Copa Davis 1981: Vilas y Clerc, la final de la convivencia imposible

El equipo nacional enfrentó a Estados Unidos con sus dos máximas figuras distanciadas. Los insultos de McEnroe, la chance desperdiciada con el saque de “Willy” y la primera Ensaladera de Plata que se escapó

Vilas y Clerc, los referentes de la Argentina en 1981
Vilas y Clerc, los referentes de la Argentina en 1981

Guillermo Vilas, el tenista más importante de la historia argentina, sacaba para partido en el quinto set del partido de dobles. Aunque su compañero, José Luis Clerc, había pedido el servicio, el capitán Carlos Junquet decidió que "Willy" tuviera el saque. Argentina estaba 7-6 arriba, a solo un juego de ganarle a la dupla de John McEnroe y Peter Fleming, la mejor pareja de dobles de aquel momento, y de quedar en ventaja 2-1 en la serie ante Estados Unidos. Sin embargo, los "Albicelestes" perdieron ese game y, luego, el partido. Un día más tarde, los estadounidenses sellarían su consagración y decretarían la primera desilusión argentina en una final de Copa Davis.

En 1981, por primera vez en su historia desde la creación del certamen en 1900, Argentina llegaba a una final de Copa Davis. A pesar de contar con los jugadores número cinco y seis del ranking (Vilas y Clerc, respectivamente), el elenco nacional no llegaba como favorito. Enfrente estaba el líder de la clasificación, McEnroe, junto a Eliot Teltscher (8°), Roscoe Tanner (11°) y Peter Fleming, quien junto a "Big Mac" conformaba una pareja temible en el dobles. El local, además, se daba el lujo de prescindir de Jimmy Connors, tercero del escalafón, quien prefirió tomarse "vacaciones".

Vilas era el cinco del ranking
Vilas era el cinco del ranking

La serie se disputó del 11 al 13 de diciembre en el Riverfront Coliseum de Cincinnati, Ohio, en los Estados Unidos, sobre una superficie de carpeta de goma. El local había dejado en el camino en las instancias previas a México, Checoslovaquia y Australia, mientras que la visita había eliminado a Alemania Federal, Rumania y Gran Bretaña. El equipo capitaneado por el histórico Arthur Ashe partía como firme candidato a quedarse con la Ensaladera de Plata.

El conjunto argentino (que completaban Eduardo Bengoechea y Ricardo Cano) llegaba en un particular contexto: sus dos máximas figuras no se hablaban. Por cuestiones personales, "Willy" y "Batata" estaban distanciados y no tenían relación entre sí. Lo que, a priori, parecía una seria desventaja para el equipo nacional, fue dejado de lado por los protagonistas, quienes apostaron a la unión con el objetivo de darle la consagración al país.

Vilas y Clerc, en el dobles
Vilas y Clerc, en el dobles

La primera jornada dejó un panorama alentador para la Argentina. Aunque Vilas perdió en el turno inicial ante McEnroe por 6-3, 6-2 y 6-2, Clerc empató la serie al superar a Tanner por 7-5, 6-3 y 8-6. La clave del choque estaría en el dobles del sábado entre Vilas y Clerc, por un lado, y McEnroe y Fleming, por el otro.

Según contó "Batata" en el libro La historia del tenis en Argentina, de los periodistas Roberto Andersen y Eduardo Puppo, el líder del ranking, conocido por todos en aquel entonces como el chico malo del circuito, se pasó todo el partido insultando a Vilas en la red. Sabía que eso desconcentraba al argentino y prosiguió con su actitud hasta que Clerc y el propio capitán argentino se enojaron y se metieron en la polémica. El partido se puso caliente.

Ese día, el equipo de Junquet tuvo la gran chance para tomar la delantera, pero aquel juego en el que Vilas no pudo sostener su servicio, marcaría el resto de la serie.

Finalmente, Argentina perdió ese partido por 6-3, 4-6, 6-4, 4-6 y 11-9 y, el domingo, el número uno del mundo selló la consagración de Estados Unidos con su victoria por 7-5, 5-7, 6-3, 3-6 y 6-3 ante Clerc.

El tenis argentino había llegado a lo más alto de su historia y había dado pelea, pero la chance se escapó ante los mejores.

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