La investigación, el reconocimiento retroactivo y la respuesta de la ATP: por qué Guillermo Vilas no fue número uno del mundo

El organismo que establece los puestos del ranking rechazó una solicitud de revisión presentada por un periodista argentino. Su argumento fue controversial. "No se puede reescribir la historia", contestaron. La historia de un reconocimiento que se mantiene activo
Vilas, en lo más alto, una imagen que se vivió en la cancha pero que no se tradujo en el ranking de la ATP

Al mejor tenista argentino de todos los tiempos le faltan la estatuilla y el oro. El reconocimiento fáctico, tangible, comprobado, de que hubo un momento en la historia que lo depositó en la cima del deporte. La admisión de que fue en un contexto histórico preciso el mejor tenista del mundo. La biografía de Guillermo Vilas puede presumir de decenas de logros, méritos y circunstancias, no puede, sin embargo, ufanarse de haber sido el número uno del ranking ATP.

La conciencia general -argentina y tenística- habla de injusticia. El propio Vilas inició en 2007 un pedido de revisión al ranking para que lo contrasten con el sistema actual. El reclamo lo continuó el periodista Eduardo Puppo, un prestigioso historiador del tenis local que editó la tetralogía Historia del tenis en la Argentina. Buceó en los anales de la historia, en libros propios y en estadísticas oficiales, averiguó y encontró falencias, discordancias.

Guillermo Vilas sostiene el trofeo del US Open que consiguió el 11 de septiembre de 1977 al vencer al campeón defensor Jimmy Connors por 2-6, 6-3, 7-6 y 6-0 (AP Photo/Dave Pickoff)

Su investigación demandó siete años. Presentó su estudio en 2013 con una solicitud para concederle de modo retroactivo el puesto número uno del ranking a Guillermo Vilas en dos períodos: a fines de 1975 y a principios de 1976. Su informe cobró sentido luego de que la WTA admitiera un error de cálculo en el puntaje de la tenista australiana Evonne Goolagong Cawley, valorada 31 años después la mejor del mundo durante dos semanas en 1976. El organismo aceptó la falla y le quitó el primer lugar a la estadounidense Chris Evert durante ese período.

La presentación de Puppo denunciaba que en las semanas en las que no se había publicado la actualización del ranking, Willy había reunido los puntos necesarios para acceder a la primera ubicación. El ranking ATP se fundó en agosto de 1973 y durante las 160 semanas que separan julio de 1974 de agosto de 1977 el número uno estuvo reservado para Jimmy Connors. El periodista expuso arbitrariedades en la contabilización de los puntos y pidió que estudiaran el caso, como la WTA hizo con Cawley.

En mayo de 2015, el británico Chris Kermode, titular de la ATP, rechazó la solicitud. "Es algo muy importante para un jugador, por eso no nos hemos tomado este tema a la ligera. Pero en cierto punto esta es la decisión que tenemos que tomar. Quería empaparme en el proceso y estar seguro de que están las bases cubiertas de la investigación. Estoy 100% seguro o tan cerca como puedes estar de eso de que es imposible reescribir la historia", argumentó en diálogo con The New York Times.

En 1977 Vilas fue invencible: además de Roland Garros y el US Open, ganó el ATP de Buenos Aires

Kermode, quien se reconoce admirador de Vilas, justificó su postura por temor a sentar jurisprudencia en reclamos retroactivos de puestos en el ranking. Desconfía de los daños colaterales de un reconocimiento polémico: "No podemos adoptar esta versión de los ranking como historia oficial. De otro modo tendríamos a todo el mundo viniendo y reclamándonos. ¿En dónde marcamos el límite?".

En 1977, Vilas ganó 16 títulos (un Roland Garros y un US Open) y recopiló 134 triunfos en el año. Connors, su rival, se alzó con ocho trofeos. En aquellos años, el ránking era el resultado de los puntos ganados divididos los torneos disputados. Ese coeficiente benefició al tenista estadounidense, que había disputado apenas quince certámenes, seis menos que el argentino. La ATP responde con números: 59,8 de Connors contra los 57,5 de Vilas. Puppo entiende que el reconocimiento a Vilas sería conflictivo. Admite que hubo otros tenistas estadounidenses como Brian Gottfried, Roscoe Tanner o Dick Stockton que pudieron haber obtenido suficiente cantidad de puntos con créditos para reclamar una recomposición de su ranking.

Vilas no estuvo entre los 16 homenajeados en 2013 cuando la ATP celebró en Nueva York los cuarenta años del ranking con todos los tenistas que ocuparon el puesto número uno. El rumano Ion Tiriac y el sueco Mats Wilander, dos eminencias del deporte, calificaron de injusticia y desconsideración el caso de Willy. "La cosa más injusta que hay en el tenis es el ranking del '77, que estaba tan mal hecho. El tipo ganó durante todo el año todo, todo. ¡Dos Grand Slam! Y le dieron el número uno a Connors. No hay cosa más injusta en este mundo", dijo Tiriac. Mientras que Wilander apoyó el reclamo de legitimidad de Vilas: "Debió haber sido número uno del mundo en algún momento de su carrera".

En 1977, Vilas ganó 766.065 dólares en concepto de premios y Connors, primero del ranking ATP, solo sumó 428.919 dólares y fue tercero en la lista de premios por detrás de Gottfried

La causa de la legitimidad de Vilas como número uno del mundo no se redujo a la presentación del informe. La acción de Puppo se mantiene activa. "El tema jamás murió. Sigue muy vivo. Tuvimos decenas de instancias con los dirigentes en los últimos tres años. Nunca es fácil mover estructuras anquilosadas. Pero mi lucha, a la que luego se agregaron muy pocas personas, continúa firme. Diría que muy firme en relación a los primeros pasos que di", admitió en diálogo con Infobae.

El periodista prefiere respetar los tiempos y la parsimonia de un organismo tradicional. No imagina plazos ni propone presiones sobre el ritmo de las decisiones. Su predicción no cambia, es la misma del 28 de diciembre de 2007 cuando comenzó su lucha. "Mi pronóstico siempre fue positivo: Vilas fue número uno. Punto".

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