La reina Isabel en el Palacio de Buckingham (Foto: Shutterstock)
La reina Isabel en el Palacio de Buckingham (Foto: Shutterstock)

La reina de Inglaterra, Isabel II, sorprendió a los argentinos con su influencia para evitar que se redujeran las visas a los polistas criollos que habitualmente protagonizan la temporada en Gran Bretaña como parte del calendario internacional.

Como la iniciativa impulsada por el gobierno sólo le permitía la visa a los deportistas no europeos más destacados, la monarca apeló a su influencia para que el ministerio del Interior autorice 500 visas anuales, que benefician a argentinos primariamente y australianos.

Fanática de los caballos, Isabel II se reunió con la ministra Rudd en el palacio de Sandringham, en Norfolk, donde le manifestó su preocupación por la presunta restricción a los polistas extranjeros para las tradicionales competiciones en el Reino Unido (Queen’s Cup, British Open y Coronation Cup).

El mismo caso ocurrió con los petiseros argentinos, quienes son considerados como los mejores del planeta por todos los polistas internacionales (muchos de ellos juegan al polo en Windsor con otros representantes de la corona británica, jerarcas asiáticos y príncipes árabes). Por lo tanto, la reina consideró que los criollos son altamente competitivos en su oficio y por ello también debían pertenecer al selecto grupo de los visitantes que no sufrirán restricciones en sus visas.

Isabel II concurre con frecuencia a los partidos de polo que se desarrollan en el parque de Windsor, mientras que sus nietos William y Harry forman parte de los encuentros en forma activa. Naturalmente, los polistas argentinos son parte de los equipos con los miembros de la familia real y algunos conformaron un vínculo cercano de amistad con varios de ellos.

Los mejores polistas del mundo en el Abierto de Palermo (Matías Callejo / AAP)
Los mejores polistas del mundo en el Abierto de Palermo (Matías Callejo / AAP)

En otro orden, la reina también manifestó su compromiso con las nuevas generaciones ante la crisis climática, tras un 2019 marcado por las numerosas movilizaciones inspiradas en la activista Greta Thunberg.

Los desafíos a los que mucha gente se enfrenta en el presente son quizás distintos de los que afrontó mi generación, pero estoy sorprendida por la manera en que las nuevas generaciones demuestran un sentido del deber ante problemas como la protección del medioambiente y el clima”, aseguró la monarca, de 93 años.

En su tradicional discurso navideño, Isabel II también dijo que tanto ella como su marido, el príncipe Felipe, se “enorgullecen” de la llegada de un nuevo miembro a la familia real con el nacimiento en mayo de Archie, el hijo del príncipe Harry y Meghan Markle. Estas palabras contrastan con la ausencia de Harry y Meghan en las fotografías que decoraban el escritorio de la soberana durante su intervención televisiva.

Por su parte, el duque y la duquesa de Sussex no pasaron este año las fiestas con la familia real en Inglaterra, dado que se encuentran en Canadá donde Meghan vivió durante siete años cuando trabajaba como actriz en la serie Suits.

Isabel II también habló de un año lleno de obstáculos después de que la sociedad británica se dividiera por la gestión del Brexit. “Podemos hacer cosas positivas cuando la gente deja de lado sus diferencias del pasado y se unen a través de la amistad y la reconciliación”, afirmó. “A menudo son los pequeños pasos, en lugar de los de gigante, los que aportan los cambios más duraderos”, defendió la reina, tras un 2019 en el que se conmemoró el 75º aniversario del desembarco de Normandía y medio siglo tras la llegada del hombre a la luna.

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