El clásico de Rosario está nuevamente inmerso en un clima de violencia luego que se registraran varias paredes quemadas con los colores de Newell´s, lo que se suma a una pintada amenazante para los jugadores del equipo leproso al incendio que se dio en un paredón identificado con el escudo de Central.

Durante la jornada del viernes unos muros ubicados en el cruce de las calles Riobambia y Suipacha, a cuatro cuadras del Parque Independencia, aparecieron negros por efecto del fuego de las gomas quemadas. Previamente, el plantel profesional fue amenazado de muerte a través de una pintada que apareció en una pared externa del Complejo Infantil Islas Malvinas, situado en el barrio Echesortu.

"No hay códigos. Ganan o muerte", decía el texto escrito con aerosol en un tapial del predio rojinegro, situado en Zeballos entre Vera Mujica y avenida Francia, mensaje que luego fue tapado.

En tanto, también fue incendiado un gran paredón pintado con los colores de Rosario Central donde había una frase que rezaba "Ultra Canalla". El tema de la violencia no es nuevo en Rosario ya que en la previa del clásico anterior, disputado el primero de noviembre pasado por la semifinal de la Copa Argentina, algunos integrantes de la barra brava rojinegra entraron con banderas al Complejo Deportivo de Bella Vista y amenazaron al plantel que entonces dirigía Omar De Felippe.

Además, antes del mismo partido apareció una nueva amenaza para el delantero de Rosario Central Germán Herrera que decía "Herrera vas a morir" en una pared vecina al edificio donde vive el jugador.

Una situación idéntica se repitió en la misma pared hacia el delantero del conjunto canalla en la previa de la final de la Copa Argentina, el pasado 6 de diciembre. También hubo episodios violentos en 2015 cuando balearon la casa de la abuela de Maximiliano Rodríguez días antes del partido con Central, mientras que en 2014 algunos sujetos prendieron fuego neumáticos en la casa del por entonces presidente de Newell´s, Guillermo Lorente.

Seguí leyendo