La final del Mundial que se disputa en China es uno de los eventos que paralizó al país. A pesar de la jornada tempranera por la diferencia horaria con Asia, los fanáticos se prendieron desde la madrugada para seguir las acciones de la selección de básquet frente a España.

Uno de los mensajes más llamativos fue el del grupo tropical Los Palmeras. La banda es una de las favoritas en el elenco nacional y su música suena en los vestuarios cada vez que el combinado albiceleste se prepara para disputar sus compromisos.

"Buenas noches. Un saludo grande para todos los muchachos. Le deseamos lo mejor, porque son unos capos. Ya cumplieron", dijo el líder de la banda antes de dar el paso al tradicional "Vamos, vamos Argentina. Vamos, vamos a ganar… que esta banda quilombera, no te deja, no te deja de alentar"….

Antes de cada partido, en los parlantes de los jugadores se escuchan los temas más populares del grupo tropical que moviliza a las masas con sus tradicionales ritmos de cumbia. Sus estrofas se convirtieron en una cábala nacional, ya que el conjunto de la Oveja Hernández llegó de manera invicta al duelo decisivo contra España.

Corea del Sur, Nigeria, Rusia, Venezuela, Polonia, Serbia y Francia fueron las víctimas del combinado argentino que buscará hacer historia frente a la potencia europea.

Argentina desplegó el mejor juego del torneo. Y lo hizo porque mostró una planificación estratégica superlativa para cada partido, sin importante si frente a ellos estaba Corea -un equipo menor en el básquet internacional- o potencias europeas como Rusia, la mismísima Serbia -para muchos especialistas, el candidato número 1 a ganar el Mundial- y Francia -el equipo que sacó de la lucha por las medallas a Estados Unidos-. Pero además del trabajo liderado por Oveja y todo su staff técnico de primer nivel, el seleccionado argentino se apoyó en rendimientos individuales de alto vuelo, muchos por encima de lo esperado en la Copa del Mundo.

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