La belleza del día: “Generación Riqueza”, de Laureen Greenfield

En tiempos de incertidumbre y angustia, nada mejor que poder disfrutar de imágenes hermosas

“Jackie con amigas y bolsos Versace en la inauguración privada de la tienda Versace en Beverly Hills, California, 2007″. (Laureen Greenfield)
“Jackie con amigas y bolsos Versace en la inauguración privada de la tienda Versace en Beverly Hills, California, 2007″. (Laureen Greenfield)

Laureen Greenfield sabía que el título de su proyecto —que combina una muestra, un libro y un documental— podía llamar a confusión: Generación Riqueza (Generation Wealth) parecía aludir al 1 por ciento que concentra la tercera parte del ingreso en países como los Estados Unidos. Por eso aclaró: “No es así. Este trabajo trata sobre la aspiración a la riqueza y cómo eso se ha convertido en el motor —y a la vez, un objetivo cada vez menos realista— para los individuos de todas las clases de la sociedad”.

Desde que en la década de 1990 comenzó a documentar a quienes nacían y crecían en el privilegio de los rich & famous de Los Angeles —allí está, como ejemplo, la mirada de Kim Kardashian, de 12 años, a cámara—, esta artista estadounidense ha realizado una etnografía trabajosa —más de medio millón de fotografías—, a veces a conciencia, pero muchas veces inconscientemente, que le permitió captar “un cambio sísmico en nuestra cultura”, como escribió en el prólogo del libro de este proyecto.

"Ilona en su casa con su hija Michelle, Moscú, 2012". (Laureen Greenfield)
"Ilona en su casa con su hija Michelle, Moscú, 2012". (Laureen Greenfield)

Greenfield, reconocida por su exitoso aviso de Super Bowl #LikeAGirl (#ComoUnaNena) y sus documentales The Queen of Versailles (por el que recibió el premio a la mejor dirección en el Festival de Sundance) y The Kingmaker (que cuenta la ambición de regresar al poder de la filipina Imelda Marcos), registró esta mutación del American Dream: si no se tiene dinero, se pueden tomar créditos para comprar casas impagables, autos, yates, joyas, o aunque sea ropa y cirugías plásticas.

Las representaciones ficticias de un estilo de vida de lujo han reemplazado a la verdadera movilidad social”, dijo el premio Pulitzer Chris Hedges para el catálogo de la muestra, que desde su inauguración en 2017, en el Espacio de Fotografía Annenberg de Los Angeles, no ha dejado de recorrer el mundo: estuvo en el ICP de Nueva York, en el Festival de Fotografía de Kioto, en el Centro Nobel de la Paz de Oslo y en salas de Holanda, Alemania, Dinamarca y Suecia, y el 27 de abril abre en el Museo de Arte Multimedia de Moscú.

"Kim Kardashian, 12 años, y su hermana Kourtney, 13, en una escuela de danza de Bel-Air, Los Angeles, 1992". (Laureen Greenfield)
"Kim Kardashian, 12 años, y su hermana Kourtney, 13, en una escuela de danza de Bel-Air, Los Angeles, 1992". (Laureen Greenfield)

Ser rico, si se tiene dinero; sentirse rico, si no se lo tiene: ese sentimiento que Greenfield percibió primero en Los Angeles, donde vive, parecía extenderse mucho más allá, y la artista fue a Italia, Irlanda, China, Rusia, Emiratos Árabes Unidos, entre otros lugares, para comprobarlo. Y a todos ellos regresó cuando la crisis de 2008 se derramó desde Estados Unidos al mundo entero.

“Comprendí que muchas de las historias que había fotografiado y filmado desde comienzos de los noventa eran parte de una narrativa mayor”, escribió. La debacle económica “reveló una meta-historia que conectaba los cientos de historias que yo había cubierto y daba forma a una fábula con moraleja que nos implicaba a todos”. Más allá de la clase, la etnia, la edad y la nacionalidad, individuos de todas partes “cometían los mismos errores y sufrían consecuencias similares”.

"El 'rey del tiempo compartido', David Siegel, y su esposa Jackie, ex Ms. Florida, en el dormitorio de su casa en Seagull Island". (Laureen Greenfield)
"El 'rey del tiempo compartido', David Siegel, y su esposa Jackie, ex Ms. Florida, en el dormitorio de su casa en Seagull Island". (Laureen Greenfield)

En la inauguración de la tienda Versace en Beverly Hills, en 2007, por ejemplo, conoció a Jackie Siegel, quien con su esposo, el multimillonario David Siegel, querían triplicar el tamaño de su mansión en Orlando, Florida, y darle la forma del Château de Versailles del siglo XVII. Estuvieron a punto de perderlo en el colapso del sistema inmobiliario; lo salvaron a cambio de la ejecución hipotecaria de otros edificios, como una torre de USD 600 millones en Las Vegas.

La muestra combina imágenes diversas: el director de un fondo de inversiones que debió escapar del FBI; una niña que a los cuatro años ya estaba embarcada en una carrera de concursos de belleza, que desea una habitación llena de dinero para darle besitos; el gerente de un club de strippers que reflexiona sobre la imposibilidad de distinguir la realidad de la ficción; adolescentes con descapotables del año para estrenar sus licencias de conducir; una madre sola que se endeuda regularmente para hacerse cirugías estéticas; una muestra de la clase media china en una clase de pronunciación de marcas como Gucci, Hermès o Chanel.

"Xue Qiwen, 43 años, en su apartamento de Shanghai, decorado con muebles de su marca favorita, Versace, 2005". (Laureen Greenfield)
"Xue Qiwen, 43 años, en su apartamento de Shanghai, decorado con muebles de su marca favorita, Versace, 2005". (Laureen Greenfield)

En esa disparidad, sin embargo, todos tenían algo en común: la obsesión por la riqueza.

“La influencia de la afluencia”, como la llamó Greenfield, le debe tanto a los profundos cambios económicos de los ochenta y los noventa como a la revolución tecnológica y el ascenso de las redes sociales. “El globalismo y la conectividad masiva han exportado hasta el último rincón del mundo estos valores del materialismo, la cultura de la celebridad y la importancia de la imagen”, escribió sobre su proyecto.

"Mijanou, de 18 años, votada 'Mejor Físico' de la escuela secundaria de Beverly Hills, con amigos en Santa Monica". (Laureen Greenfield)
"Mijanou, de 18 años, votada 'Mejor Físico' de la escuela secundaria de Beverly Hills, con amigos en Santa Monica". (Laureen Greenfield)

Al mismo tiempo que economistas y sociólogos hablaban de la desigualdad, el estancamiento de la movilidad social y el aumento del consumismo, Greenfield capturó sus vacíos, sus excesos, su corrupción y sus fantasías. Las obras de esta muestra —y el proyecto multimedia en su conjunto— arman una crónica de las distorsiones de las finanzas y la moda, el entretenimiento y la globalización, la propiedad inmobiliaria y la tecnología, que terminan por moldear la individualidad contemporánea.

Además de explorar a las personas detrás los brillos y el dorado, las marcas y la codicia, Greenfield ha realizado otras obras monográficas, entre ellas Fast Forward, Girl Culture y THIN, que han sido exhibidas en el Instituto de Arte de Chicago, en el Museo del Condado de Los Angeles (LACMA), en el Museo J. Paul Getty, el Museo de Arte Moderno de San Francisco, el Smithsonian, y el Museo de Bellas Artes de Houston, entre otros espacios.

Autorretrato de Laureen Greenfield realizado dentro de la serie "Generación Riqueza". (Laureen Greenfield)
Autorretrato de Laureen Greenfield realizado dentro de la serie "Generación Riqueza". (Laureen Greenfield)

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