Héctor Cúper y Juan Antonio Pizzi se quedaron por el camino en el grupo A (Reuters)
Héctor Cúper y Juan Antonio Pizzi se quedaron por el camino en el grupo A (Reuters)

Juan Antonio Pizzi y Héctor Cúper han sido dos de los tres primeros entrenadores eliminados del Mundial de Rusia. Los técnicos argentinos se enfrentarán entre ellos en un partido de trámite que tendrá lugar el lunes en Volgogrado Arena y harán las maletas de vuelta a casa. El tercer eliminado es el marroquí Hervé Renard.

Arabia Saudita perdió por la mínima frente a Uruguay, lo que arrastró tanto a Pizzi como a Cúper al fondo del pozo del grupo A, con 0 puntos. De los cinco entrenadores argentinos que empezaron el Mundial, solo quedan tres. Y a ninguno le está yendo bien.

Juan Antonio Pizzi pasea por la zona técnica con la cabeza gacha (Reuters)
Juan Antonio Pizzi pasea por la zona técnica con la cabeza gacha (Reuters)

Al margen de la presente edición de la Copa del Mundo, ha habido ocho entrenadores de origen argentino que han dirigido a otras selecciones. La moda comenzó a crecer en este siglo. De hecho, Corea y Japón fue el último Mundial con un solo director técnico nacido en la Argentina. Fue Marcelo Bielsa. El preparado rosarino fracasó con la albiceleste cayendo con estrépito en fase de grupos. A partir de ahí, los números comenzaron a crecer.

Tal y como se observa en el gráfico, selecciones principalmente latinoamericanas optaron por la contratación de jefes de máquina argentinos. Pizzi, a quien ya se le cuestiona, no pudo igualar la marca de Jorge Solari con Arabia Saudita en Estados Unidos. El primero en marcar tendencia fue José Manuel Durand, en la edición inaugural de la Copa del Mundo en Uruguay. Paraguay quedó eliminada en zona de grupos, pese a cosechar un balance parejo: una victoria frente a Bélgica y una derrota frente a Estados Unidos. Por aquel entonces, la Copa Jules Rimet se dividía en grupos de tres, por lo que el equipo de Durand se fue a casa como segundo de grupo.

Jamás han superado la barrera de los cuartos de final. En Brasil fue la anfitriona quien despidió a José Néstor Pékerman. Su Colombia fue mejor, pero se ahogó en la orilla. En Sudáfrica, el conjunto del Tata Martino perdonó a España con un penal errado por Óscar Cardozo.

La escala progresiva se ha detenido en Rusia. Si sumamos a Jorge Sampaoli al frente de la selección nacional, cinco directores de orquesta hablan con acento argentino. Ya conocemos el futuro de dos ellos. Los otros tres han comenzado con mal pie, pero tienen dos partidos más para recuperar terreno.

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