Julio Velasco con Infobae: el día que Berlusconi lo quiso para dirigir al Milan y las expectativas rumbo al Mundial de vóley

El entrenador de la Selección recordó una histórica anécdota con el ex dueño del "rossonero" y lanzó una fuerte sentencia de cara a la máxima cita de su deporte respecto de lo que puede dar Argentina: "No hay que vender humo"
(Getty)

Cada conversación con Julio Velasco representa un aprendizaje constante. Todavía con la ropa de entrenamiento y sus lentes característicos, el director técnico de la selección de vóley habló con Infobae antes de partir rumbo al Mundial que se desarrollará en Italia y Bulgaria entre el 10 y 30 de septiembre. Como es habitual en él, sus conceptos se instalaron en afirmaciones alejadas de las frases hechas ya que el entrenador no acostumbra ponerse el cassette en sus entrevistas.

La jerarquía del plantel con el que cuenta, alimenta la esperanza para soñar con una buena producción albiceleste en Europa. Sin embargo, el platense opta por la cautela cuando se refiere a las posibilidades que tiene el conjunto nacional en la cita del Viejo Continente. "A mí no me gusta bajar las expectativas de nadie, pero creo que hay gente que realmente cree que Dios es argentino. Como le digo a los jugadores: Dios no es argentino, y si lo fuera, estaría ocupado con cosas más importantes que un partido de vóley", deslizó en sus primeros conceptos.

El argumento de Velasco continuó con una hipótesis fomentada en el exitismo de los hinchas: "A veces pareciera que somos el pueblo elegido. Porque tenemos buenos jugadores creemos que somos los únicos que los tienen y eso nos juega en contra. Tenemos buenos jugadores, pero los demás también.  Ése es uno de los gravísimos errores que se cometen en el fútbol: pareciera que todavía estamos antes del 58, cuando creíamos que los únicos que sabían jugar al fútbol éramos nosotros. Si cometiéramos esos errores en el vóley sería imperdonable, porque en el fútbol ya se han ganado mundiales y hemos tenido a los mejores jugadores de la historia… es decir: es más perdonable" (risas).

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"¿Con este equipo a quién le ganamos? Ganamos un Panamericano contra el Brasil B. Es un error vender humo, porque el humo nos hace toser. Tenemos que estar convencidos, pero hay que mantener la humildad, porque este equipo no ha ganado nada importante que justifique demasiadas expectativas", agregó desde el Deam del Cenard, donde la delegación se despidió antes de embarcar en el vuelo con destino a Europa.

La analogía con el fútbol y su pasado como director deportivo de la Lazio y el Inter permitieron indagar sobre su posible llegada al deporte más popular del planeta. El caso de Ariel Holan en Independiente podría tomarse como ejemplo de éxito de un entrenador con pasado en otra disciplina, y la reestructuración que necesita la AFA haría valer la llegada de Velasco al predio de Ezeiza. Pero el hombre que ostenta 18 podios en las diversas competiciones que disputó al frente de Irán, España, República Checa e Italia,  entre otros desafíos, desechó la idea sin dudarlo: "Yo después del Mundial me voy a ir a Italia por razones familiares, y no porque me deje de gustar el vóley argentino. Además creo mucho en la especificidad, el conocimiento y la experiencia. Eso no significa que uno no pueda ir a otro ámbito más adelante, pero creo que la AFA tiene que encontrar gente de la interna que le solucione los problemas que tiene. Después podrá llegar gente de afuera, que no va a ser mi caso, para ayudar y aportar distintos conceptos".

Antes de Rusia 2018, Velasco se reunió con Jorge Sampaoli, quien estaba al frente de la selección de fútbol

No sería la primera vez que el platense fuera tentado por el fútbol. El antecedente más recordado se remite a 1996, cuando sonó como posible reemplazante de Fabio Capello en el Milan. "Esa fue una locura de Berlusconi que me costó demasiadas horas al teléfono con los periodistas de Italia. Ahora tengo 2 años de contrato en Módena y después se verá, pero no creo que haga grandes cambios en mi vida", explicó con la sonrisa que le provocó dicho recuerdo.

NDR: abril de 1996. En una reunión con sus principales colaboradores el político y ex dueño del AC Milan habría dicho: "¿Y por qué no Velasco", ante los decepcionantes resultados que acumulaba el rossonero que entonces era dirigido por Fabio Capello. Por entonces el rumor causó enorme repercusión y algunas personas de renombre como Cesare Maldini, padre de Paolo y quien dirigía por entonces el Sub 21 de la Selección de Italia, manifestó al respecto: "Velasco es un gran personaje, pero los entrenadores de fútbol no se inventan. No basta ser un ganador para vencer en todas las disciplinas deportivas".

Silvio Berlusconi (REUTERS)

Hoy su cabeza está puesta en el Mundial, donde la Argentina compartirá el Grupo A con Bélgica, Eslovenia, Italia, Japón y República Dominicana. "El equipo ha mejorado, pero el problema de nuestro deporte es que cuando nosotros mejoramos, los rivales también lo hacen (risas). Si sólo fuéramos a jugar entre nosotros podríamos hacer partidos buenos y otros no tanto, como en el Mundial pasado, donde le ganamos a Estados Unidos y le impedimos que lleguen a semifinales. Esperemos que en éste empecemos jugando al máximo de nuestras posibilidades. Los jugadores han mejorado, y muchos de ellos han conseguido varios éxitos internacionales, pero todo es relativo, porque el nivel del vóley a nivel mundial aumenta permanentemente. Los equipos se han nivelado mucho y cada vez hay rivales más duros, como por ejemplo los africanos, que antes eran las Cenicientas de los torneos y ahora son mucho mejores", aseguró.

Esa paridad que se dio en su disciplina tiene una explicación basada en la globalización. "Se debe a la televisión y a la difusión que tiene el vóley. Ahora los chicos de todo el mundo ven vóley de primer nivel y en otra época dependían de sus entrenadores y los campeonatos que jugaban. Hoy apretando un botoncito en la computadora aparecen los mejores equipos del mundo. Si a eso se le agrega el intercambio internacional que estamos viviendo, como los casos de los africanos que juegan en Francia, ya dejan de existir los jugadores malos. Hay mejores y peores, pero no hay malos", detalló.

Todavía con la espina clavada de lo que sucedió en Río 2016, cuando la selección pudo pelear por un lugar en el podio, Julio Velasco prefiere no pensar en lo que pudo haber sido y no fue. "Yo no tengo revanchas en el vóley, ni en la vida. Creo que hay que vivir cada momento de forma distinta. En los Juegos Olímpicos tuvimos suerte en un sentido, y mala suerte en otro: encontramos algunos rivales como Rusia que los sorprendimos, pero esta vez no los vamos a sorprender, porque ahora nos respetan un poco más. Quedamos primeros del grupo y nos tocó jugar con Brasil que salió cuarto y después se quedó con la medalla de oro. Cada torneo tiene su historia. Nosotros ahora arrancamos de cero, con nuestros problemas y nuestras virtudes. Es un error pensar en lo que pasó y un error más grande imaginar lo que pueda pasar", concluyó.

(Foto: Tèlam) 15/08/2016 Rio de Janeiro, Brasil

Argentina debutará el 12 de septiembre ante Bélgica, dos días más tarde se medirá con República Dominicana, el 15 chocará frente a Italia, el 17 ante Eslovenia y el 18 cerrará la primera fase contra Japón. Como los 4 primeros de cada grupo avanzarán a la siguiente instancia, los albicelestes buscarán dar el salto de calidad que les permita soñar. Material no le falta.

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