La belleza del día: “Estudio del natural”, de Concepción Figuera Martinez y Güertero

En tiempos de incertidumbre y angustia, nada mejor que poder disfrutar de imágenes hermosas

“Estudio del natural” (1887) de Concepción Figuera Martinez y Güertero
“Estudio del natural” (1887) de Concepción Figuera Martinez y Güertero

I

Una mujer con los ojos bien abiertos y los labios cerrados espía y escucha lo que pasa del otro lado de la cortina gruesa, del telón. Está vestida de gala —tiene un vestido turquesa impecable con detalles dorados y volados— y la expresión de su rostro es, más que de sorpresa, de confirmación. Como si acabara de enterarse de algo que ya sabía o de un secreto que intuía o tal vez de un rumor que circulaba. Ahora lo sabe.

Este óleo sobre lienzo de dos metros y medio de alto y 140 centímetros de ancho que pertenece a la colección del Museo del Prado “remite, casi irónicamente, a una imagen de aire teatral -quizá de ahí su título- en la que una mujer contempla a través de un cortinaje una escena que no comparte con el espectador, pero de cuyo carácter queda constancia en el franco gesto de su rostro”, se lee en el texto que acompaña la obra.

Estudio del natural es el título y fue pintado en 1887 por Concepción Figuera Martinez y Güertero, pintora de la que se conoce escasa obra y que en el momento en que presentó este cuadro en sociedad lo hizo con la firma Luis Lármig: asumió como propio el acrónimo que su tío, el político moderado y consumado poeta suicida Luis Martínez Güertero usaba de seudónimo. La prensa hablaba del inicio de la prometedora carrera de su “joven autor”.

II

Hija de nobles madrileños cuyo padre tenía ascendencia dominicana, Concepción Figuera Martínez y Güertero nació en Madrid en el año 1860. Aprendió piano y dio conciertos en fiestas privadas, como la celebrada en 1867 en la casa de la familia Villaurrutia en Madrid. Luego aprendió pintura en la Academia de Madrid, donde fue discípula de Alejandro Ferrant y Francisco Sans, así como también en el arte en el taller de Alejo Vega.

Expuso por primera vez en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1878, hizo varios retratos por encargo, presidió la Protección al Trabajo de la Mujer y el Instituto de Cultura Femenina y en el año 1887 expuso Estudio del natural bajo seudónimo obteniendo una consideración de tercera medalla y once años después la obra fue adquirida por 1.250 pesetas por el Estado para el Museo de Arte Moderno.

En ese entonces, que ya firmaba sus cuadros con su nombre, participó de la Exposición Artística a beneficio de los soldados heridos en Cuba y Filipinas y vivió una temporada en la ciudad marroquí de Tánger, en el estrecho de Gibraltar, junto a su sobrino que era ministro plenipotenciario. Entre sus obras está el retrato de la princesa de Asturias que le había encargado la Infanta Isabel. Murió en la ciudad donde nació, Madrid, a los 66 años, en 1926.

III

El año pasado, con motivo del Día Internacional de la Mujer, las trabajadoras del Museo del Prado realizaron un homenaje a “las artistas silenciadas a lo largo de los siglos” en forma de video. “Concepción Figuera es solo una de las artistas que aún hoy en día pasan desapercibidas para los especialistas y el gran público”, sostienen, y agregan que ”usó un seudónimo porque quería que juzgaran su obra por su valía, independientemente de su condición de mujer”.

Según estas mujeres, “Concepción Figuera es por desgracia solo una de las artistas que todavía hoy pasan inadvertidas en la historia del arte, sin que apenas conozcamos sus datos esenciales y la dimensión de su obra”. Estudio al natural formó parte de la exposición Invitadas. Fragmentos sobre mujeres, ideología y artes plásticas en España (1833-1931) en el Museo del Prado que concluyó en marzo de este año.


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