histórica a jubilados. En el mejor de los casos, la actividad recuperará el nivel del pico del ciclo anterior, en 2011 y 2013. Habrán transcurrido seis años para estar, prácticamente, en el mismo lugar.

Un informe de Invecq Consultora Económica detectó que en el tercer trimestre de 2016 el PBI cedió apenas 0,2% respecto del período abril-junio, en una clara desaceleración de la caída, como para avizorar un período de crecimiento en el corto plazo. "Este hecho es una noticia positiva, ya que implica que la caída de la economía habría finalmente tocado su piso", indicó.

"Si bien la variación intertrimestral es negativa, el número está muy cercano a cero y representa un virtual estancamiento más que una caída", agregó Invecq.

Un informe de Inversor Global enfatizó que muchos sectores aprovecharán en 2017 "mejoras reales en la productividad", derivadas de la reducción de impuestos y trabas a la exportación (cepo, retenciones, ROE), "mejor calidad institucional" por más libertad económica y mejor clima de inversión, y una mayor integración con el mundo.

"En este marco de nuevas políticas económicas, vemos un escenario optimista con un crecimiento de la actividad económica de 4%, y uno menos optimista de 3% en 2017. La actividad económica avanzará en 2017 producto de la recuperación de los sectores anteriormente castigados de la economía, y también por la recuperación del consumo producto de la baja de la inflación", consideró el análisis de Inversor Global.

Eventualmente, un 3% de aumento del PBI en 2017 representará el crecimiento anual más alto desde 2011. "La economía cerrará el año con una caída cercana al 2 por ciento. La recuperación económica sólo está presente en algunos pocos sectores. En 2017 la economía crecerá en torno al 3% aunque producto de un año electoral y la ventaja estadística de dejar atrás un año de crisis. La mejora del salario real es clave para recomponer el consumo, e incentivar la producción y la inversión", resumió Carlos Belloni, especialista del IAE Business School de la Universidad Austral.

PROCESO DE "DESINFLACIÓN"

El nuevo ministro de Hacienda Nicolás Dujovne destacó que "el logro del equipo del presidente Macri en el segundo semestre (de 2016) fue bajar la inflación a un promedio de 1,5% por mes", rango que estimó "a un ritmo del 19,6% anualizado, muy cerca de la meta ya del Banco Central para el año que viene, que es de 17 por ciento".

Argentina mantendrá una elevada tasa de inflación cercana al 20% en 2017. Aún así, no es un dato menor: será la inflación más baja desde 2009, cuando los estudios privados la situaron en un 16%, frente al 7,7% anual calculado por el INDEC, entonces intervenido.

"Pese a los esfuerzos del Banco Central por desacelerar el incremento sostenido en el nivel general de precios, aún le queda la tarea más difícil de realizar: romper con la barrera psicológica del 25% anual", consideró Invecq.

Con la vista puesta en las elecciones legislativas de octubre próximo, serán los indicadores sociales los de mayor peso. Allí el Gobierno tiene un desafío muy grande: evitar que crezca el desempleo, que el INDEC ubicó en el 8,5% de la población activa, y reducir el "nivel de pobreza cercano al 30%", según declaró Dujovne.

El Observatorio de Deuda Social de la UCA estimó en 10% el nivel de desempleo al tercer trimestre de 2016, mientras que la pobreza medida por el INDEC ascendía a 32,2% de la población a mediados de año. El economista Luis Secco estimó en 9,3% la caída del salario real a lo largo de 2016.

"Para el 2017, se asume un crecimiento superior a 3% y una inflación cercana al 20%. Con esa macro se estima que el desempleo puede caer pero poco, digamos menor a 8% si ahora está en 8,5 por ciento. La distribución del ingreso, que mejoró con el kirchnerismo, se complicó este año y puede volver a mejorar parcialmente", describió Eduardo Luis Fracchia, del IAE de la Universidad Austral.

FACTORES DE CRECIMIENTO

Dicho lo anterior, el 2017 deja lugar a un panorama positivo. El agro tendrá un rol protagónico: el Ministerio de Agroindustria prevé una producción de trigo de 15,7 millones de toneladas, un 38,9% más que la campaña anterior, de los cuales unos 10 millones de toneladas podrán destinarse a exportación. En cuanto a la soja y el maíz, para la primera se prevé una zafra algo inferior debido a la reducción del área implantada, compensada por el aumento de 5% del área para el cereal.

Research for Traders indicó que en cuanto a precios "el panorama es mixto para los agrícolas", que resistieron el fortalecimiento global del dólar gracias a la consistente demanda de alimentos de China. El último año el trigo cayó 14%, el maíz terminó neutral y la soja recuperó un 16 por ciento.

"Existen dos decisiones en la gestión de gobierno que permitieron el resurgimiento del sector agroexportador: la eliminación de las restricciones cambiarias y la quita/reducción de retenciones. La primera de ellas, permitió inmediatamente que la competitividad cambiara mejorara, aunque en menor medida a la esperada en un primer momento. La segunda medida tendrá mayor repercusión en la cosecha 2016/17 debido al incremento de las hectáreas sembradas, proceso que se decide con tiempo de antelación", puntualizó el informe de Invecq Consultora Económica.

El índice de Inversión Bruta Interna Mensual de la consultora Ferreres & Asociados observó en los últimos datos relevados de noviembre "aspectos positivos a destacar en los dos principales rubros de inversión", es decir Maquinaria y equipos y Construcción. "La diferencia a noviembre ofrece una coyuntura esperanzadora en términos de niveles de inversión permitiéndonos hablar de señales positivas que sientan las bases para un 2017 más auspicioso", subrayó el informe.

Los analistas de Inversor Global consideraron que "el fin de las retenciones y el ajuste de tarifas –que ahora se hará anualmente con audiencias públicas- también muestran cambios permanentes, y ofrecen beneficios a los sectores productores del campo y de la energía", cuya dinámica "servirá de punta de lanza de la recuperación".

Los indicadores muestran que el piso de la recesión se registró en el tercer trimestre de 2016

Por el lado del consumo habrá un impulso en el aumento de los haberes jubilatorios, en el marco del cumplimiento de la Ley de Reparación Histórica, que se financiará el año entrante con parte de los $82.000 millones percibidos por el fisco gracias al blanqueo fiscal. Negociaciones paritarias que concluyan con incrementos salariales unos puntos encima de la inflación prevista también aportarán a una recuperación de los ingresos de los asalariados formales.

Para Eduardo Fracchia, economista del IAE de la Universidad Austral, "el consumo será una prioridad mayor en 2017. Nunca dejó de serlo por la vigencia del Ahora 12, la atención de los planes sociales existentes y la compensación a los jubilados. El consumo representa el 75% del PIB y por eso es clave para la reactivación futura".

EL RIESGO DEL DÉFICIT

El ministro de Hacienda Dujovne afirmó que, si los recursos fiscales obtenidos por la contundente adhesión a la amnistía fiscal lo permiten, se dispondrá a una reducción del déficit fiscal, presupuestado en un 4,2% del PBI para 2017. En simultáneo, el ministro de Finanzas Luis Caputo adelantó que para 2017 se prevén emisiones de deuda por unos USD 22.000 millones para paliar el rojo de las cuentas públicas y otros USD 22.000 millones para refinanciar vencimientos.

El fuerte ingreso de divisas por estas colocaciones anticipa un tipo de cambio estable y con cierto retraso respecto de la evolución del resto de los precios. Los análisis privados pronostican que no superará los 19 pesos a fin del año próximo. "El motivo de esta menor suba del tipo de cambio en comparación con la inflación está en el ingreso de capitales, que se dará por tres vías. En primer lugar, un superávit de la balanza comercial. En segundo lugar, ingreso de divisas en concepto de inversión extranjera directa. En tercer lugar, llegada de dólares para financiar el gasto deficitario del gobierno. Estos tres conceptos superarán la salida de divisas, colaborando con la apreciación cambiaria real", puntualizó Inversor Global.

Si bien estos fondos le permitirán al Tesoro eludir un recorte del gasto y suavizar un eventual ajuste fiscal, a la vez pueden ser perjudiciales para sostener el crecimiento, pues un dólar atrasado, aún cuando modera la inflación, castiga el potencial exportador, particularmente de las economías regionales, con menores márgenes. Por otro lado, la futura carga de los vencimientos de una deuda en expansión también puede significar un lastre si se endurecen las condiciones financieras para acceder al crédito externo, una variable que está fuera del alcance de los gobiernos locales y ya generó crisis en el pasado.