Un equipo y un técnico que coinciden: Argentina y Scaloni están en etapa de construcción

La Selección sumó apenas dos puntos sobre seis posibles ante Chile y Colombia, pero así y todo quedó bien posicionada en el camino hacia el Mundial de Qatar 2022

Los dirigidos por Lionel Scaloni vienen de igualar ante Chile y Colombia (REUTERS/Luisa Gonzalez)
Los dirigidos por Lionel Scaloni vienen de igualar ante Chile y Colombia (REUTERS/Luisa Gonzalez)

Dos puntos de seis posibles resultan una cosecha más bien pobre. Sin embargo, desde el plano estadístico Argentina está muy bien parada en el camino hacia el Mundial de Qatar 2022: marcha segunda y le lleva cuatro puntos de ventaja a Colombia, que hoy iría al Repechaje por menor diferencia de gol que Uruguay, el cuarto de la tabla. Brasil sintoniza otra radio: ganó los seis encuentros que jugó, ya se cortó como puntero y evidencia contar con un poderío superior al del resto.

Pese a que el dibujo de la tabla le genera una mueca de conformismo, Argentina se volvió de Barranquilla con una sensación de desencanto: dejó escapar una victoria que parecía tener abrochada y que -por otro lado- mereció. De la chance de dar un gran salto hacia el Mundial, pasó a llevarse un punto que le sirve pero que a su vez le sabe a poco si se repara en que ganaba 2 a 0 y hasta con cierta holgura en el juego.

Ahora bien, ¿qué es la Selección Argentina hoy? ¿Una de las candidatas a ganar el Mundial del año próximo? ¿Una sólida pretendiente a quedarse con la Copa América que comenzará el domingo en Brasil? Ni una cosa ni la otra. Por ahora, está debajo de las potencias actuales como Francia, Alemania, Croacia, Inglaterra o Brasil. Y puede aspirar a ser uno de los finalistas de la Copa América sin ir a Brasil como la máxima favorita al título, condición que le cabe al conjunto dirigido por Tite. Puede decirse, entonces, que Argentina es un equipo en construcción que entusiasma con algunos ratos de su fútbol, como en buena parte del primer tiempo ante Colombia, y que en otros sufre por sus propios altibajos.

Fue Argentina, con un par de errores individuales, la que le dio vida a Colombia en la noche del martes: Nicolás Otamendi cometió un penal innecesario que derivó en el gol del descuento y Juan Foyth debió haber despejado la pelota en la jugada que desembocó en el cabezazo goleador de Borja.

Lionel Messi, la bandera de la Selección argentina (REUTERS/Luisa Gonzalez)
Lionel Messi, la bandera de la Selección argentina (REUTERS/Luisa Gonzalez)

Con todo, si Argentina no se trajo los tres puntos desde Barranquilla fue porque Ospina resultó la figura de la cancha con sus tapadas de arquero de primer nivel mundial. Pero también es cierto que Argentina tuvo un tramo en el que pareció dudar demasiado y querer que el reloj corriera rápido. Fue cuando, a los 19 minutos del segundo tiempo, Lionel Scaloni sacó a Cristian Romero (le harán estudios ante la sospecha de que sufrió una distensión o un desgarro) y a Nicolás González y puso a Foyth y a Germán Pezzella. El equipo, que necesitaba un poco de frescura arriba porque Lionel Messi y Lautaro Martínez mostraban signos de cansancio por el esfuerzo, la humedad y el calor, quedó con tres marcadores centrales (Foyth, Pezzella y Otamendi) y perdió la compostura futbolística del primer tiempo. El desarrollo parecía pedir la presencia de Ángel Correa, de Ángel Di María o hasta de Javier Correa para darle un poco de aire y de fútbol al ataque. Dio la sensación de que Scaloni se apuró en poner un hombre más para defender en lugar de incluir un atacante, más allá de que después Argentina pudo haber aumentado la diferencia con un par de intervenciones de Messi y otras de Lautaro Martínez.

¿Qué conclusiones pueden sacarse después de los empates ante Chile y Colombia? Que Emiliano Martínez aprovechó su chance de reemplazar a Armani en apenas 39 minutos: así como ante Chile casi no tuvo trabajo y eso impidió evaluarlo en profundidad, en menos de un tiempo ante Colombia brindó una enorme seguridad en el juego aéreo. Habrá que ver cómo responde cuando le pateen al arco: en Barranquilla debió salir por precaución tras sufrir un fuerte golpe en la nuca y Agustín Marchesín, su reemplazante, no terminó dejando una buena imagen. ¿Fue responsable del gol del empate colombiano? No directamente porque el cabezazo de Borja fue muy cerquita del arco y le dio poco margen de reacción, pero su respuesta tampoco resultó la ideal: quedó la sensación de que pudo haber hecho algo más, especialmente porque pareció tirarse con su mano derecha hacia atrás. Tan atrás, que la tenía detrás de la línea de sentencia cuando la pelota entró.

Montiel quedó mejor posicionado que Foyth (@Argentina)
Montiel quedó mejor posicionado que Foyth (@Argentina)

En el lateral derecho, Gonzalo Montiel le sacó una clara ventaja a Foyth, no tanto porque el jugador de River haya mostrado un nivel demasiado elevado sino por las flojas producciones del futbolista del Villarreal ante Chile y Colombia.

Cristian Romero, autor del primer gol argentino en Colombia con un gran cabezazo, se ganó un lugar como primer central a fuerza de seguridad en la marca, presencia física y buena capacidad para salir jugando desde el fondo. La pregunta es quién tiene que ser su acompañante: Otamendi, Martínez Quarta y Pezzella exhiben un nivel más bien parejo entre ellos.

Marcos Acuña quedó mejor parado que Nicolás Tagliafico en la lucha por el puesto de lateral izquierdo.

El mediocampo mejoró en Colombia si se lo compara con lo que produjo frente a Chile. Rodrigo De Paul y Leandro Paredes son poco menos que indiscutidos para Scaloni y de entre Lo Celso y Exequiel Palacios parece haber lugar para uno de los dos.

El tridente de ataque titular hoy no parece admitir margen para la duda: Messi, Lautaro Martínez y Nicolás González, siempre exigente, siempre rendidor.

Di María y Sergio Agüero, dos de los cuatro “históricos” que tiene el plantel junto a Messi y a Otamendi, hoy pelean desde atrás por conseguir un lugar en la formación titular.

El lunes, Argentina debutará ante Chile en la Copa América de Brasil. Será el inicio de un camino en el que buscará cortar con la racha de 28 años sin títulos. Hoy, la Selección parece un correlato de su entrenador: así como Scaloni se hace camino al andar en su primera experiencia como técnico de un equipo de mayores, Argentina transita por un indisimulable período de renovación. En ese tránsito, de a ratos entusiasma y de a ratos le cuesta estar a la altura de su pretensión de volver a ser un seleccionado temible. Algo parecido a lo que sucede con su entrenador: mientras Scaloni busca dotar al equipo de una identidad definida, deja en claro que no le tiembla el pulso a la hora de tomar decisiones fuertes y a la vez no se deja ver como un técnico de grandes reflejos para realizar cambios. La Argentina de Scaloni intenta crecer a prueba y error sin el apremio de los resultados, esos que hoy la dejan bien parada.

SEGUIR LEYENDO:

Últimas Noticias