"Las estrellas" (Mansalva), de Paula Vázquez

Mamá era polaca. Mamá no era polaca. Los hijos de mamá son polacos.

Mamá rehogaba cebolla todos los días.

Mamá era hermosa y hermética como una bóveda oscura.

Cuando mamá le presentó al futuro marido a su tía, la tía dijo: «Buenos dientes, buen hombre».

Mamá tenía tres cajones llenos de corpiños.

La última vez que se metió a la pileta, mamá llamó a su hija mayor para contárselo.

Mamá ayudó a un empleado del negocio del marido a terminar la escuela. Fue abanderado y la invitó a la ceremonia.

Mamá no podía estar sin collares ni aros o anillos.

Mamá cocinaba raviolones de espinaca y guiso de pollo con arroz amarillo. También zapallitos rellenos y pescado al horno con cebolla y morrón.

La mesa de luz de mamá estaba llena de tickets de compras, cartas viejas y estampitas de santos.

Las piernas de mamá eran fuertes.

La espalda de mamá tenía dos placas de titanio.

¿Qué esperaba mamá de su hija mayor? ¿Compartían algún secreto? ¿Hay algo que no hayan llegado a decirse?

Los vestidos de mamá estaban siempre guardados en bolsas de tintorería.

Mamá fue abuela.

Mamá cocinó budines de verdura y de calabaza y ñoquis de papa y bizcochuelo para su nieta.

No sabemos si mamá militaba.

No sabemos cuántos novios tuvo.

No sabemos por qué volvió a vivir en la casa familiar cuando se murió el padre.

No sabemos si esperaba sombra luz o nada. No sabemos si mamá creía en un mundo después del mundo.

Cuando mamá iba al mar nunca se metía al mar.

A mamá la llevó presa Luis Abelardo Patti por ser menor de edad y estar en un bar después de las diez de la noche. Su papá la fue a buscar. Se peleó con Patti. Padre e hija pasaron la noche juntos en el calabozo.

La última vez que la hija menor la pasó a buscar mamá le dijo: «Pareces una linyera». Para remediarlo, le recomendó ponerse un collar.

A mamá no le gustaban las misas de difuntos.

Un tío abuelo de mamá peleó en la Segunda Guerra. Lo dieron por muerto durante años. Una vez vino a conocer Argentina y mamá cocinó varenikes.

Nunca más cocinó varenikes.

Cuando tenía quince años mamá aprendió a tocar la guitarra.

Cuando se casó, mamá dejó de tocar la guitarra.

Mamá desfiló dos veces en la Fiesta de la Flor.

La mamá de mamá era polaca. A los cuatro años su familia se mudó a Pampa del Infierno, Chaco. La sequía era una maldición. A los diez años su familia se mudó a Dique Luján, en el Delta. La sudestada era una maldición.

Mamá tomaba soda, litros de soda, todos los días. En ocasiones, vino blanco. Cerveza sólo cuando hacía calor.

A mamá la persiguió Diego Maradona en un auto. La gente le gritaba «Dale bola flaca es el Diego». Mamá caminó diez cuadras sin mirarlo.

Mamá pidió un informe sobre el régimen sucesorio antes de someterse a la mastectomía.

Cuando mamá se casó la suegra le regaló un anillo de compromiso de oro y brillantes.

Mamá estudiaba para ser profesora de Historia.

Cuando mamá viajó a Miami con su hija embarazada compró todo lo que la hija quería. Y también se metió al mar.

Mamá uso prótesis hasta el día de su muerte.

Tiempo atrás, a los moribundos se les quitaban los anillos para que pudieran liberarse de las ataduras de esta vida. A mamá le quitaron los anillos después de muerta. Un anillo tiene la hija menor. Otro la hija mayor. La alianza se la quedó su marido.

Mamá fue a Salta y cuando María Livia le puso una mano en el hombro se cayó al piso.

Mamá fue secretaria de Alfredo Yabrán.

Cuando mamá quería divorciarse se iba con sus hijos a la casa de la hermana. Al final del día, el marido mandaba un remís a buscarlos.

Mamá tuvo dos hermanas. Después tuvo una hermana sola.

Mamá estudió jardinería. Cada temporada renovaba los canteros del jardín. Mamá hizo orquídeas y las colgó de los troncos de los árboles más grandes.

El día que nació su nieta mamá mandó a plantar tres jacarandaes y un pino.

Mamá tuvo una amiga que la llevó a las Cataratas antes de la primera sesión de quimioterapia.

El día que su hija mayor cumplió un año mamá y su marido brindaron con un licor francés.

La última vez que fue al campo mamá se sacó fotos en el tractor con su nieta. Las hojas de los árboles empezaban a caerse y el cielo estaba nublado, pero no iba a llover.

Mamá odiaba pasar las vacaciones en la motor home.

Mamá le pegó la cabeza con pegamento a la hija menor en un camping de un pueblo arenoso en la costa atlántica.

En la cartera de mamá siempre había billetes sueltos, arrugados, pastillas de menta y cigarrillos y un sólo aro de cada par.

Mamá cuidó a su mamá hasta que su mamá se murió.

Mamá manejaba siempre nerviosa. Le gustaban los autos pero el marido le compraba camionetas.

Cuando la hija más chica se casó, mamá se hizo un vestido gris estampado con brillos y se peinó con rulos y se maquilló con la boca color rojo.

Mamá conoció Europa cuando su hija mayor cumplió dieciocho años.

Mamá guardó los mechones de pelo y los dientes y las pinzas del ombligo de sus tres hijos.

Cuando se enojaba, mamá mordía repasadores o la manga de su camisa o el cuello de su remera.

Mamá escribió dos páginas de lo que el cáncer le hacía sentir.

Los anillos de mamá se pusieron opacos.

Mamá no hacía gimnasia ni salía a caminar ni practicaba ningún deporte.

El primo de mamá, Cacho, era como su hermano mayor. Cacho tiene un vivero y hablaban mucho de plantas, pero también de otras cosas.

Cuando mamá iba al supermercado compraba siempre dos de todo lo que se necesitaba.

A mamá le gustaba hacer talleres. Hizo talleres de cerámica, de pintura, de bricolage, de bordado, de cocina, de constelaciones familiares.

Mamá iba a la escuela primaria en balsa. Cuando no habían hecho la tarea, sus compañeros decían que el cuaderno se les había caído al río.

Mamá se reía de los chistes de humor negro y le gustaban las historietas de Boogie el Aceitoso.

La mamá de mamá vivió en la casa unos meses. Se sentaba en la terraza y fumaba y tomaba cerveza. Hasta que el marido de mamá la echó.

Mamá dejó de fumar cuatro veces. Mamá fumaba cigarrillos Marlboro box.

Mamá nunca entendió a la hija mayor. La hija mayor no entendía a mamá.

Mamá tenía la boca para adentro.

Mamá dijo «me muero».

La hija mayor de mamá quiso decir «duelo» y dijo «vuelo».

La hija menor de mamá llora su muerte.

El marido de mamá dice que no puede vivir así. El marido dice que en cualquier momento va a dejar una nota.

El hijo menor de mamá...

La hija mayor de mamá quiere ver una película dedicada a todos los que están escapando.

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