El Gobierno, consideró el economista, busca recaudación, pero también financiamiento barato.

En coincidencia con lo que opinan la mayoría de los tributaristas, Daniel Marx se mostró optimista en relación al resultado del actual régimen de sinceramiento fiscal: "Se está viendo que es la última oportunidad más en serio que las previas, porque el mismo sistema financiero internacional está empujando al blanqueo de las cuentas". Y consideró que "no es descabellado pensar en cifras de USD 40.000 millones de exteriorización, o incluso superiores".

En relación a las opciones que hay disponibles, el especialista detalló en InfobaeTV sus preferencias. "El bono a siete años, que permite exteriorizar tres veces lo suscripto, tiene una quita incluso menor que el 10% de impuesto que se paga por blanquear. El costo es la inmovilización".

El Gobierno publicó en el Boletín Oficial que el monto total a suscribir para este nuevo título será de USD 5.000 millones. Es el Bonar 2023 al 1% anual. Según estimó, combinando la compra de este título e invirtiendo en otras opciones de bonos argentinos la quita se achicaría a sólo el 8,5% a valor presente.

“Hay que tener cuidado con el atraso cambiario, porque obedece a un ingreso circunstancial de dólares”

En cambio, consideró Marx que no es conveniente invertir en el bono a tres años (Bonar 2019 0% anual), ya que la quita que debería asumir el inversor es total, además del elevado período de inmovilización. En este caso, la emisión será de USD 3.000 millones y habrá tiempo para suscribir hasta el 30 de septiembre.

-¿Qué objetivo persigue el gobierno con este blanqueo?

– Alguien lo llamó bala de plata y yo agregaría multipropósito. Sirve para mejorar las cuentas fiscales en un año que no es tan holgado. Pero también tratar de incorporar dinero al circuito formal de la economía y ayudar a la reactivación. Y al mismo tiempo le permite al gobierno mejor acceso al financiamiento de la forma más barata posible, además de consolidar las reservas.

La marcha de la economía real

Daniel Marx estimó que un tema para seguir de cerca es la presión a la baja sobre el tipo de cambio, generada por la colocación de deuda pero también por el blanqueo. "Es un tema que hay que observar. Parte de la oferta de dólares obedece a cuestiones circunstanciales, cuidaría de no tener demasiada volatilidad para no tener impacto negativo en la economía real y en los sectores vinculados al comercio exterior".

Por último, el economista se mostró cauto a la hora de evaluar la reactivación. "Espero una mejora para el año que viene, pero todavía falta mucho camino para recorrer y facilitar las condiciones para que llegue la inversión. Un 3% de crecimiento ayudaría para salir de la actual recesión, pero si se toma en conjunto 2016 y 2017 arrojaría una mejora poco significativa".