Los próximos meses de Independiente serán intensos: deberá afrontar partidos de Copa Argentina, de Copa Libertadores, nada menos que ante Santos, de Superliga y la Suruga Bank, por lo que tendrán que retrasar el debut en el campeonato argentino.

Hasta el momento se sumaron cuatro refuerzos: (Francisco) Silva, (Guillermo) Burdisso, (Pablo) Hernández y (Carlos) Benavidez, quien no va a poder disputar la Copa Libertadores. También está Sánchez, pero no sé sabe todavía si va a llegar para este semestre o recién en diciembre. En caso de que llegue ahora, tampoco va a poder disputar el máximo torneo continental.

Pero el verdadero problema de (Ariel) Holan es inesperado y tiene que ver con el arco: no va a poder contar con (Damián) Albil porque se fue y tampoco con (Gonzalo) Rehak, por su lesión, que lo mantendrá alejado de las canchas por varios meses. Y por eso el club estará obligado a buscar un refuerzo en ese puesto. Todavía no hay un nombre concreto, incluso se puede barajar la posibilidad de que Albil vuelva: todavía no firmó su contrarto con Aldosivi de Mar del Plata.

Maximiliano Meza se entrena ya a la par con sus compañeros y aunque varios clubes europeos preguntaron por él después de su paso por la Selección en el Mundial, todavía no hay ofertas concretas. Y también se está buscando un 9 en caso de que llegue un ofrecimiento importante por (Emanuel) Gigliotti.

Con Jonás Gutiérrez y Fernando Amorebieta entrenándose aparte porque no van a ser tenidos en cuenta y Leandro Fernández, quien se está recuperando de una dura lesión, Independiente pierde jerarquía y experiencia. Pero confían en la mano de Ariel Holan, el técnico que los llevó a la gloria en la Copa Sudamericana para afrontar este semestre cargado de desafíos importantes.