“No tienes que ser bella”: cómo piensa Florence Given, la influencer no binaria que derriba los mitos del patriarcado

Su exitoso libro “Women Don’t Owe You Pretty” es una mezcla de feminismo con autoayuda y se expresa en frases que caben en un tuit, ilustraciones para Instagram y micro-ensayos. Las claves que la convirtieron en un fenómeno de estos tiempos

"Es un día maravilloso para dejarlo": Florence Given, artista, diseñadora y autora de "Women Don't Owe You Pretty". (@florencegiven)
"Es un día maravilloso para dejarlo": Florence Given, artista, diseñadora y autora de "Women Don't Owe You Pretty". (@florencegiven)

Todo comenzó con una cita que cada tanto vuelve en las redes sociales, y que Erin McKean, fundadora del diccionario en línea Wordnik, publicó en una plataforma en 2006:

No tienes que ser bella. A nadie le debes belleza. Ni a tu novio/esposo/pareja, ni a tus compañeros de trabajo y sobre todo no a los hombres que te cruzas al azar en la calle. No le debes belleza a tu madre, no se la debes a tus hijos, no se la debes a la civilización en general. La belleza no es una renta que pagas por ocupar un espacio marcado como “femenino”.

A partir de eso Florence Given, diseñadora británica, comenzó a pensar en todo el esfuerzo y el dinero que invertía en lucir bella y en qué es la belleza, o al menos “nuestra idea colectiva de qué nos hace ser bellas en la sociedad”. Ser blanca, apuntó. Estar delgada. No tener discapacidades. Identificarse como cisgénero. Pensó en su historia:

Me enseñaron a contar calorías, a poner límites y decir “no” a la comida desde niña, antes de que aprendiera sobre la importancia de poner límites y decir “no” a otra gente. ¿Qué crees que eso me enseñó sobre ser una mujer en este mundo? Aprendí que para mí era más importante ser un objeto de deseo que satisfacer mis necesidades y ser respetada como persona.

Se preguntó cómo sería su vida si en cambio le hubieran enseñado que su cuerpo sólo era asunto de ella, y que su aspecto y su propósito no eran complacer a otros.

Y decidió ser quien contara eso, y cuestiones afines, a quien quisiera leer sus publicaciones en Instagram, donde hoy supera los 603.000 seguidores, y un libro, que tituló, siguiendo aquella inspiración de McKean, Women Don’t Owe You Pretty (Las mujeres no te deben belleza), que vendió 100.000 ejemplares en seis meses, se mantuvo durante 12 semanas en las listas de best sellers del Reino Unido y acaba de ser publicado en los Estados Unidos.

Given retomó la idea de la camiseta de Von Dutch que Britney Spears popularizó a mediados de los 2000, con la leyenda Dump Him (Déjalo), y hoy el hashtag acumula publicaciones en todas las plataformas; además, a partir de esa prenda creó una colección que vende en su sitio. Cosmopolitan la nombró influencer del 2019 en su país, Tinder la invitó a participar de sus campañas y la cantante Rita Ora la contrató para que diseñara la promoción de un tour internacional.

La etiqueta de Instafeminista apuntó a bajarle el valor, porque el libro es más de autoayuda que una investigación sobre política de género y porque, al entrar en la liga de la fama y ampliar así su privilegio de rubia ciudadana del primer mundo, ella misma habría abandonado la lucha por la igualdad. Al mismo tiempo, como Given solo tiene 22 años y mucho talento visual, Instagram y TikTok han sido espacios de expresión naturales para ella, en forma y en contenido.

Con todas esas características, Women Don’t Owe You Pretty mezcla ilustraciones con frases inspiradoras, anécdotas con bibliografía recomendada para hablar de cuestiones de género como el trabajo emocional de la mujer entrenada para cuidar, sostener y nutrir desde los juegos con muñecas; o la misoginia incorporada por mensajes que estimulan la competencia en lugar de la solidaridad; el consenso sexual y la falacia de que la pareja es todo en la vida de una mujer.

Florence Given retomó la idea de la camiseta de Von Dutch que Britney Spears popularizó a mediados de los 2000, con la leyenda Déjalo, y hoy el hashtag acumula publicaciones en todas las plataformas. (@florencegiven)
Florence Given retomó la idea de la camiseta de Von Dutch que Britney Spears popularizó a mediados de los 2000, con la leyenda Déjalo, y hoy el hashtag acumula publicaciones en todas las plataformas. (@florencegiven)

“El feminismo te va a arruinar la vida”, advirtió, en el título del primer capítulo. “De la mejor manera posible”.

Allí cuenta el camino —”perdí amigos, lloré en el baño de los clubes nocturnos porque la normalización del manoseo me resultó repugnante, les grité a los hombres que me piropearon y me peleé con mis padres varias veces”— hacia lo que llamó, muy al estilo de la autoayuda, su “crecimiento”. Un camino lleno de obstáculos, empezando por la propia perspectiva, que le dificultó comprender que era bisexual. “La idea misma de evolucionar implica una transición incómoda (pero necesaria)”, explicó. “Desde luego que vamos a ser reacias a creer en narrativas que desafían nuestra identidad entera”.

Con las axilas peludas

Como muchas otras mujeres de su generación, Given politiza el vello corporal y en muchas de sus fotos muestra las dos matas pequeñas de sus axilas. “Dejé de afeitarme el cuerpo en el instante en que comprendí que la razón por la cual lo hacía no tenía que ver con mi incomodidad sino que en realidad se debía totalmente al lavado de cerebro del patriarcado para hacerme creer que mi vello corporal era poco atractivo”, explicó.

En su libro utilizó el tema tanto para hablar del sobreprecio de los productos para mujeres —la línea rosa de rasuradoras siempre es más cara que la línea para hombres— como para ingresar al problema de la misoginia interiorizada: atacar a aquellas mujeres que se preocupan por su apariencia no es más que eso, argumentó, “la incapacidad de ver cómo la raza, la clase, la sexualidad y el atractivo afectan a la forma en que te perciben en el mundo”.

Florence Given supera los 603.000 seguidores en Instagram y su libro, que vendió 100.000 ejemplares en seis meses en el Reino Unido, acaba de salir en EEUU. (@florencegiven)
Florence Given supera los 603.000 seguidores en Instagram y su libro, que vendió 100.000 ejemplares en seis meses en el Reino Unido, acaba de salir en EEUU. (@florencegiven)

Si la sociedad contemporánea prioriza la apariencia sobre todo lo demás en las mujeres, y organiza su consideración según quien se ajusta mejor a sus estándares ideales de belleza, “¿quiénes somos nosotras para juzgar a las personas que pagan por procedimientos estéticos para lucir así?”, preguntó. “Si, al final, se les promete una vida mejor y un mejor trato por parte de otras personas cuanto más arriba se ubiquen en la escala de atractivo”.

Además, abundó, una cosa es ser blanca y rubia como ella y dejarse unos vellos suaves en las piernas, y algo muy diferente es ser una mujer de piel oscura o una mujer trans. “Dejar crecer tu vello corporal no te hace moralmente superior, ni eres menos feminista si te afeitas. Porque, con franqueza, la vida es más fácil cuando te rasuras. ¡Haz lo que quieras con tu vello corporal”.

El tema de la belleza también le sirvió para abordar la cultura popular: sugirió a quienes lean el libro que prueben un cambio en sus dietas de medios y redes agregando productores de contenidos que no se considera atractivos. “Lamentablemente, los hombres blancos heterosexuales dominan nuestros medios de comunicación, y los medios de comunicación crean nuestras narrativas culturales”, argumentó; eso requiere un esfuerzo consciente de buscar por fuera de ese marco como leer libros de autores de minorías étnicas o sociales, o seguir sus cuentas en las redes.

La generación del yo

Aunque casi centennial, Given creció con las ideas de los millennials, según revela su discurso sobre el amor por uno mismo, al que le da una vuelta de reivindicación feminista: “Uno de los actos más radicales dentro del capitalismo es simplemente amarse a sí mismo. Sobre todo si el amor que has cultivado por ti misma es suficiente para llenarte, sin que necesites del amor romántico para sentir validación”. Uno de los eslóganes de sus prendas y afiches es, precisamente, “Tú eres el amor de tu vida”.

El arte interior del libro, con sus leyendas: "No veo la hora de que conozcas y te enamores de la persona que el mundo se ha impedido ser" y "Deja de criarlo, no es tu hijo". (@florencegiven)
El arte interior del libro, con sus leyendas: "No veo la hora de que conozcas y te enamores de la persona que el mundo se ha impedido ser" y "Deja de criarlo, no es tu hijo". (@florencegiven)

Además del mensaje hedonista (”La vida es demasiado corta para quedarse esperando a que alguien te invite a salir”, escribió: “invítate a ti misma”), Given discutió el imperativo de la pareja que pesa sobre las mujeres, que si llegan solas a los 30 “parece que van a sufrir combustión espontánea”, y la presión para que “actúen pronto, mientras son ‘jóvenes y hermosas’”. Mucho del destino de la mitad de la población del mundo se dirime en ese tipo de mensajes:

El hecho de que muchas mujeres le tengan miedo a ser solteras tiene mucho que ver con el lenguaje sobre las relaciones. Decimos que las mujeres son “la última de la estantería”; las personas en pareja hablan de sus compañeros como su “otra mitad”, como si ser solteras significara que están incompletas. La heteronormatividad nos ha jodido de verdad a muchas, hasta el punto de preferir estar en una relación tóxica que no tener una relación. La heteronormatividad quiere que las mujeres se conformen.

La mujer soltera parece estar en un momento de espera, ilustró. La que decide no tener hijos es egoísta. La que rechaza los avances de un hombre es una frígida.

Y, sin embargo, si las mujeres desviaran toda la energía que ponen en el amor romántico y el cumplimiento de las demandas sociales, podrían lograr mucho para sí mismas, en términos de presencia en el mundo y de felicidad. “No importa lo que te hayan hecho creer sobre ti misma, el tipo de amor tóxico que hayas aprendido a aceptar, o lo que sea que la sociedad te haya impuesto con un lavado de cerebro, no eres el jodido felpudo de nadie. No eres una fuente de energía para que otros la tomen. Esta es tu mesa, tú pones las normas y eliges quién se sienta a ella. Empieza a rechazar a la gente que tiene la osadía de meterse en tu vida y ofrecerte migajas”, desarrolló. “Tienes que aprender a hacer un pastel entero por ti misma”.

La máquina de encoger

"Hay suficiente espacio para que todas las mujeres sean plenas sin derribar a las demás", "Nombra a una sola mujer exitosa que haya llegado a donde está mirando Instagram y deprimiéndose con las vidas inventadas de otras personas", "Imagina la persona en la que te convertirías si dejaras de tratar de arreglar a los demás y pusieras esa energía en ti misma". (@florencegiven)
"Hay suficiente espacio para que todas las mujeres sean plenas sin derribar a las demás", "Nombra a una sola mujer exitosa que haya llegado a donde está mirando Instagram y deprimiéndose con las vidas inventadas de otras personas", "Imagina la persona en la que te convertirías si dejaras de tratar de arreglar a los demás y pusieras esa energía en ti misma". (@florencegiven)

La crianza de las mujeres centrada en las emociones las formatea como personas destinadas a cuidar de los demás. “Piensa en la persona que podrías ser si dejaras de buscar valor en tu capacidad de arreglar a otros y pusieras esa energía en ti misma y en tu propia vida. ¡Imagínate el poder y la confianza que irradiarías!”, sintetizó.

La imagen que encontró Given para ilustrar el lugar que las mujeres tienen en un mundo de interacciones con hombres es una máquina de encoger personas. “Una máquina diseñada para hacerme deseable en proporción justa, no demasiado sexy y no demasiado llamativa, para no transmitir una ‘idea equivocada’. Interesante en la medida exacta pero no demasiado, y no demasiado inteligente para no hacerlo sentir reducido o incómodo”, describió. “Hasta que no hayamos eliminado por completo el condicionamiento de que las mujeres tienen que encogerse ante los hombres para acomodarse a su ‘masculinidad’ y ocupar el menor espacio posible, siempre estaremos comprometiendo nuestro yo polifacético por el bien de sus egos”.

Esa máquina de encoger ha definido también la manera en que muchas personas se ven a sí mismas y se suele manifestar en la manera en que la gente trata a las mujeres, como una proyección de sentimientos y presunciones. Así se normaliza que alguien deba entregar partes de su identidad, sus creencias o su personalidad para gustarle a otro.

Desde luego, las redes sociales juegan un gran papel en esto: un capítulo entero invita a no mirarlas en busca de la reproducción de esos mismos mensajes y mucho menos detrás de la gratificación instantánea, que las convierte en adictivas. “La gente en internet no puede dictar tu felicidad con proyecciones rencorosas de sus inseguridades”, escribió Given. “A menudo podemos obsesionarnos con los comentarios de otra persona e interiorizar algo que en realidad es sólo una proyección de su propia inseguridad. No se trata de ti. No te hagas cargo del problema de otra persona”.

Florence Given por ella misma y otra de las ilustraciones del libro: "Una perra es una mujer con límites". (@florencegiven)
Florence Given por ella misma y otra de las ilustraciones del libro: "Una perra es una mujer con límites". (@florencegiven)

Consentimiento, privilegio y otros términos de búsqueda

Como otra artista británica joven, la actriz, productora y directora Michaela Coel, creadora de I May Destroy You, Given dedicó mucho de Women Don’t Owe You Pretty a discutir el sexo y el consentimiento. Ella misma fue víctima de un ataque sexual y conoce el valor de poder estar con alguien que “crea un entorno en el que siento que en cualquier momento puedo decir ‘no’”. Para las mujeres, que ha sido vistas como un objeto la vida entera, “nada se siente más sexy que la seguridad”, agregó.

En esta parte del libro se advierte mejor que en otras la construcción de autoayuda en el siglo XXI: cumple con expresiones que facilitan las búsquedas en internet como “privilegio”, “presunción” o “género” y con formatos como la lista de señales de alarma o de ejemplos de cosas para decir a la hora de buscar consentimiento sin romper el clima, “aunque en realidad, ¿sabes qué rompe el clima? Atacar sexualmente a otro”, escribió.

Pero más allá de tips como preguntar si al otro le gusta algo o si estaría bien si le quitara una prenda, el asunto que destacó Given es la presión para que las mujeres siempre digan que sí a los hombres. “Parte del desmantelamiento de la cultura de la violación comienza al estimular que las mujeres fijen sus límites y los sostengan, sin que importe qué reacción podrían recibir. Esto no es culpar a la víctima, ya que la responsabilidad de violar solo le cabe al violador. Pero si las mujeres no sienten que tienen el poder suficiente para decir que no en primer lugar, seguiremos animando una cultura de coerción y límites borrosos”.

Como otra artista británica joven, la actriz, productora y directora Michaela Coel, creadora de I May Destroy You, Florence Given discutió en su obra la cuestión del consentimiento sexual. (@florencegiven)
Como otra artista británica joven, la actriz, productora y directora Michaela Coel, creadora de I May Destroy You, Florence Given discutió en su obra la cuestión del consentimiento sexual. (@florencegiven)

El sexo como actuación para otros y no como experiencia, la mirada masculina y la represión del placer femenino son los temas que Given eligió para el último tramo de su libro; luego lo cerró con un glosario de términos (como patriarcado, edadismo, heteronormativo, LGBTQ+, #MeToo, privilegio, queer, sobreviviente, trans) y una lista de reconocimientos, en la que figura Chidera Eggerue, quien luego se distanció de Given en una disputa que estuvo al borde de acusaciones de plagio y racismo.

Eggerue, también una influencer de Instagram con la cuenta The Slumflower, publicó What A Time To Be Alone (Qué momento para estar sola) en 2018. El libro de Given, para el cual escribió una línea laudatoria que se incluyó en la portada de la primera edición, comparte el diseño y la concepción: tipografía retro, colores brillantes, micro-ensayos, frases de impacto que caben en un tuit o una foto. The Independent se preguntó, cuando salió Women Don’t Owe You Pretty, “¿Por qué muchos libros de influencers feministas se parecen tanto?”, en una nota que analizó las tendencias y las modas que, como en cualquier otra industria, existen en la editorial.

La polémica sucedió principalmente en las redes, que pronto reemplazaron la tendencia. La edición estadounidense del libro no incluye ya la cita de Eggerue, pero sí la dedicatoria y el reconocimiento del final:

En un mundo en el que las voces de las personas marginadas se silencian, se burlan o se ignoran a propósito cuando hablan de los mismos temas por los cuales a las mujeres blancas delgadas, cis y sin discapacidades, como yo, no sólo nos escuchan sino que nos celebran, quiero reconocer que las partes de este libro sobre mi visión de la belleza, el atractivo, el privilegio, el sesgo inconsciente y los sistemas de opresión no se me ocurrieron de la nada. Tampoco me las enseñaron en la escuela. Tuve que ir en busca de esta visión. Tuve que escuchar y aprender, sobre todo de las mujeres negras.

SEGUIR LEYENDO:

Últimas Noticias

Impuesto a las Ganancias: qué dice la resolución que oficializa los cambios para los que ganan hasta $150.000

La AFIP publicó la reglamentación y por otra parte indicó que incrementará el umbral de ingresos y rentas a partir del cual los contribuyentes deben presentar la declaración jurada informativa para Ganancias y Bienes Personales a $2,5 millones

Argentina no podrá acceder a las vacunas donadas por Biden hasta que no firme los contratos con las empresas farmacéuticas de los Estados Unidos

La Casa Blanca anunciará una nueva cesión a nivel global, pero la ausencia de acuerdos legales con Pfizer, Moderna y Janssen traban el acceso inmediato a las millones de dosis asignadas al país

Cáncer de riñón: por temor al coronavirus, se demoran diagnósticos y tratamientos

En nuestro país, se diagnostican alrededor de 5 mil casos por año, lo que lo ubica en el quinto lugar en incidencia detrás de los tumores de mama, colon, próstata y pulmón. Los especialistas estiman que a nivel global se redujo cerca de un 30% el diagnóstico de cáncer de riñón en 2020

Marcelo Bielsa cumple tres años en Leeds United: 10 locuras desde su llegada a Inglaterra

El Loco fue adoptado por la ciudad británica y se convirtió en ídolo del club. El repaso por los episodios más recordados desde su arribo

“Brooklyn Nine-Nine”: la brillante sitcom que parodia a las series policiales

Siete temporadas estrenadas confirman a esta comedia como una de las más logradas de la última década. Un elenco perfecto y un guión lleno de ideas son la fórmula de su efectividad
MAS NOTICIAS