A pesar de comenzar su compromiso de la peor manera, la fiesta que se vivió en La Plata no tuvo desperdicio. El 1 a 0 de Nacional daba un mal augurio en Estudiantes, pero la mística del León resurgió entre las cenizas para conseguir el milagro de la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores.

El gritos de Melano y los penales de Otero sirvieron para sellar el 3 a 1 que depositó al conjunto del Chino Benítez a la siguiente fase del torneo más codiciado del continente. Como el propio entrenador explicó, la victoria fue dedicada a Alejandro Sabella, quien mantuvo una reunión en la semana con el reemplazante de Bernardi y lo aconsejó con la sabiduría que le dejó su larga estadía en el club de sus amores.

Las imágenes del brujo Manuel acompañaron a la gesta que significó el agónico tanto del colombiano y los gestos de Juan Sebastián Verón, presidente de la institución, quien se negó a sonreír cuando se concretó el 3 a 1 conformaron los detalles de una noche inolvidable.

Estudiantes se quedó con la segunda plaza del Grupo F, gracias a los 8 puntos cosechados y envió a Nacional a jugar la Copa Sudamericana. El otro rival que también avanzó a la fase de los 16 mejores fue Santos de Brasil, mientras que Real Garcilaso de Perú fue eliminado de la competición internacional.

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