Diego Simeone es amado en Atlético Madrid, donde consiguió una Copa del Rey, una Liga de España, una Europa League, una Supercopa de España y una Supercopa de Europa (Reuters)
Diego Simeone es amado en Atlético Madrid, donde consiguió una Copa del Rey, una Liga de España, una Europa League, una Supercopa de España y una Supercopa de Europa (Reuters)

Diego Simeone, en su etapa como entrenador, se hizo mundialmente famoso por sacarle el máximo jugo a sus futbolistas, lo que le permitió llevar al Atlético Madrid a los puestos de vanguardia y disputar mano a mano con los poderosos de España: Barcelona y Real Madrid.

Además de esto, de sus intensos entrenamientos y ademanes a la hora de dar indicaciones o motivar a sus futbolistas, también se destacan sus manías y supersticiones. El propio Cholo, en diversas entrevistas, se ha catalogado como una persona cabulera. El sitio español EXTRaconfidencial armó una lista con sus atípicas acciones.

El horóscopo, un punto vital:

Simeone se fija en el horóscopo de sus jugadores antes de fichar a un nuevo futbolista para sus equipos. Si bien no llega al extremo de Raymond Domenech (dejó afuera de un Mundial a Robert Pires por su signo del zodíaco), sí cree que puede obtener información útil sobre la personalidad del nuevo integrante.

En la ropa radica una de sus principales cábalas:

Camisa, saco y zapatos son parte fundamental dentro de su look antes de saltar al campo de juego (Reuters)
Camisa, saco y zapatos son parte fundamental dentro de su look antes de saltar al campo de juego (Reuters)

Desde que asumió el rol de director técnico, el argentino, salvo raras excepciones, ha optado por la ropa de vestir a la hora de sentarse en el banco de suplentes. El Cholo repite camisas, trajes y zapatos hasta que llega una derrota; señal para cambiar de vestimenta.

Las rutinas previas a partidos trascendentales:

El entrenador repite las acciones que le trajeron éxitos en la antesala a un duelo importante, hasta que aparecen las caídas (al igual que como sucede con la indumentaria). En la final de la Copa de 2013, realizó las mismas acciones que cuando el Atlético Madrid consiguió el doblete en 1996. Ese ritual lo emuló en Lisboa 2014; pero como el desenlace no fue el mejor, lo desechó en la siguiente ocasión.

Irse sin saludar:

(Reuters)
(Reuters)

Aunque no es una cábala, Simeone siempre acostumbra a enfila hacia el túnel de los vestuarios de manera rápida cuando finaliza el encuentra, sin saludar a nadie.

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