Estaba olvidado por la condena que tuvo cumplir por atropellar en 2010 a Yamila González, una joven de 20 años embarazada que perdió su vida en la tragedia automovilística.

Fueron 3 años y 7 meses de prisión, más la inhabilitación para conducir cualquier tipo de vehículos durante 8 meses, bajo la carátula de homicidio y lesiones culposas.

Para la Hiena Barrios aquel capítulo oscuro cargado de irresponsabilidad es parte del pasado, aunque la condena social todavía lo persigue. "Todos los viernes estoy listo para pelear, esperando. No se me esta haciendo fácil porque estoy empezando de nuevo y todo me cuesta mucho", dijo el boxeador de Tigre en diálogo con Radio AM 1300 y agregó: "Es prematuro hablar de un rival, pero no importa porque voy bien y entreno el doble por mi sueño que es volver a ser campeón mundial. Ojalá que la pelea sea antes de mitad de año".

Con referencia a su pasado, el púgil analizó que intenta despojar el antecedente penal que debió cumplir con su presente deportivo: "Pude entrar un equilibrio en mi vida y manejarme. Estoy arrepentido de haber tenido un comportamiento no apropiado para un profesional, pido mil disculpas por eso. Mi vida continuó y ahora estoy preparándome para continuar en una profesión que amo".

Antes de terminar con la entrevista radial, Barrios sorprendió con sus objetivos personales de cara al día en el que se baje definitivamente del cuadrilátero. "Cuando me retire y vuelva a ser campeón del mundo no quiero saber nada más con el boxeo. Voy a estudiar psicología deportiva", concluyó.

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