Gustavo Alfaro deja su ropa de técnico durante el Mundial y comenta para una cadena colombiana (Club Atlético Huracán)
Gustavo Alfaro deja su ropa de técnico durante el Mundial y comenta para una cadena colombiana (Club Atlético Huracán)

Gustavo Alfaro no sólo es el director técnico de Huracán que se clasificó para la Copa Libertadores de 2019, sino que es un reconocido comentarista durante los grandes torneos de fútbol internacional. Desde hace años, es contratado por la Cadena Caracol de Colombia para analizar los sistemas tácticos y los partidos y ya estuvo en Rusia en 2017 para la Copa Confederaciones y regresó ahora para el Mundial. Pero no se queda con lo que hacen los actuales protagonistas: tiene una opinión clara y sin tapujos sobre lo que ocurre con la selección argentina y la continuidad de Jorge Sampaoli.

-¿Hay algún jugador de este Mundial que le haya gustado especialmente?
Obviamente, las imágenes se las lleva Mbappé por la frescura que tiene a los 19 años y la humildad que tiene, porque a otro jugador, a esta altura. Se lo devora el personaje y uno ve que tuvo tres contragolpes y en lugar de definir él, le pasó la pelota a un compañero. Eso hace pensar que hay un pensamiento de equipo y lo ve en actitudes, cuando abraza al director técnico o a sus compañeros y marca su pauta de que está muy bien plantado en ese aspecto. Pero yo me quedo con Hazard, un jugador extraordinario, porque es uno de los enganches de antes, que ahora parecen determinados a morir en la banda izquierda. Me parece que es uno de esos estrategas que no abundan en los equipos y de sus pies y de su cabeza nacieron los mejores momentos de Bélgica.

-Se dijo mucho que este Mundial probó que no hay que tener tanto la pelota y que murió el tiki tiki… ¿Cuánto de cierto hay?
-Lo que pasa es que en el fútbol no hay verdades absolutas. Son tan cortitas las verdades en el fútbol que nosotros le ganamos en marzo a Italia, en Italia, y no era importante si jugaba Messi, y a los 3 días nos goleó España y resulta que no había equipo si no jugaba Messi.  España sufrió un cimbronazo enorme con la salida de Lopetegui 48 horas antes de empezar el Mundial y yo creo que España llegaba muy bien. También vi acá en Rusia a Alemania el año pasado en la Copa Confederaciones y venia de hacer un proceso muy bueno pero desde marzo no tuvo recambio, se quedó en una meseta y no pudo salir de un a medianía y se va como España en Brasil 2014 en la primera ronda.

Me quedo con Hazard, un jugador extraordinario, porque es uno de los enganches de antes, que ahora parecen determinados a morir en la banda izquierda

¿Y los equipos sudamericanos?
-Creo que tendrían que hacer un replanteo. Con el talento lo necesitás, y por ejemplo, nadie puede discutir a Cristiano Ronaldo, pero si no tenés a alguien que lo acompañe, no alcanza y es extensivo para los sudamericanos, sea para Neymar, Messi o James. Creo que las de Sudamérica son las eliminatorias más parejas y más difíciles, pero no hay una demostración más cabal en esta Copa del Mundo que con el talento solo no te alcanza. Si no hay disciplina táctica y la fortaleza física de la disciplina europea, no alcanza. Si vinieron siempre a buscar jugadores sudamericanos es porque tuvieron la maleabilidad suficiente para transformarse en jugadores europeos de disciplina, con talento sudamericano, y ahora hemos perdido esa disciplina europea y nos hemos quedado con el talento. Así, Sudamérica va a estar lejos.

-Yendo para el lado de Argentina, ¿qué cree que debería pasar con tantas recetas y de frustración en frustración?
-No es una cuestión de nombres. Digo siempre que estoy cansado de que me expliquen fracasos. Quiero soluciones y quiero responsabilidades, y con esto no es que evado nada, pero creo que hay hechos que se van repitiendo. Hay responsabilidades que son del entrenador, pero hay hechos comunes que se van repitiendo, y cada vez que se va un DT, los jugadores siguen siendo los mismos y no escucho ninguna voz de un jugador que se haga cargo de alguna responsabilidad.

Messi y Mascherano, luego de la derrota frente a Francia. / AFP
Messi y Mascherano, luego de la derrota frente a Francia. / AFP

-¿Le sorprendió la eliminación en octavos de final?
-Este fue un proceso muy tumultuoso de Argentina. Llegó con más dudas que certezas a este Mundial. Las dudas del 6-1 contra España la metió en el barro donde todo fue discutible y creo que fue un final previsible, doloroso, pero nada sorprendente y ahora estamos en el dilema en el que todo se pone en duda.

No hay una demostración más cabal en esta Copa del Mundo que con el talento solo no te alcanza

-Ahora se busca la salida de Sampaoli…
-Lo que no resisto que empezamos en una campaña de desgaste de Sampaoli para forzarlo a que renuncie, porque no quieren pagar una claúsula de rescisión del contrato que es muy alta. Me pregunto quién firmó esa cláusula de contrato o quién la pagó cuando lo trajeron del Sevilla. Si nosotros creemos que la solución del problema es sacarlo a Sampaoli, estamos mirando una parte sola del problema. Y para mí, desde el 38-38 para acá hubo muchos desaciertos a nivel dirigencial que después terminaron evidenciándose en cuestiones deportivas.

-¿Y en qué lugar queda Sampaoli, entonces?
-El primero que tiene que hacerse autocrítica es el entrenador, porque a veces es difícil volver de determinados lugares a donde uno va. Si yo hago una declaración y la contradigo, es difícil volver de eso, pero creo que todas las partes tienen que hacer una autocrítica. Si se cree que a Sampaoli hay que quemarlo en una plaza pública para expiar sus culpas, vamos a seguir los mismos caminos. Pasamos del Tata Martino, al que le debían 7 meses de sueldo, y recuerdo que le dije después del partido con Venezuela en la Copa América en USA que me había encantado la defensa porque creo que estaba por buen camino y él me hablaba de sus expectativas para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, pero se fue porque cuando quiso juntar los jugadores no se los daban. No le dieron prioridad a la Selección por más que decían otra cosa y se acabó yendo, y luego lo echaron a Bauza de la misma manera, porque los que llegaron dijeron que tenían derecho a elegir y luego los que llegaron con Sampaoli dijeron lo mismo…

-¿Y cómo se sale de esta maraña?
-Vivimos en contradicciones permanentes y entonces el fútbol argentino necesita un replanteo serio para adentro, pero diciéndose las cosas en la cara. Los que asumimos las responsabilidades somos solamente los entrenadores porque somos los que nos vamos. Los jugadores siguen estando, salvo que renuncien, y los dirigentes siguen estando. A mí me gustaría que si bien las responsabilidades le caen a los técnicos cuando las cosas van mal, también haya autocrítica en dirigentes y jugadores, pero no las escuché.

Cada vez que se va un DT, los jugadores siguen siendo los mismos y no escucho ninguna voz de un jugador que se haga cargo de alguna responsabilidad.

-¿Tiene resto Sampaoli en una situación tan dura como esta? Porque lo dejaron solo…
-Está bien, pero si vos lo metés en una olla de agua hirviendo, lo más probable es que se queme. Y si vos creés que es la solución, respaldalo y dale los medios. Eso no invalida, y lo digo con el mayor de los respetos porque es un colega, que Sampaoli se equivocó en algunas cosas.

-¿Por ejemplo?
-Yo voy a trabajar a distintos clubes, y cada lugar tiene su propia idiosincrasia y Argentina no toleraba muchas cosas que él hizo en Chile, de cambiar 4 o 5 sistemas, cambiar de partido a partido. El jugador argentino está acostumbrado a jugar de determinada manera y con Sampaoli había cambios permanentes. Cuando dijo "tengo 4 o 5 formas de jugar" me dije "va por el camino equivocado", aunque eso no invalida de que de pronto si las cosas te salieron mal en un momento, las puedas corregir en el tiempo. No tengo dudas de que Sampaoli tiene capacidad, tiene sobrada capacidad, ahora si el contexto no lo ayuda…porque a veces uno no puede cambiar las cosas, uno llega a un club con una determinada dinámica que uno solo no las puede cambiar y te termina llevando por delante. Hay que ver si esa dinámica no se termina llevando por delante a Sampaoli o si Sampaoli tiene el sustento para parar esa bola de nieve.

-Y con estos dirigentes, ¿es posible pensar algo serio?
-Creo que todos aprendemos. Yo tengo 25 años en el fútbol y sigo aprendiendo permanentemente. El que cree que lo sabe todo está en problemas porque tiene los pecados de vanidad o soberbia y los dos son peligrosos para el fútbol. Los dirigentes deben tomar notas de cosas que se han hecho bien y mal, y bajar una línea de prioridades. Para mí, la camiseta de la Selección es una bandera que está por encima de los hombres y de los nombres y de los que se la pongan.

El imprescindible no juega más y es Maradona. Los demás, son todos mortales, Messi incluido.

-¿Hacia dónde apunta?
-Si estás dispuesto a venir a la Selección, estás dispuesto a todo. Cuando yo veo que los jugadores piden días libres cuando vienen a la Selección para una concentración de 30 días por la gloria y no pueden hacerlo… La gloria no tiene precio y hay que estar dispuesto a cualquier sacrificio. Hay un día en el que el DT es el dueño del equipo y es el día que va a dar la lista. Antes de dar la lista tiene que decirle a cada jugador "estas son las condiciones. Si querés, bien y si no, no vengas". Para mí, somos todos necesarios, pero no hay nadie imprescindible. El imprescindible no juega más y es Maradona. Los demás son todos mortales, Messi incluido. Que levante la mano el que va invicto. Ese juega siempre.

-¿Messi incluido?
-Messi incluido.

-¿No hay en el fútbol argentino un problema que empieza en los juveniles?
-Los Juveniles son una parte al todo. Mejoramos cuando Menotti dio prioridad a la Selección, que fue poner como intransferibles a los principales jugadores y luego, el equipo encerrado en José C. Paz para el Mundial 1978. Y cuando vino Pekerman a los juveniles y fueron un derrame a las divisiones inferiores de los clubes. Le dimos prioridad por convicción y no por necesidad, entonces hoy las divisiones juveniles están en manos de intereses y hay que refundarlas porque ahí esta nuestro futuro. Miremos lo que hizo Inglaterra ganando los mundiales sub-17 y sub-20 el año pasado, donde nunca pasamos la primera ronda. Necesitamos un replanteo profundo de formación de base para tener profesionales de primer nivel.

-¿Después de esta generación no hay nada?
-No, después de Maradona no había nada. El fútbol argentino genera jugadores permanentemente. Por ahí nos costará algunas generaciones más que otras, pero nosotros dimos muestras de que somos generadores de jugadores permanentemente, así como fuimos el granero del mundo.