El ruso Ian Nepomniachtchi será uno de los animadores del torneo que comienza en medio de grandes medidas de seguridad. REUTERS/Amir Cohen
El ruso Ian Nepomniachtchi será uno de los animadores del torneo que comienza en medio de grandes medidas de seguridad. REUTERS/Amir Cohen

Por Carlos Ilardo

Hoy, a partir de las 8 (hora de Argentina) comienza el XI Torneo Candidatura, una de las principales competencias del calendario de la FIDE (federación internacional de ajedrez, según sus siglas francesas), con la participación de ocho grandes maestros para determinar el nuevo aspirante al título mundial en poder del campeón, el noruego Magnus Carlsen. De esta manera, dos ajedrecistas chinos, tres rusos, un holandés, un norteamericano y un francés desafiarán los consejos sanitarios sugeridos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como consecuencia de la pandemia COVID-19 o coronavirus.

Sólo uno de los jugadores clasificados para la competencia, el azerbaiyano Teimour Radjabov decidió dar el salto y presentó su renuncia argumentando en su decisión personal, el temor al coronavirus y a la falta de respuesta, por parte de la FIDE, a extremas situaciones como el contagio de un entrenador, árbitro o alguno de los participantes. Su plaza fue transferida al francés Maxime Vachier Lagrave.

La prueba con 500.000 euros en premios, se llevará a cabo por sistema de doble liga (todos contra todos) a 14 ruedas, hasta el próximo 3 de abril, en los salones del hotel Hyatt Rengecy en la ciudad de Ekaterimburgo (Rusia), donde, además, estarán alojados los equipos de entrenadores de cada jugador, más los familiares, periodistas acreditados, dirigentes e invitados.

Fabiano Caruana, quien ya jugó contra el campeón del mundo Magnus Carlsen, es otro de los maestros partipantes.(REUTERS)
Fabiano Caruana, quien ya jugó contra el campeón del mundo Magnus Carlsen, es otro de los maestros partipantes.(REUTERS)

Ente los varios axiomas que rigen el lenguaje del milenario juego sobresale una sentencia que el ex campeón mundial, el alemán Emanuel Lasker, planteó hace más de un siglo: “en el ajedrez es peor la amenaza que la ejecución”. Hoy, su dicho podría ser interpretado incluso como una metáfora de vida frente a los tiempos actuales de reclusión, mascarillas y de alcohol en gel. Pese a la amenaza de la propagación de coronavirus, la FIDE, de manera unilateral decidió mantener y respetar sus acuerdos comerciales y políticos, y priorizarlos por sobre lo humanitario y deportivo. Ni el cierre de fronteras, ni la decisión del Ministerio Ruso de Deportes, que canceló todo tipo de competencias internacionales en ese territorio, cambió el rumbo de los acontecimientos. Evidentemente el viejo slogan: “el show debe continuar” escribirá un nuevo capítulo a partir de hoy, en Rusia.

Frente a este panorama, el lunes se realizó en la sede de la Unión de Periodistas de Sverdlovsk, la ceremonia de inauguración del torneo -cuya primera edición se jugó en Budapest en 1950 (lo ganó el soviético Bronstein), y la última vez se disputó en Berlin en 2018 (triunfó el norteamericano Caruana). Allí junto al vicegobernador de esa región rusa, Alexey Orlov, el presidente de la federación de ajedrez local, Andrey Simanovsky, y el ex campeón mundial, Anatoly Karpov, el titular de la FIDE, el economista Arkady Dvorkovich anunció: “Este es un gran evento no solo para el mundo del ajedrez sino, posiblemente, para toda la comunidad deportiva, ya que casi todas las competiciones internacionales han sido canceladas debido a la propagación del coronavirus".

 El titular de la FIDE, el economista Arkady Dvorkovich, cercano a Putin, cree que llevar adelante el torneo puede ser un mensaje positivo en medio de la suspensión de todas las actividades deportivas por la pandemia. (Franco Fafasuli)
El titular de la FIDE, el economista Arkady Dvorkovich, cercano a Putin, cree que llevar adelante el torneo puede ser un mensaje positivo en medio de la suspensión de todas las actividades deportivas por la pandemia. (Franco Fafasuli)

Más adelante, Dvorkovich (hombre ligado al deporte, fue director del Mundial de Fútbol Rusia 2018, y al riñón del presidente Vladimir Putin) puso énfasis en el discurso en minimizar todos los riesgos para la salud de los participantes y de todos los involucrados en el evento.

“Eliminamos todos los problemas de seguridad de la salud, incluidas las pruebas y exámenes médicos con el Servicio Federal de Supervisión de Protección y Bienestar del Consumidor (Rospotrebnadzor), y el Ministerio de Salud Pública. Tomamos medidas de precaución, siguiendo las recomendaciones de la OMS y el COI. Los participantes, los medios de comunicación, los organizadores y los espectadores se separarán, y estos últimos no podrán ingresar a la sala de juego, permitiéndoles seguir los juegos a través de Internet cuyos comentarios serán en vivo en idioma inglés, ruso y chino”. Y completó: “Esperamos que estas medidas sean suficientes para la seguridad de los jugadores, teniendo en cuenta que este no es un evento masivo”. Si bien, hasta el momento, Ekaterimburgo (la ciudad en la que fue asesinado el último Zar, Nicolás II, el creador del título de gran maestro de ajedrez, que introdujo en la premiación del certamen San Petersburgo 1914), no presenta ningún caso de coronavirus, la organización de la prueba dispuso entre las medidas sanitarias para los jugadores y personal relacionado con el evento ajedrecístico, en principio dos controles intensos. El primero ya fue llevado a cabo el último domingo, y el siguiente será el próximo miércoles 25. En tanto, en cada jornada se realizarán dos test con hisopados de nariz y garganta. Y un segundo control vinculado con la temperatura corporal y función pulmonar.

Acaso, como nunca antes, los ajedrecistas deberán sacar provecho, además, de su prodigiosa memoria, la capacidad de cálculo, control de nervios e intuición, del dominio del subconsciente; dejar relegado el temor al coronavirus. Se sabe que las medidas sanitarias exigen más de un metro de separación entre las personas y eso en una partida de ajedrez no sucede. Lo mismo que la manipulación de las piezas, donde los jugadores “capturan” con sus manos las piezas que tocó su rival. Ni siquiera sus físicos están distanciados a los alcances de una inesperada tos o estornudo durante el desarrollo de una partida que puede extenderse hasta casi 5 horas de juego. El poder de concentración para alejarse o evadirse de esa atmósfera será de vital importancia. El experimentado ruso, Anatoly Karpov reflexionó al respecto: “Para ganar ese torneo, uno necesita energía, salud y nervios constantes. Sin descuidar la preparación específica y el conocimiento general de las aperturas. Los participantes de este evento tienen mucha experiencia, ganaron muchos torneos a lo largo de sus carreras, y son realmente de los mejores del mundo del ajedrez actual." Fuera del tema sanitario, el evento deportivo tal vez se trate de uno de los más importantes de la historia, siete de los ocho jugadores se ubican entre los 12 mejores del mundo. Sólo el ganador será declarador desafiador al título mundial, en poder desde 2013, del prodigio noruego Magnus Carlsen. Ese match podría realizarse en Dubai, a partir del 20 de diciembre próximo.

Estos serán los enfrentamientos de la 1ª rueda, del Ciclo Candidatura: Maxime Vachier Lagrave (Francia, N° 8 del ranking) vs. Fabiano Caruana (EE.UU., N°2), Ding Liren (China, N°3) vs. Wang Hao (China, N°12), Anish Giri (Holanda, N°11) vs. Ian Nepomniachtchi (Rusia, N°5), y Alexander Grischuk (Rusia, N°4) vs. Kirill Alekseenko (Rusia, N°39). Las partidas podrán seguirse en vivo desde el sitio oficial: en.candidates-2020.com

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