El cronómetro marcaba 28 minutos y 18 segundos de la primera etapa: Nicolás Tagliafico salió a romper sobre el lateral izquierdo, robó el balón y tocó para Ezequiel Barco. Independiente caía 1-0 en el Libertadores de América, pero ya se había recuperado futbolísticamente del golpe y asfixiaba a Flamengo. Ese quite terminó siendo la base de una verdadera perla: en 10 segundos y cinco toques, el "Rojo" de Ariel Holan construyó un gran gol que firmó Emmanuel Gigliotti para poner el 1-1. Y probar que la búsqueda del equipo mantiene un estilo. Un identidad.

Nos quedamos en Tagliafico, el del robo a los 28:18 de la primera etapa, que cedió para Barco. El futbolista que está al borde de emigrar al Atlanta United de la MLS pasó rápido para Gigliotti, que avanzó con el balón, cabeza levantada, y encontró un socio en Maximiliano Meza para tocar y pasar. Meza halló el hueco y puso en posición interesante a Martín Benítez que, marcado, prefirió la cesión veloz para el ariete. Y el "Puma", de frente, con el camino limpio, remató de derecha para decretar el empate.

AFP PHOTO / JUAN MABROMATA
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El reloj del árbitro, el de la TV; el de todos marcaba 28 minutos y 28 segundos. Habían pasado apenas diez del inicio de la acción. Máxima velocidad, máxima precisión para elaborar un golazo.