Los datos oficiales confirman la contracción económica en 2016.
Los datos oficiales confirman la contracción económica en 2016.

El Producto Bruto Interno (PBI) de Argentina cayó un 0,2% en el tercer trimestre del 2016 respecto del trimestre anterior en la medición desestacionalizada, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

Además el ente estadístico confirmó la profunda caída de actividad del año y puntualizó que el PBI del tercer trimestre respecto del mismo período de 2015 bajó un 3,8 por ciento. La baja interanual del PBI acumulada en los primeros tres trimestres de 2016 fue de 2,4 por ciento.

Así como los diversos datos de desempeño económico en la Argentina continúan brindando cifras negativas, la desaceleración de las caídas permite avizorar un piso para la actual recesión.

Si bien ciertas reformas iniciales diferenciaron al gobierno de Mauricio Macri del de su predecesora, Cristina Kirchner, el "sinceramiento" de las variables dejó expuesta la debilidad de la economía argentina, que completa un ciclo de cinco años sin crecimiento, desde 2011, el último año de notorio aumento del PBI.

Así, medidas que fueron evaluadas como positivas para la reactivación, como el levantamiento de los controles de capitales ("cepo"), la reducción de retenciones a las exportaciones y el acuerdo con los holdouts para regularizar la deuda y volver a los mercados internacionales no fueron suficientes para apuntalar el crecimiento este año, tal como propios funcionarios del actual Gobierno vaticinaron, con la aparición de "brotes verdes" y una promisoria mejora en el "segundo semestre" del año.

Un informe de Inversor Global destacó las importantes mejoras en el plano "institucional" que trajo la actual administración, para "dar mayor certidumbre a los inversores y demás agentes económicos".

"Sin embargo, cuando la economía se sincera, aparece la realidad que antes estaba oculta detrás de los controles. El efecto de la salida del cepo y el ajuste de tarifas (que no fue tan profundo como se planteaba en primer lugar) repercutió en los costos de las empresas, dificultándoles la producción", refirió el reporte.

Los expertos encuentran similitudes entre la recesión de 2016 y la de 2014

Los analistas de Inversor Global indicaron a Infobae que dichas dificultades se comprobaron en la caída de la actividad fabril, en torno al 4,5% en 2016, y el descenso del consumo, ante el recorte de presupuestos familiares que debieron afrontar más gastos por el aumento de tarifas y la inflación general.

Entre las estimaciones del INDEC destacaron los retrocesos de la industria manufacturera (-8,0%), la actividad de la construcción (-12,9%), el sector pesca (-11,7%), y comercio mayorista y minorista y reparaciones (-5,0%) en el período julio-septiembre de este año respecto del mismo lapso de 2015.

Inversor Global subrayó las similitudes entre 2016 y 2014, año en que el gobierno anterior también había decidido hacerle algunos ajustes al modelo económico. En ese entonces, la industria cayó entre 4% y 5,1% según estimaciones privadas, mientras que las ventas minoristas se contrajeron 6%, según datos de la CAME. El salario real, al igual que en 2016, también retrocedió.

Un informe de Invecq Consulting coincidió en que "aquel año (2014) tuvo dos características similares a 2016: comenzó con una depreciación de la moneda y se llevaron a cabo cambios tarifarios que repercutieron en el nivel de precio regulados. El nivel de actividad también se mostró similar: si bien no hay números cerrados de este año, lo más probable es que la recesión se ubique entre los 2 y 2,5 puntos como en 2014″.

Invecq Consulting añadió que "la inflación fue uno de los puntos débiles del primer año de gobierno ya que a noviembre se acumuló una variación de precios en los últimos 12 meses de, según el índice que se observe, entre 40% y 45%, variación que supera a cualquier año de la gestión kirchnerista. A la luz de la meta de inflación que se había establecido a comienzos del año (25%), el desempeño luce aún más decepcionante".

No obstante, desde Invecq consideraron que "el PBI mostró una caída trimestral desestacionalizada de solo 0,2% en el tercer trimestre del año", por cuanto el decrecimiento de la economía "habría encontrado su piso".

Carlos Belloni, analista del IAE Business School de la Universidad Austral, apuntó que "la economía cerrará el año con una caída cercana al 2 por ciento. La recuperación económica sólo está presente en algunos pocos sectores. En 2017 la economía crecerá en torno al 3% aunque producto de un año electoral y la ventaja estadística de dejar atrás un año de crisis. La mejora del salario real es clave para recomponer el consumo, e incentivar la producción y la inversión".