Martín Palermo y Lucas Pratto en el festejo por el cumpleaños de Gustavo Goñi, su representante
Martín Palermo y Lucas Pratto en el festejo por el cumpleaños de Gustavo Goñi, su representante

A Lucas Pratto y Martín Palermo los unen muchas cosas, además de su pasión por el fútbol y por marcar goles. No solo comparten el mismo representante, Gutavo Goñi, quien cumplió años días atrás y los juntó en un almuerzo de celebración.

También tuvieron un pasado en Boca, cuando el actual delantero de River daba sus primeros pasos y el goleador histórico del "Xeneize" ya era una figura consagrada.

Martín Palermo junto a Gustavo Goñi, su representante
Martín Palermo junto a Gustavo Goñi, su representante

El "Titán" fue una pieza clave para que el lungo del "Millonario" llegara a cumplir su sueño de alcanzar la Primera División. Si bien no tuvo mucho rodaje en Boca, y mucho tuvo que ver la presencia de Palermo, fue el propio Martín, a través de su hermano, quien lo recomendó para que llegara al "Xeneize" luego de inflar redes en Cambaceres.

Gabriel Palermo pidió una prueba en abril de 2004 y Lucas hizo lo suyo ante los entrenadores de la séptima de ambas instituciones. Así fue como Pratto saltó del "Rojo" de Ensenada, donde fue goleador en varias categorías, y comenzó su sueño en un grande de la Argentina.

Lucas Pratto junto a Gustavo Goñi, su representante
Lucas Pratto junto a Gustavo Goñi, su representante

Sus primeros pasos con la pelota lo hicieron en la misma ciudad: La Plata. Martín Palermo mostraba su potencia por la calle 71, frente al Club Deportivo La Plata y a pasos del Policlínico. Años más tarde, pero también en la ciudad de las diagonales, Lucas Pratto le agregaba a su olfato goleador, habilidad y potencia en el cemento de la calle 74.

Misma altura, 1,88 metros, ambos llegaron a ser arqueros. Martín cuidó los tres palos durante un año en las inferiores de su Estudiantes de La Plata, Lucas atajó una vez en un partido con Gimnasia de Los Hornos, club de barrio que cerró cuando murió su presidente.

"Los veo parecidos en la personalidad y la voluntad para sobreponerse a las situaciones adversas. Si bien a Lucas no le tocó vivir lesiones graves como las que tuvo Martín, sí las vivió afuera y la luchó para llegar al lugar que hoy tiene. Además, creo que avanzó con menos expectativas puestas en él por la gente, y su mentalidad y determinación lo tornó en una especie que no abunda mucho en el deporte. Tanto Martín como Lucas son de esos tipos tocados, como Ginóbili, Federer o Del Potro", los describió Gabriel en diálogo con Perfil.

(Télam)
(Télam)

Y agregó: "Palermo era un enfermo del gol y lo necesitaba para vivir; pelota que le llegaba en el área, la transformaba en gol seguro. Pratto no tanto, ya que tiene más despliegue, generosidad y es más asistidor. Humanamente son dos fuera de serie, dos tipos nobles, humildes, profesionales, sacrificados y también generosos en la predisposición para trabajar y escuchar".

Aunque estuvo eclipsado por la figura de Palermo, Pratto nunca dejó de reconocer la importancia de Martín para la historia de Boca. "Mi problema en Boca era que estaba Martín Palermo, el mejor nueve de la historia del club, un monstruo en marcar goles", reconoció Pratto en diálogo con Radio Mitre cuando retornó al país para jugar en River. Con poco lugar en el "Xeneize", Lucas fue cedido, entre otros clubes, a Unión de Santa Fe, Tigre y Universidad Católica de Chile.

Su llegada a River no fue fácil. Cargó con su pasado en Boca, de hecho por problemas con los hinchas "millonarios" tuvo que borrar el número "12" de su cuenta de Twitter y debió aclarar que no era por la hinchada "xeneize" sino por el número que llevó en su espalda en varios clubes.

(AFP)
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Sin embargo, aclaró: "No volvería a ponerme la camiseta de Boca, si el día de mañana me tengo que ir de River sólo lo haría para jugar en Vélez". Pratto logró su mejor rendimiento en el país en el "Fortín", donde jugó entre 2012 y 2014 y se ganó el cariño de sus hinchas.

Aunque en el último enfrentamiento ante Boca en la Bombonera por la Superfinal de ida pagó con un gol muy importante su ficha, la más cara en la historia del fútbol argentino detrás del pase de Juan Román Riquelme del Villarreal al "Xeneize". Este domingo, en el mítico Santiago Bernabéu, tendrá una nueva oportunidad de quedar inmortalizado en el corazón riverplatense.