De atajar en las inferiores de River a protagonizar shows de magia y humor: la historia del remero que buscará un lugar en los Juegos Olímpicos de Tokio

Iván Carino es un deportista multifacético que vive entre los escenarios y las embarcaciones. Supo tener el estilo de Franco Armani en el arco del Monumental, pero su máximo deseo es forjar un personaje como el de Radagast o Jim Carrey, después de conseguir la clasificación olímpica

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Imágenes del show de Iván Carino

Pudo brillar en el Monumental. También en Victoria o en La Paternal. Pero una recomendación médica lo motivó para que pruebe en otro deporte. Nuevas aventuras que tenían el mismo fin: representar al país en competiciones internacionales.

Iván Carino es uno de los remeros que buscará la plaza olímpica para Tokio. Tras haber ganado dos medallas de oro en los Juegos Panamericanos de Lima (también ganó dos en Guadalajara), Chiquito sueña con lograr una hazaña en la capital japonesa. Su brillo no sólo se limita a la conquista deportiva. Su pasado como arquero y su presente como humorista e ilusionista son otros aspectos que lo destacan. “Arranqué con el fútbol. Atajé en las divisiones inferiores de River, Tigre y Argentinos, pero por un problema en la espalda los médicos me aconsejaron que haga remo o natación. Fui a nadar y no me gustó nada. Me aburría. Entonces empecé a remar y me enganché”, explicó en diálogo con Infobae.

Su altura y su talento son algunos argumentos que le permitieron soñar en su infancia. “Tenía un estilo como el de Armani”, confesó entre risas como si se tratara de una exageración basada en su pasión por el Millonario.

A sus 28 años ya no usa los guantes para descolgar centros o evitar goles ajenos. Ahora se embarca en la ilusión olímpica junto a un equipo que generó enormes satisfacciones en la capital incaica. “Arrancó como un juego, porque en 2011 me dediqué exclusivamente a remar. Fui al Mundial Sub 23 y quedé quinto”, deslizó antes de ser interrumpido por un ruido de vidrios rotos. La pirámide de copas que se encontraba a su espalda se desplomó por un codazo involuntario que Chiquito le dio a la base de la barra del bar donde se realizó la entrevista. La sorpresa fue acompañada por una carcajada generalizada que dio lugar a su otra faceta: el humor.

El humor y la magia, parte de la personalidad de Iván

Una publicación de una trapecista en Facebook sembró su semilla artística. “Como me gustó lo que hacía, le escribí porque yo también lo quería hacer. Me entusiasmó la idea de sumarme a un circo de San Fernando (Congo) y me largué”, confesó sin omitir ningún detalles: “Arranqué con acrobacias, pero cada truco que hacía me gustaba hacerlo con humor. De a poco me animé a hacer clown, stand up y otras cosas más hasta preparar un unipersonal de magia y humor para toda la familia”.

Su iniciativa le permitió “jugar en Primera”. Si bien la mayoría de sus presentaciones son en eventos privados, en 2019 protagonizó un unipersonal en el Konex; y para este año “la idea es hacer temporada todos los fines de semana”.

Iván Carino se ríe y hace reír. Siempre tiene una salida graciosa para cada situación. “Vivo con buena energía tirando buena onda. Trato de levantar al equipo con chistes, chistes y chistes, pero a veces me tengo que calmar porque no puedo estar al palo todo el día”, reveló.

Admirador de Radagast y Jim Carrey, el remero es consciente de la responsabilidad que implica la clasificación a Tokio. “Siempre hice las dos cosas, no lo veo como un sacrificio”, aclaró el multifacético deportista antes de revelar su receta para el éxito: “Todo es cuestión de organización. Antes de Lima estuve enfocado exclusivamente al remo; y cuando volví a Buenos Aires me dediqué al show del Konex. Para todo hay momentos”.

(@soyivancarino)
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Los trucos de magia, la puesta en escena con burbujas gigantes y la cuota humorística lo convierten en un showman que rema dentro y fuera del agua. “Mis espectáculos son para toda la familia, pero como Instagram sólo está permitido para mayores de 15 años, lancé un canal en YouTube para un público infantil. También estoy escribiendo un cuento para Pelota de Papel que va a estar basado en el remo, la magia y las burbujas”, destacó.

Su compromiso con la disciplina que ama también le dio lugar a realizar un breve análisis sobre la situación que deben atravesar muchos deportistas que practican en pésimas condiciones. “Por suerte la gente de Nordelta nos dio un lugar para entrenar porque en Tigre sigue todo contaminado. Si bien hicimos varias campañas para salvar el Paraná, cuando volvíamos de entrenar ahí, muchos caíamos enfermos por la contaminación que hay”.

Su sonrisa instalada en el rostro es una muestra de la vibra positiva que emana con cada apreciación. Puede estar pensando nuevos trucos para sorprender a su público o esforzándose en cada entrenamiento para cumplir los objetivos del equipo. “En abril tenemos el Sudamericano en Río de Janeiro y después está la clasificación olímpica. El entrenador va a decidir quién debe ir a cada torneo. A donde me toque, iré con las mismas ganas de siempre”, concluyó el remero de la felicidad. Ahora su sueño se basa en trasladar su magia a las lejanas tierras japonesas.

(@soyivancarino)
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