San Lorenzo y Patronato abrieron la sexta fecha de la Superliga con un partido que no despertaba grandes expectativas, pero resultó un espectáculo vertiginoso cargado de emociones.

A los 7 minutos Adolfo Gaich hizo delirar al escaso público que llegó al Pedro Bidegain para festejar el primer gol de su carrera. El cordobés de 19 años capturó una pelota en el área grande y fusiló a Sebastián Bértoli con un cañonazo similar a los que solía improvisar en el torneo juvenil de La Alcudia, donde la Selección que dirigió Lionel Scaloni se quedó con el título.

Sin embargo, la fiesta duró poco en el Nuevo Gasómetro: un cabezazo de Pablo Ledesma sorprendió a José Devecchi y el 1 a 1 paralizó a los intérpretes del Ciclón.

Además, la combinación entre Sperdutti y Gabriel Carabajal le dio un giro inesperado a la tarde, ya que el centro del ex Newell´s facilitó la resolución del ex San Martín de San Juan, quien marcó el 2 a 1 con autoridad antes del descanso.

En el complemento los apurados cambios que realizó el Pampa Biaggio demostraron los desesperados intentos del técnico de evitar el papelón. Palacios, Hernández y Mouche le dieron mayor velocidad a la ofensiva local y con más actitud que claridad, el Azulgrana logró arrinconar a su rival contra las cuerdas.

A pesar de la numerosa delantera local, el que logró celebrar el empate fue Gonzalo Rodríguez, el histórico central que se vistió de héroe para imponer su grito de euforia y sellar el 2 a 2.

El milagro se produjo en el final del encuentro. Cuando el fastidio empezaba a invadir en las tribunas, Franco Mussis sorprendió con un disparo de media distancia que concretó el delirio: golazo y 3 a 2.

Con los tres puntos adquiridos, San Lorenzo logró quebrar la racha negativa que lo maltrataba en la Superliga y sumó su primera victoria. Patronato, en tanto, continúa en la peor posición de la tabla con un punto que promete un futuro desolador con un posible regreso a la B Nacional.

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