San Lorenzo y Huracán se medían por la segunda final de la Copa Argentina de futsal femenino, pero el partido fue suspendido en medio de un escándalo: se enfrentaron integrantes de los barras de ambas instituciones con piedras y palos en medio de los planteles, familias e hinchas que habían colmado el estadio Parque Avellaneda del club Alvear.

Transcurría el segundo tiempo y el "Ciclón" y el "Globo" igualaban 1-1. Las chicas del club de Boedo habían ganado 2-0 el encuentro de ida y se estaban consagrando campeonas cuando comenzaron los incidentes, primero en las tribunas y luego en el mismísimo campo de juego, en un encuentro que estaba siendo televisado en vivo por la señal TNT Sports.

Algunos de los barras se sumaron a la gresca desde afuera de las instalaciones de Alvear, a las que accedieron con piedras y palos ante un operativo policial que no daba abasto.

Los enfrentamientos continuaron fuera del club, sobre la Avenida Directorio, mientras parte de los espectadores y planteles se refugiaban en Alvear y otro grupo intentaba escapar.

Finalmente, llegaron refuerzos (la Comisaría 40 queda a cuatro cuadras) y las aguas se calmaron. Los equipos fueron escoltados para que pudieran abandonar el club. Y la final de futsal femenino quedó empañada por los violentos.