La belleza del día: “El Año Nuevo”, de Mary Petty

En tiempos de incertidumbre y angustia, nada mejor que poder disfrutar de imágenes hermosas

“El Año Nuevo” (1949) de Mary Petty
“El Año Nuevo” (1949) de Mary Petty

I

Los años cuarenta fueron una década tumultuosa. La primera mitad, hasta 1945, estuvo signada por la Segunda Guerra Mundial y la certeza de que el mundo se está volviendo cada día un poco más violento. Ya nada volvería a ser igual después de tanta muerte. Y nada terminaba aún, al contrario, comenzaba la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, las nuevas y únicas potencias del planeta.

Estaban, también, las noticias buenas: en 1947 la India consiguió su independencia con la revolución pacifista de Majatma Gandhi y en 1948 se estableció formalmente el Estado de Israel, una nueva nación conformada completamente por población judía que en su mayoría era proveniente de Europa, donde había sufrido la persecución del nazismo.

Cuando la revista The New Yorker le pidió a la ilustradora Mary Petty que realice la portada de la edición que saldría el primer día de 1949, ella les dijo: “Tengo una gran idea”. La ilustración original —que además de ser una joya estética es un tesoro de época— está hecha con acuarela y tinta sobre papel. Se titula El Año Nuevo. La donó Alan Dunn al MoMA, donde está hoy.

II

Mary Petty nació en Hampton, Nueva Jersey, en las puertas del siglo XIX: 1899. Su padre fue un profesor universitario de Derecho y su madre una maestra de escuela. De chica dibujada pero siempre fue un hobbie, un pasatiempo, una forma de divertirse. Cuando se graduó de la Escuela Horace Mann de Nueva York en 1922 no estudió arte. No lo veía como un trabajo.

Todo cambió cuando conoció al caricaturista Alan Dunn. Fue una tarde de 1925. “¿Tú también dibujas? Muéstrame...”, le dijo él. Ella le enseñó tímidamente su estilo, sus personajes, su mundo. “¡Son buenísimos! Tienes que vender tus trabajos. ¿Sabías que podrías vivir de esto?” Se volvieron compañeros y se enamoraron. Dos años después se casaron y, fruto de ese amor, tuvieron dos hijos.

Así fue como el 22 de octubre de 1927 Petty publicó su primer dibujo. ¿Dónde? En The New Yorker, una revista nueva. Tenía apenas dos años de vida. Podría decirse que era una de las tantas que por entonces se vendían en Nueva York. La sorpresa de Harold Ross, el editor del medio, fue realmente grande. “¡¿Quién hizo esta belleza?!”, habrá pensado. Le dio la máxima calificación que podía dar: “AAA”.

III

Petty siguió publicando en The New Yorker hasta convertirse en una de las grandes artistas. Según los críticos, su estilo tiene una “suave satirización de la sociedad de la era victoriana de la ciudad de Nueva York”. Los dibujos de familias de la clase alta que solía hacer eran satíricos pero también cariñosos, ridiculizaba su riqueza pero también los humanizaba. A esas familias las llamó “Peabody”.

Comenzó a obtener cierta fama entre los lectores. Pero era una persona muy tímida que odiaba que todas las mirabas se posen sobre ella. Entonces decidió dejar de ir a la redacción de la revista. ¿Para qué la necesitaban allí? Sólo iba a dejar sus dibujos. “Durante mucho tiempo no se supo nada sobre ella, excepto que presentaba regularmente un dibujo nuevo y distintivo“, dijo uno de sus compañeros.

Dibujó para The New Yorker durante 39 años. Quizás una de las más hermosas obras que publicó en esa revista es El Año Nuevo, que salió el 1 de enero de 1949. Una mujer se asoma entre las rejas de un edificio antiguo cuando el reloj da las 12 y toca su corneta con entusiasmo. Es año nuevo y frente a la tragedia cotidiana siempre hay esperanza. Sobre todo el primer día de un nuevo año.


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