Pérez y Beccacece, en el estadio Libertadores de América (Fotobaires)
Pérez y Beccacece, en el estadio Libertadores de América (Fotobaires)

Pablo Pérez rompió el silencio: el experimentado mediocampista, de 34 años, habló por primera vez luego de la pelea que protagonizó con Sebastián Beccacece, entrenador de Independiente, que lo relegó del plantel durante dos partidos. Según se pudo reconstruir, el ex Boca rompió un pizarrón en el entretiempo del empate 2-2 ante Lanús y le respondió con malos modos al orientador, que decidió la pena.

Pues bien, Pérez dio detalles de lo sucedido en camerinos. “Si vos le contestás mal a tu mamá, ¿que hace? Te vuela de una cachetada. Esto fue lo mismo. Y él tuvo que tomar decisiones, estuvo perfecto. Me tomé el atrevimiento de decir cosas que no debía”, comentó. Al volante surgido en Newell’s no le molestó haber quedado relegado por el incidente; lo que lo inquietó fue que tomara estado público. “Me lo tomé con tranquilidad, hubo un episodio en el entretiempo, pasó lo que pasó, no había que pasarlo a mayores. El técnico tomó decisiones y las respeté. Hablamos y nos pusimos de acuerdo, lo único que me molestó fue que esto salió a la luz. El que lo sacó a la luz es un cobarde, lo que pasa en el vestuario queda ahí, estoy acostumbrado a esos códigos. Vi situaciones mucho más desagradables, complicadas, por eso el problema fue que se filtró. Nos pusimos de acuerdo como dos caballeros”, expresó su desagrado, en diálogo con el programa Líbero, de TyC Sports.

El enojo de Pablo Pérez tras su pelea con Beccacece

Pérez fue el capitán de Boca en la Superfinal de la Copa Libertadores 2018, que ganó River en Madrid. El Xeneize y el Millonario definirán el martes 22 de octubre en la Bombonera el finalista de la presente edición del certamen continental. Y el mediocampista se animó a dar su receta para que el elenco de la ribera consiga revertir el 2-0 que la Banda cosechó en el Monumental.

“Es difícil, River viene trabajando así desde hace bastantes años, los jugadores pasaron demasiadas situaciones juntos. Por ahí a Boca se le desarmó el plantel y está en otra situación. Tiene que ser inteligente, usar su cancha, usar su gente y tratar de hacer un gol rápido para ponerse en partido. Si Boca mete un gol en el primer tiempo, la va a tener difícil River. Los chicos de Boca tienen que aprovechar la localía y hacerse fuertes de la cabeza, ganando o perdiendo. Es un partido hermoso para jugarlo y verlo, aunque es más lindo jugarlo. Felicito a los dos planteles, que tienen una nueva posibilidad de tener un partido así”, firmó su método. ¿Lo aplicará Alfaro?

Por último, reveló en qué equipo sueña con terminar su carrera: Newell’s, institución en la que debutó en Primera y con el que ganó el Torneo Final 2013. “Fue el club que me dio la oportunidad de jugar al fútbol, la posibilidad de crecer, me educó en muchísimos aspectos y ojalá que pueda regresar para devolverle un poquito de todo eso”, cerró.

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