La Selección Sub 17 femenina tenía que disputar el torneo Sudamericano en abril, pero este fue aplazado por la pandemia de coronavirus. ¿Cómo se trabaja psicológicamente ante esta frustración?
La Selección Sub 17 femenina tenía que disputar el torneo Sudamericano en abril, pero este fue aplazado por la pandemia de coronavirus. ¿Cómo se trabaja psicológicamente ante esta frustración?

La cuarentena por la pandemia de coronavirus ha puesto en pausa las actividades cotidianas de gran parte de la población mundial. Muchas cosas han cambiado: las rutinas laborales se han suspendido o han virado a la modalidad de home office, los encuentros cara a cara con amigos se han visto postergados hasta nuevo aviso y las competiciones deportivas han sido paradas. Esto último tiene un impacto directo en los atletas de alto rendimiento, quienes se ven interpelados por una doble incertidumbre: la social o colectiva y la personal, la que refiere a la continuidad de sus compromisos.

Conscientes de esta realidad, desde el equipo médico de las selecciones nacionales -área dirigida por el Dr. Donato Villani- han puesto en marcha una serie de dispositivos para acompañar a las y los jugadores de los distintos planteles. El Licenciado en Psicología Juan Manuel Brindisi es el encargado de llevar adelante estas estrategias.

El aislamiento social ha obligado al profesional de la salud mental a idear nuevos mecanismos y la situación que atraviesa el plantel de la Sub 17 femenina se transformó en una gran oportunidad para ponerlos en práctica. Por estos días, las jugadoras del plantel atraviesan una “frustración puntual” ya que a mediados de abril iban a viajar a Uruguay para disputar el torneo Sudamericano, que es clasificatorio para el Mundial de la categoría. Por la pandemia el certamen se postergó (lo mismo que ocurrió con la Copa del Mundo) y aún no hay una nueva fecha para su realización.

Juan Manuel Brindisi, psicólogo de las selecciones nacionales de AFA
Juan Manuel Brindisi, psicólogo de las selecciones nacionales de AFA

Hace tan solo un mes, las jugadoras y el cuerpo técnico (integrado por Diego Guacci, Bárbara Abot, Maximiliano Bruccoli y Vanesa Sarroca) habían realizado una concentración y habían disputado una serie de partidos amistosos en tierras Charrúas. La convivencia fue tan buena que había una necesidad de sostener el contacto, aún en tiempos de distanciamiento forzado.

“Había una necesidad de saber cómo estaban las chicas. Más allá de los mensajes de Whatsapp, la idea era poder vernos a la cara y volver a tener una conexión psico-emocional. Queríamos escucharlas, que nos escuchen y ver cómo estaban organizando sus dinámicas diarias, si alguna tenía algún problema y quería pedir ayuda”, explicó Brindisi en diálogo telefónico con Infobae desde su casa en Pilar.

La plataforma elegida para hacer la videollamada fue Zoom. Brindisi y los integrantes del cuerpo técnico se vistieron con la indumentaria de las selecciones nacionales de la AFA. Diez minutos antes de la hora acordada para el contacto, ya había varias jugadoras en línea. En ese espacio virtual sintieron que era “una especie de Navidad”. “Era como si estuviéramos esperando a que fueran las doce. Era esa sensación de esperar algo que querés mucho. Fue una gran alegría y una descarga escucharnos”, recalcó Brindisi.

La primera media hora de la charla la dedicaron a saber cómo es el día a día de las futbolistas en la cuarentena: “Son chicas que están acostumbradas desde los cinco, seis o siete años a estar en una cancha de fútbol, a correr, a que todo el tiempo esté el cuerpo puesto en juego. Ahora, el cuerpo tiene que estar en cuarentena.Tienen una dinámica de vida absolutamente cortada, como la mayoría de la gente, pero en ellas es especial. Por eso quisimos ver cómo estaban armando las rutinas, si se les complicaba hacerlas y cómo llevaban la convivencia con la familia -porque una cosa es ir a casa a dormir a la noche y otra pasar las 24 horas con ellos-. Es decir, cómo se estructuraba el tiempo, el espacio y lo psico-afectivo en ellas”.

En tanto que, la segunda parte de la videollamada se basó en una instancia de juegos -algunos propuestos por Brindisi y otros por las propias jugadoras- y música. Aún cuando no sean las canciones que elegiría para escuchar en su ámbito íntimo, el psicólogo está al día con las novedades de las industria musical dirigida a los y las adolescentes para poder entablar este tipo de diálogos.

Las jugadoras de la Sub 17 participaron de una videollamada con juegos y música
Las jugadoras de la Sub 17 participaron de una videollamada con juegos y música

“Las chicas son muy competitivas y son amigas entre ellas. Esta es una excusa para que se rían y para que vuelvan a tener algo parecido a eso que viven cuando están juntas en una cancha o en un vestuario. Es la complicidad, el humor. Hay juegos de preguntas y respuestas de geografía, matemática o historia del fútbol, o les pongo una canción y ellas la tienen que reconocer. Hacemos competencias por líneas: las arqueras, las defensoras, las mediocampistas y las delanteras. La idea es que, aunque sea por un ratito y a la distancia, puedan sentir que la Selección llega a sus casas o que ellas llegan un ratito al predio de Ezeiza y están con nosotros”, precisó el psicólogo.

Tan exitoso fue este dispositivo que la idea es replicarlo en los próximos días con los jugadores de la Sub 17 masculina, que tiene como entrenador a Pablo Aimar. El fin es tener un acercamiento psico-emocional con los jóvenes.

“No se puede dividir la mente del deportista de la del hombre, la mujer o el adolescente. En este periodo de cuarentena, el tiempo y el espacio se han visto trastocados, y el jugador o la jugadora puede tener ya un trabajo mayor a la hora de fijar una meta o un objetivo, pero no dejan de ser hijos, hermanos, ciudadanos, argentinos, gente que ve la tele. Y todas esas esferas también van influyendo”, planteó el profesional.

En ese sentido, subrayó: “Ellos tienen mucho trabajo puesto en dirigirse hacia una meta y eso hoy puede ser un gran recurso. Pero después cada uno atravesará esto con sus recursos subjetivos: todo dependerá de qué convivencia tiene en la casa, de tener una herramienta como la escolarización para ocupar el tiempo, del grupo de amigos y de cómo cada uno se relaciona consigo mismo. Este período de cuarentena nos arranca de nuestra realidad cotidiana, nos arroja a nosotros mismos y aparecen preguntas existenciales como ‘¿Qué estoy haciendo de mi vida?’ o “¿Cómo estoy ocupando mi tiempo?’. Eso está bien y va a servir para ratificar el rumbo que se está teniendo”.

El profesional trabaja con todos los planteles, a demanda de cada cuerpo técnico
El profesional trabaja con todos los planteles, a demanda de cada cuerpo técnico

Brindisi trabaja hace dos años y medio en el cuerpo médico de las selecciones nacionales de AFA. En situaciones normales, actúa a partir de la demanda de los entrenadores de cada plantel, tanto a nivel individual como grupal. Hay cuerpos técnicos que lo requieren por situaciones puntuales (por ejemplo, un jugador o jugadora que tiene un problema dentro o fuera de la cancha), mientras que otros apuestan a cuestiones que se sostienen en el tiempo, como la puesta en práctica de un programa de desarrollo o un trabajo de potenciación de algunos aspectos del equipo.

Más allá de que los jugadores y las jugadoras tienen las pautas de trabajo que les enviaron desde sus respectivos clubes, el mecanismo que Brindisi puso en práctica durante la cuarentena apunta a sostener el lazo emocional y afectivo con la Selección, que para los y las juveniles -sobre todo- tiene un peso muy importante: “¿Cuándo te das cuenta de que querés a alguien? Cuando esa persona te hace falta. Hoy muchos y muchas sienten que les hace falta la Selección, porque es una relación de amor la que desarrollan con el grupo, con el cuerpo técnico y con la forma de trabajar. Hay una gran necesidad de tener ese espacio para ser”.

“Lo importante es que sepan que esto en algún momento va a pasar. Esto va a terminar y otra vez vamos a volver a estar juntos. El tema es que no sabemos cuándo y esa incertidumbre crea dos estados: angustia y ansiedad. Con este tipo de acompañamiento hacemos un ‘ansiolítico natural’ para que ellos y ellas sepan que está la Selección del otro lado esperándolos”, concluyó el psicólogo.

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