River tiene como objetivo principal del semestre conquistar la Copa Libertadores en la final única que se celebrará en Santiago de Chile el 23 de noviembre y tendrá como otro aspirante al Flamengo de Brasil. Sin embargo, la situación en el país anfitrión de la definición del torneo internacional es de absoluta tensión y el entrenador Marcelo Gallardo no evitó dar su mirada sobre lo que está ocurriendo.

A mí me inquieta y le pregunto a nuestros directivos cuáles son las novedades que tienen. Claramente es una situación muy preocupante; no para nosotros, si no para el pueblo chileno que está en una situación delicada. Nosotros queremos lo mejor”, expresó el DT ante los rumores de que podría modificarse la sede de la final por las protestas sociales que se desarrollan en las calles y que dejaron un saldo de, al menos, 20 muertos.

“Mi opinión es que la problemática en ese país se pueda resolver por el bien de su gente. Después nuestro partido pasa a un segundo plano, es la verdad eso. Hay problemas muchos más graves en un país como para jugar un partido, que si bien es la final de la Copa Libertadores, pero está claro que hay situaciones muy delicadas. Esperemos que se pueda resolver, si no tener un poquito de mayor precisión hacia a dónde vamos a ir”, agregó.

Sus palabras se dieron en el marco del triunfo 2-1 del Millonario ante Aldosivi por la 12ª fecha de la Superliga que depositaron a los de Núñez en la cima del campeonato. “Ganamos un partido muy duro. Aldosivi mostró una agresividad que en los partidos que habíamos revisado no venía sucediendo", aclaró sobre el equipo de Mar del Plata que marcha en zona de descenso.

Gallardo habló sobre la situación en Chile (FotoBaires)
Gallardo habló sobre la situación en Chile (FotoBaires)

El Muñeco, que aclaró que no tiene porque realizar una “rotación” en el equipo, hizo una reflexión sobre este presente exitoso que vive: “Me imaginaba lo mejor pero en todo este tiempo debo reconocer que fue demasiado. Si bien uno siempre espera lo mejor, todo lo que vivimos en estos años fue producto del trabajo, de seguir insistiendo y que los jugadores se contagien en ese deseo de seguir ganando. Tenemos tendencia a relajarnos los seres humanos después de algún logro deportivo. El deseo de seguir ganando se da a través de una competitividad interna, y además porque los rivales nos ponen una vara cada vez más alta".

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