Pablo Migliore recordó el día que debió defenderse a golpes de puño en la cárcel: “Fue un segundo en el que se pudrió todo”

El ex arquero de Boca, Racing y San Lorenzo, entre otros, dio detalles de sus días en el penal de Ezeiza. “A veces no era sólo con las manos”, reveló


Pablo Migliore es uno de esos personajes que se extrañan en el fútbol. El Loco atajó en San Lorenzo, Racing, Huracán, Boca, Argentinos y tantos otros equipos que veían cómo el carismático protagonista volaba de un palo al otro.

Sin embargo, una de las etapas más difíciles que atravesó fue cuando estuvo detenido en el penal de Ezeiza por “entorpeciendo la investigación por el crimen de Ernesto Cirino”. Fueron días muy duros para el Loco, quien reveló que no hizo amistades en la prisión, pero que se animaba a los partidos de fútbol que se improvisaban en el patio. “Jugaba de 9”, dijo en una extensa entrevista brindada a ESPN.

Durante aquellas jornadas tras las rejas, Migliore reconoció que no tenía problemas para dormir, pero advirtió que en otros pabellones “se armaban quilombos” que duraban pocos minutos, pero “se escuchaban cuetazos”.

Si bien es recordada su pelea con Jonathan Bottinelli cuando estaba en el equipo de Boedo, Migliore desmintió un fuerte algún pleito con Juan Román Riquelme, pero recordó que alguna vez se tomó a golpes de puño en un boliche para defender al Ogro Fabbiani de la barrabrava de Banfield. Es decir, que sus antecedentes con los guantes y su pasión por el boxeo le permitieron tener alguna experiencia previa al conflicto que protagonizó en la cárcel.

Me agarré a trompadas en la cárcel, porque uno se tiene que hacer respetar. No había ronda, ni nada. Fue un segundo en el que se pudrió todo. Encima, no es que termina todo ahí. Después sigue. Lo único que ganás es en defenderte, porque es tu vida y la del otro. A veces no era sólo con las manos”, recordó el Loco. De todos modos, el ex arquero aseguró que se amparó en la lectura de la biblia para que sus jornadas sean más llevaderas en Ezeiza.

Semanas atrás, el ex arquero había recordado el cruce que había tenido con Riquelme, cuando integraba el vestuario de Boca y él formaba parte del grupo que lideraba Martín Palermo, su amigo al que tiene tatuado. “Antes de andar jugando, yo a los giles como vos los levanto por el aire, no te confundas conmigo”, fue la frase que le había dicho el arquero al actual vicepresidente del Xeneize cuando ambos eran futbolistas.

Migliore, que con la camiseta del conjunto de La Ribera disputó 16 encuentros en 2006 y 2008, sostuvo que “un día se corrió la bola de que yo lo había agarrado del cuello después de un partido”. “Yo si lo llego agarrar del cuello se me borra la cinta y no paro hasta que me lo llevo. Qué lo voy a agarrar del cuello y soltarlo. Hay un momento que se cruzó la línea”, concluyó.

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