Diario de un espectador olímpico: del pogo inicial a las lágrimas por Pareto

24 horas sin dormir para contar las impresiones desde la apertura hasta la última competencia protagonizada por argentinos. Lo más impactante, la injusticia y el final conmovedor de la carrera olímpica de la Peque

Viernes 23 de Julio

8 am

Empiezan los Juegos. En realidad empezaron hace dos días. De hecho, Argentina ya perdió al fútbol con Australia. También hubo softball, béisbol y algo de remo. Pero esos son meros anticipos. Los Juegos empiezan ahora. O no. En realidad las competencias empiezan a la noche (en la mañana japonesa). Lo hago más sencillo: está por empezar la ceremonia de apertura.

Empieza frugal, con algunos números autóctonos, fuegos artificiales vistosos y mucho maping sobre el piso. Habían avisado que los planes se modificaron por la pandemia. Lo fastuoso queda para otra oportunidad. Después las delegaciones. La Argentina entró saltando, haciendo pogo, rompiendo la formalidad del resto. En las redes la opinión se divide y las intervenciones son furibundas (casi como en cualquier otro tema). Algunos condenan el haber roto el protocolo. Otros celebran el entusiasmo. A mí me pareció que no estaba premeditado, que no fue deliberado. Que les surgió en el momento, una muestra simpática de entusiasmo. Lo que sí me emocionó fue la toma desde atrás con Santiago Lange y Cecilia Carranza, los abanderados, caminado abrazados, disfrutando lo que consiguieron.

Cecilia Carranza y Santiago Lange of Argentina flamean la bandera argentina durante la apertura de los Juegos.
Cecilia Carranza y Santiago Lange of Argentina flamean la bandera argentina durante la apertura de los Juegos.

20.00

Empiezan las competencias. Como siempre el inicio es aletargado. Pero hay una argentina compitiendo. Fernanda Russo, una chica de 21 años que emocionó en los Juegos pasados cuando con 16 salió entre los 20 primeros. TyC tiene una cámara con ella y nos muestra cada uno de los 60 tiros. Vemos tiro porque es el primer día, porque no hay otra cosa demasiado interesante y porque en las jornadas iniciales el chauvinismo nos hace hinchar por cualquier compatriota.

21.55

Partidazo de Beach Volley masculino entre Argentina y Brasil. Un locutor hace una presentación estentórea. Grita, el disc jockey pone tema bailables. Todo medio ridículo y sobreactuado. No hay público al que arengar.

Uno de los brasileños lleva como apodo El Mamut. Es gigante y parece pesado. Tiene 36 años. Pero en la cancha (en la arena) hace todo bien. Alison Cerutti ganó una medalla de plata en Londres y una de oro en Río y varios campeonatos mundiales. Casi siempre con distintos compañeros. Hace los tres primeros puntos de Brasil. Cada uno con un recurso distinto. Bloque un remate, mete un ace con un saque corto y suave y remata brutalmente y la clava en un ángulo de la cancha. Los argentinos juegan un gran partido pero los brasileños gana en dos sets porque en los momentos clave jugaron mejor. Las diferencias parecen mínimas pero son enormes. Alison pareció no hacer esfuerzo por más que saltó se tiró y hasta voló para traer pelotas de vuelta. En los momentos decisivos no erró ninguna pelota. La naturalidad de los grandes.

Los participantes de Beach Voley tuvieron problemas para entrenar. Como nosotros cuando vamos a la playa, se quemaban los pies. Hace muchísimo calor en Tokio. El pronóstico augura los juegos más calurosos de la historia, más que los de Los Ángeles 84. Los de 1964 se hicieron en octubre. Estos son en julio y la temperatura promedio será del 32°. Los rendimientos (y la salud) de los deportistas se verán afectados. Los rumores indican que quien determinó la fecha fue la televisión norteamericana. En octubre ya empezó la temporada de la NFL y está la Serie Mundial de Béisbol.

23.01

En simultáneo hay Beach Volley femenino, Handball masculino, dobles de tenis con el Peque Schwartzman, se largó el ciclismo de ruta y empezó el torneo de judo. Eso es en las competencias con argentinos. Pero hay decenas de deportes en competencia. Hockey masculino, voley, arquería, remo y varios más. Bonadeo mete zapping rápido y ágil.

Las brasileñas del beach volley también tienen pergaminos (medallas olímpicas y títulos mundiales) pero las argentinas van ganando todo el set. Pero al llegar a los 18 las brasileñas toman el control y se quedan con el set. El segundo lo ganan fácil. El beach voley es una incorporación bastante reciente. Cuando se anunció que se integraría a la programación olímpica parecía más una especie de número de circo que un deporte. Pero se ha convertido en una gran atracción. Más allá de la belleza evidente de las chicas y los chicos que lo juegan, la música y el ambiente festivo (cuando hay gente), despliegan un juego que tiene su propia lógica, velocidad, puntuación constante y necesita de una destreza física excepcional para practicarlo.

En Beach Voley femenino, Brasil ganó pese al buen desempeño inicial de Argentina. La brasileña Agatha Bednarczuk sabe dónde golpear, Ana Gallay yFernanda Pereyra de Argentina esperan el remate.
En Beach Voley femenino, Brasil ganó pese al buen desempeño inicial de Argentina. La brasileña Agatha Bednarczuk sabe dónde golpear, Ana Gallay yFernanda Pereyra de Argentina esperan el remate.

Los momentos clave del partido los vemos tranquilo, porque el handball se muestra generoso con el resto de los deportes. Cuando empieza algún argentino, Francia (con una vestimenta imperial: camiseta y pantalones blancos con medias negras: hermoso uniforme) se aleja en el marcador y el partido pierde interés, así vemos otras disciplinas.

Ya nos domina el exitismo. Vemos a los que van ganando.

23.56

Peque Pareto, la Dra. Paula Pareto, entro al tatami (los franceses sacan como 7 goles de diferencia en el handball casi para nuestra tranquilidad). Peque gana con autoridad. La quieren entrevistar a la salida y ella pasa concentrada pero amable hacia los vestuarios. No quiere perder el eje y sabe que esta es su última función.

El judo es una de las disciplinas que incorporó Japón a los Juegos cuando fue sede en 1964. Japón ganó 7 de las 8 categorías. En la categoría libre, hoy desaparecida pero la más importante en la época, la final la disputaron el japonés Akio Kaminaga y un gigante holandés, Anton Geesink. Luego de casi diez minutos de lucha, el holandés (con ostensible superioridad en envergadura física por sobre su rival, más de 40 kilos y casi 30 centímetros) derrotó a Kaminaga. Más allá de los alaridos –mezcla de alegría y de sorpresa- de los pocos holandeses que había en el estadio, un silencio seco se abatió sobre el recinto. Un silencio oriental, pero éste no provenía de la natural introversión y la discreción. Su origen era el dolor y la decepción. El final de este combate es una imagen icónica de los Juegos Olímpicos modernos. El entrenador y un asistente ingresaron a los saltos al tatami después de la decisión del juez que le otorga la victoria a su pupilo. Geesink, con un gesto hosco y terminante, detuvo la carrera alocada de los holandeses. Todavía no era momento de festejar. Se acomodó su cinturón y saludó respetuosamente a su rival vencido.

Sábado 24

00.15 AM

El dobles con Schwartzman fue arrasado. Pero empieza el hockey masculino. Quieren defender la dorada que ganaron en Río. Francia en handball se volvió a despertar y otra vez es fácil elegir.

Horacio Cifuentes le ganó con facilidad a Yoshua Shing de Vanuatu.
Horacio Cifuentes le ganó con facilidad a Yoshua Shing de Vanuatu.

00.52

La Peque Pareto vuelve a ganar con solvencia. Su nivel de compenetración es absoluto. Es su cuarto Juego Olímpico y sigue avanzando.

1.11

Me levanté a la cocina a hacerme un café, vi un poco de hockey, escribí una línea y ya la mandan de nuevo a Pareto a pelear. Le tocó una japonesa correosa: Funaki. La contienda es pareja pero una buena maniobra de la local, le da el triunfo. Pareto todavía tiene chance de bronce. Pero se lastimó un brazo. Tiene algún problema en el codo que instala la incertidumbre sobre su continuidad. Un poco se nos parte el corazón por la derrota. En las redes la vimos entrenar como Rocky preparando su pelea contra Iván Drago.

1.19

Otro deporte de combate. Lucas Guzmán hace taekwondo. La pelea se le complica. Y cuando faltan 8 segundos pierde por tres puntos. El juez detiene el reloj por una infracción. Cuando se reanuda, pasan algunos segundos hasta que ataca a su rival. Hace, casi milagrosamente, cuatro puntos en tres segundos y se termina. Guzmán pasa de ronda. Su rival el irlandés Wooley se va al vestuario llorando con desconsuelo su frustración.

2.20

El voley masculino juega contra Rusia. O contra El R.O.C. El equipo del Comité Olímpico de Rusia. Una ridícula manera de no sancionar a Rusia por su doping de estado. Compiten todos pero con otro nombre (que incluye Rusia, claro). Gran primer set pero después Rusia impone su jerarquía y se queda con los tres siguientes. Lo vimos en el beach, en el handball y ahora en el voley: a los grandes equipos se le puede emparejar el trámite con mucho esfuerzo. Ellos no pierden la calma y al final prevalecen, sin sucumbir a la presión.

3.10

Twitter definitivamente nos abandonó. Se fueron casi todos a dormir. Ya nadie comenta nada.

4.00

Ya hubo medallas. La primera fue en tiro para una china. El disparo final de la rusa que iba primera estuvo lejos del centro. Con un tiro promedio hubiera ganado. Pero la presión hizo su trabajo. Una chica siria de 12 años jugó ( y perdió) al tenis de mesa.

La siria Hend Zaza, la más joven, con 12 años, de los casi 11.000 deportistas que participan en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, se despidió este sábado del torneo al perder en la primera ronda de tenis de mesa por 4-0 frente a una rival, la austríaca Liu Jia, que le triplicaba en edad (39 años).
La siria Hend Zaza, la más joven, con 12 años, de los casi 11.000 deportistas que participan en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, se despidió este sábado del torneo al perder en la primera ronda de tenis de mesa por 4-0 frente a una rival, la austríaca Liu Jia, que le triplicaba en edad (39 años).

4.20

Hoy, más que nunca antes debido a la ausencia del público, se debe replantear el oficio de relator y el de comentarista. Es una experiencia inédita la de poder escuchar a los protagonistas. Escuchar qué se dicen en los tiempos en los que el juego está parado, o los diálogos en medio de la competencia, las quejas al árbitro o sus exclamaciones de júbilo o dolor. Pero tal vez lo más importante es escuchar los sonidos del deporte. El sonido seco del botín impactando una pelota, la pelota de voley pegando en la faja, el chirrido de las zapatillas en el parquet, el rasguido de las manos contra los kimonos gruesos o los bufidos del esfuerzo de la competencia. Debería primar el silencio de los periodistas.

Se impone todavía el relato radial, nos cuentan lo que pasa, como si no lo estuviéramos viendo. Cada intervención debería ser un aporte. Y, se sabe, cada vez que uno abre la boca no puede pergeñar una frase célebre. Deberían limitarse al dato que no conocemos, a la aclaración reglamentaria (explicarnos que sancionaron los jueces) o una consideración técnica que sólo puede brindar un especialista.

4.47

Guzmán pierde la semifinal con un italiano que es una máquina de tirar patadas. Me muevo con cada lance, hago fuerza pero todo es infructuoso. Además no logró ver ninguno de los impactos que dan puntos. Sólo me doy cuenta cuando los suben al marcador que está en la esquina superior de la pantalla. Lucas ahora luchará por una de bronce

5.08

Pareto, por el repechaje, se enfrenta contra la portuguesa Costa.

5.16

Lloramos todos. Primeras lágrimas de estos Juegos. La Peque perdió por muy poco. Apenas se cumplió el tiempo, dejó de lado el saludo protocolar del judo y abrazó con afecto y reconocimiento a su rival. Sólo los campeones saben perder. Después sí cumplió con el rito. Cuando bajó del tatami se dio un largo abrazo con su entrenadora Laura Martinell (cuando Paula ganó en Río, un periodista le preguntó a Martinell “¿No lo podés creer, no? Cómo no lo voy a creer ¿Sabés lo que trabajó y entrenó este chica”, respondió). Las dos lloran. Saben que se terminó el camino. Un camino glorioso. Tan glorioso como que tuvo un título del mundo, una medalla de bronce y una dorada, la única para una deportista individual en la historia argentina. Seguimos llorando de emoción para despedir a la Peque, una grande. Una deportista noble.

Cuando bajó del tatami, Pareto se dio un largo abrazo con su entrenadora Laura Martinell. Todo un camino marcado con gloria en el historial deportivo de los argentinos.
Cuando bajó del tatami, Pareto se dio un largo abrazo con su entrenadora Laura Martinell. Todo un camino marcado con gloria en el historial deportivo de los argentinos.

5. 30

Después de más de seis horas terminó el ciclismo de ruta. La estrella más rutilante que compitió hoy en Tokio ganó medalla pero no la de oro. Tadej Pogacar, el joven esloveno, reciente ganador del Tour de France salió tercero. El triunfo se lo llevó Richard Carapaz, el ecuatoriano que le sacó una buena ventaja al pelotón de punta. Se invirtieron los roles: Carapaz, tercero en el Tour ganó acá la dorada. Con esta victoria Carapaz se convirtió automáticamente en un héroe ecuatoriano. Es la segunda medalla dorada del país en la historia.

6.30

Empieza el boxeo. Gana Cuello una pelea muy intensa. Es guapo y algo desmañado pero fue una máquina de tirar piñas. Una hora después, Arregui peleó con un norteamericano, el gran favorito de la categoría. El argentino lo dominó y hasta lo tiró de un cross a la mandíbula. Las tarjetas parecían un trámite. Pero, no. Lo robaron. Le dieron la pelea ganada al otro en fallo dividido. El boxeo, que cambió el sistema de botonera, para volver al de los jueces, pero con la aclaración que se conocen las tarjetas al final de cada round, sigue sin encontrar la solución al problema de las tarjetas ridículas o venales.

8.47

Lucas Guzmán pelea por la medalla de bronce contra uno de ROC, es decir un ruso. Sigue sin ver cuando aciertan una patada o un golpe. Me alegro cuando no debo y no sufro cuando corresponde. Puede ser también efecto del sueño. La medalla se le escapa por muy poco.

9.00

Paula Pareto vuelve a la villa olímpica. La están esperando todos los deportistas argentinos. La reciben con una ovación que dura minutos. Todos bajaron de sus habitaciones para hacerle un pasillo de honor. Imposible no emocionarse. Estoy llorando de nuevo. Me voy a dormir.


Fotos de Reuters, AP y AFP