La belleza del día: “La carga”, de André Devambez

En tiempos de incertidumbre y angustia, nada mejor que poder disfrutar de imágenes hermosas

“La carga”, de André Devambez (1902-1903, Museo de Orsay)
“La carga”, de André Devambez (1902-1903, Museo de Orsay)

Una buena obra de arte abre camino a todo tipo de interpretaciones. El espectador completa el sentido de lo que el artista “quiso decir” y eso puede dar diferentes resultados, según quién y cómo mire la obra. Con La carga de André Devambez pasa exactamente eso.

Este óleo sobre lienzo pintado entre 1902 y 1903, de 127 centímetros de alto y 162 de ancho que está en el Museo de Orsay en París, Francia, representa un enfrentamiento entre la policía y un grupo de manifestantes. No se identifica la pertenencia política de los activistas ni lo que reclaman.

Muchos especularon, tiempo después, que se podría tratar de anarquistas o de sindicalistas, aunque también están los que hablan de nacionalistas. Por la fecha en que fue pintada, podría tener que ver con una manifestación en contra del capitán Dreyfus, un caso de aquella época que destapó un ferviente antisemitismo.

“Lo que es más seguro es que Devambez intenta representar aquí el arquetipo de la manifestación y de su confrontación con las fuerzas del orden”, se lee en el texto que acompaña el cuadro en el museo. La manifestación es nocturna porque ocurre por la tarde, tras la jornada laboral de los trabajadores que allí se manifiestan.

El cuadro permaneció durante un buen tiempo en la oficina del prefecto Jean Chiappe, amante del orden y especialista en reprimir manifestaciones callejeras. Esto significa que, desde el punto de vista de Chiappe, el cuadro enaltece la represión. Muchas personas interpretan lo contrario. Esa es la indomable fuerza del arte.

“La Place Pigalle (El 14 de julio en la Plaza Pigalle)”, de André Devambez (1906, Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires)
“La Place Pigalle (El 14 de julio en la Plaza Pigalle)”, de André Devambez (1906, Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires)

Otro de sus grandes cuadros es La Place Pigalle (El 14 de julio en la Plaza Pigalle), de 1906, que se encuentra en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires. Desde lo alto de un hotel, al igual que La carga, representa el espectáculo urbano en los festejos del 14 de julio: Día Nacional de Francia.

Hay hombres, mujeres, niños, atracciones, carruseles y hasta un improvisado ring de lucha grecorromana. Las banderas tricolor flamean en los balcones. Los carruajes tirados a caballo se mezclan con los flamantes automóviles. El resultado es un caos que se torna bellísimo.

“Si en las escenas de Claude Monet la pincelada se disolvía volviendo inestable la composición, en el caso de André Devambez aún hay resabios del canon académico: la paleta es clara y el punto de vista alejado pero subyace el dibujo como principio ordenador“, sostiene la investigadora María Isabel Baldasarre.

“El único pájaro que vuela por encima de las nubes”, de André Devambez (1910, Museo de Orsay)
“El único pájaro que vuela por encima de las nubes”, de André Devambez (1910, Museo de Orsay)

Quizás una obra algo atípica en su trayectoria sea El único pájaro que vuela por encima de las nubes. ¿Qué es lo que se ve en este cuadro de 1910, también ubicado en el Museo de Orsay? En principio: cielo, nubes, tierra firme abajo, un avión pequeño en la inmensidad arriba.

Esta obra le fue encargada a Devambez para decorar la mansión de la Embajada de Francia en Viena. Eligió por tema las innovaciones recientes. En la serie de cuadros pedidos está el dirigible, la carrera automóvil, el metro y el teléfono. Acá, “el sueño de los hombres y los pájaros enfermos”: volar.

Para pintarlo, se lee en el texto curatorial del museo, “Devambez acude al campo de aviación de Mourmelon, en la Marne, con el fin de documentarse. Incluso antes de empezar los paneles destinados a Viena, publica en L’Illustration un dibujo titulado Impresión de Mourmelon”.

A las pocas semanas, El único pájaro que vuela por encima de las nubes fue reproducido a doble página en color, también en L’Illustration. Fue acompañado por un artículo que evoca el cuadro de manera poética. El autor anónimo escribe que Devambez capta con ”impresionante precisión el espectáculo” en el cielo.

“Playa con personajes”, de André Devambez (Sin fecha, Colección privada)
“Playa con personajes”, de André Devambez (Sin fecha, Colección privada)

André Devambez nació el 26 de mayo de 1867, en París. Al ser hijo del grabador, impresor y editor Édouard Devambez, fundador de Maison Devambez, creció en un ambiente artístico y empezó a trabajar de joven con su padre. Mientras tanto estudiaba en la École des beaux-arts de Paris y en el taller del pintor Benjamin Constant.

De a poco fue perfeccionando su técnica y generando un trabajo original, no solo en los temas elegidos, también en las formas. Como ilustrador, trabajó en La fête à Coqueville de Émile Zola y en Les condamnés à mort de Claude ­Farrère. Expuso en el Salón de Artistas Franceses obteniendo una medalla y ganó el Premio de Roma.

También fue nombrado Caballero de la Legión de Honor en 1911 y miembro de la Academia de Bellas Artes y jefe del Taller de Pintura de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Murió en 18 de marzo de 1944, en su casa de París, a los 76 años. Dejó una enorme cantidad de obras que se exhiben en los mejores museos del mundo.


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