Cinco minutos antes de las ocho de la noche el micro del plantel de River llegó al estadio Monumental. Miles de hinchas esperaban en los alrededores del club para alentar a los futbolistas y al cuerpo técnico -esta tarde encabezado por Matías Biscay- tras el empate 2-2 ante Boca en la Bombonera por la primera Superfinal de la Copa Libertadores.

Ya en la previa del partido se había organizado un multitudinario banderazo para despedir al equipo y las imágenes se repitieron en su regreso.

Con banderas, bengalas y globos, los hinchas armaron una fiesta y mostraron su apoyo a los jugadores de cara a la revancha del próximo sábado 24 de noviembre, a las 17 horas, en Núñez.

Desde arriba del micro, los futbolistas se sumaron a los cánticos. Con sonrisas y golpes en las ventanas, el plantel demostró el clima de optimismo que prima en River de cara a la histórica definición de la Copa.

En el anillo interno del Monumental las imágenes se repitieron. Un grupo de hinchas alentó a los futbolistas antes de que se metieran en el vestuario. Hubo una ovación especial para el arquero Franco Armani, quien tapó un mano a mano clave ante Darío Benedetto para evitar la derrota en el final del encuentro ante Boca.

Unos minutos antes, los simpatizantes del "Millonario" ya habían tenido un encuentro con el entrenador Marcelo Gallardo, quien debió ver el partido desde la concentración del estadio debido a la sanción de la Conmebol que le prohibió ingresar a la Bombonera. El DT se asomó por una ventana y cantó junto a los fanáticos que estaban en el playón del club.

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