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Una de las apariciones más importantes en los últimos tiempos para el fútbol argentino fue Paulo Dybala. Con un puñado de partidos en la primera de Instituto, el cordobés fue trasnferido al fútbol europeo, donde sorprendió a más de uno y dio el salto a uno de los gigantes de ese continente: la Juventus. Con proyección en la Selección, el cordobés reveló cuándo se dio cuenta de que tenía que dedicarse a su deporte predilecto.

En una entrevista concedida al medio italiano TG1 confesó la anécdota de su época como niño que le cambió la vida: "Un día estaba jugando un partido de básquet, me llegó una pelota un poco baja y en vez de devolverla a mi compañero con la mano lo hice con el pie. Desde ese día comprendí que lo mío no era el básquet sino el fútbol".

Increíblemente, la actual figura de la Juve tuvo un breve romance con el baloncesto, pero su destino estaba marcado a fuego con otro balón. Con solamente 23 años, está dando sus primeros pasos con la camiseta celeste y blanca y sueña con estar presente en el Mundial que se celebrará en Rusia el año próximo. Aunque antes, atenderá compromisos con su club.

"La Champions League es un sueño y una obsesión, un poco de todo. Quiero llegar a la final en Kiev y terminar de manera diferente al año pasado", respondió el argentino al ser consultado por la competición que se le escapó al conjunto dirigido por Massimiliano Allegri la temporada pasada ante el Real Madrid.

Y concluyó hablando de lo que siente al vestir la camiseta número 10 de la Vecchia Signora: "La llevo con un gran honor y placer".

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