¿Cómo se preparan las editoriales para la octava edición de la Feria de Editores?
¿Cómo se preparan las editoriales para la octava edición de la Feria de Editores?

La literatura es como esas piedras enormes en la orilla del mar. Pasan los años, sube la marea, y ahí están: con una firmeza envidiable. La literatura se mancha, se desgasta, se erosiona, forma parte del caos que la envuelve, sin embargo no se rompe, ni se pierde, ni desaparece. 

La crisis económica que atraviesa el país —que no es la primera ni será la última— ha golpeado con fiereza a la industria editorial. Las cámaras empresariales aseguran que estamos frente a una "caída sin fin", las editoriales extranjeras dejan el país, los grandes grupos aprovechan para concentrarse, las librerías piden políticas públicas y, ante la escasez de bestsellers salvadores, todo se disuelve en un panorama negro. Sin embargo, las editoriales independientes —es el nombre que les quedó a las editoriales pequeñas y medianas— se agrupan en torno a su gran evento del año: la Feria de Editores. Comienza hoy y se extiende hasta 4 de agosto. Es en el Centro Cultural Konex con entrada libre y gratuita. Y se va a llenar.

"Para nosotros, la FED es uno de los grandes eventos del año, y siempre nos preparamos publicando novedades en fechas cercanas". El que habla —en realidad, escribe: esta conversación es vía mail— es Damián Tabarovsky de Mardulce. Dentro del mapa del mercado editorial, Tabarovsky ubica a la Feria de Editores como "la vidriera que una vez al año exhibe la producción de las editoriales independientes que, por amplia mayoría, han publicado lo más interesante del mapa literario argentino". Su caballo de batalla es Era tan oscuro el monte, la novela de Natalia Rodríguez Simón que salió hace un par de semanas. 

Gog y Magog nació en 2004 y Vanina Colagiovanni es su editora desde 2007. De los 106 títulos que tiene, "la mayoría siguen activos. En ese sentido, la FED es una oportunidad para llevar todo porque las librerías suelen trabajar con novedades", cuenta, del otro lado del teléfono, Colagiovanni. Según su perspectiva, la Feria de Editores "se fue haciendo un lugar muy importante. Muchas editoriales pensamos la fecha de agosto para publicar novedades. Y lo mismo ocurre con abril, con la Feria del Libro. Pero la FED posee un público mucho más especializado, a diferencia de la Feria del Libro que tiene un público más masivo que no conoce mucho a las editoriales y que quizás va a pasear. Son millones de personas, es un lugar totalmente distinto".

Feria de Editores (edición de 2018)
Feria de Editores (edición de 2018)

"Es un momento para vincularse directamente con los lectores. Como trabajamos con distribuidores, este es un buen momento de contacto", completa. La gran novedad que llevan al Konex es La habitación sin barrer, un libro de poemas de Sharon Olds traducido por Inés Garland. "Es una poeta estadounidense muy reconocida. En 2015 publicamos un libro de ella y le fue muy bien: ya va por su tercera edición", explica. "Tenemos las mejores expectativas", afirma Diego D'Onofrio, editor de La Bestia Equilátera, con optimismo. "Este año aumentamos la cantidad de ejemplares que vamos a llevar al stand ya que, con cada nueva edición, la Feria de Editores incrementa notablemente su concurrencia". El lugar de la FED dentro del mapa argentino es, según sus palabras, "trascendental", porque "tiene la propuesta más amplia y variada de editoriales independientes. El hecho de que esté presente el mismo editor en el stand, la vuelve única, incomparable".

Rosa Iceberg es una editorial relativamente nueva. Marina Yuszczuk, su editora, se declara "fan de la Feria de Editores". "Creo que el lugar que ocupa es vital porque es el de visibilizar el trabajo de las editoriales independientes, que sostienen buena parte de la literatura argentina. Y la parte más aventurera, la de promocionar autores nuevos, primeros libros, tomar riesgos y hacer circular materiales que producen más literatura, porque suelen ser los que más leemos los escritores. Es una mezcla de osadía y profesionalismo muy particular". Su gran novedad es Late un corazón de I Acevedo.

Para Paula Brecciaroli, de la editorial Conejos, "la Feria de Editores funciona, desde hace varios años, como un hito en el calendario de las editoriales. Por eso para nosotros, en Editorial Conejos, es importante llegar con novedades. Estamos sacando una novela de Sergio Dubcovsky, Póker, que es nuestra apuesta fuerte. Inclusive para las imprentas se convirtió en una época del año agitadísima. También creemos que es importante trabajar con la difusión, con las redes sociales, con la prensa. Para los que tenemos la posibilidad de participar es clave que la Feria sea un gran evento de encuentro de los lectores y nuestros libros".

Edición 2018 (Foto: Matías Moyano)
Edición 2018 (Foto: Matías Moyano)

Aún no hay números concretos de la industria editorial de este año, sin embargo la presidenta de la Fundación el Libro, María Teresa Carbano, aseguró, en la inauguración de la Feria del Libro en el mes de abril, que "el primer trimestre de 2019 fue el peor en 5 años". ¿Será este segundo trimestre que venimos transitando peor aún? Habrá que esperar los informes de las cámaras, sin embargo las impresiones de los editores de la FED dan cuenta de lo que se está viviendo.

"Es un año complejo —dice Paula Brecciaroli, de Conejos— en relación a los movimientos económicos y los costos que tenemos que afrontar. Creo que todos apostamos a poder mantenernos en la calidad y el volumen de libros publicados, pero cada vez el equilibrio es más frágil. Nuestra expectativa es poder seguir sacando los libros que nos gustan y que tenemos previstos". D'Onofrio cuenta que "2019 está siendo el mejor año para La Bestia Equilátera", que está cumpliendo once años de existencia", pero se debe al "éxito que está teniendo Prohibido morir aquí de Elizabeth Taylor, del que ya vendimos más de 13 mil ejemplares. Estamos preparando un gran 2020 con nuevos títulos de Michael McDowell, Muriel Spark y Elizabeth Taylor, además del quinto policial de nuestra serie negra".

Colagiovanni, de Gog y Magog, señala que si bien "es un momento de crisis" por la "gran subida de los costos de impresión ya que hacer un libro cuesta mucho antes", no han tenido "un gran descenso de las ventas sino que se mantienen. Nosotros estamos creciendo y seguimos sacando títulos entonces debería incrementarse el número. Además, nuestra perspectiva es sacar menos títulos por año pero más grandes, muy buscados, muy específicos, muy trabajados. Te diría que afinamos la puntería: menos títulos pero más selectos".

Edición 2018 (Foto: Matías Moyano)
Edición 2018 (Foto: Matías Moyano)

"Por un lado, como a la mayoría de las editoriales la crisis económica nos hizo publicar menos, estamos presentando solo dos títulos nuevos este año", analiza Yuszczuk, de Rosa Iceberg, y continúa: "Pero a la vez se nota que hay un público lector amplio y en crecimiento que no dejó de comprar libros, cosa que me parece mérito de las editoriales independientes, por la calidad de lo que se publica y el esfuerzo de mantener precios accesibles. El año pasado nos fue muy bien en la Feria y este año creemos que va a pasar lo mismo. Pero además de lo económico, un aspecto importante de la Feria, que nos sorprendió en las ediciones anteriores, es el diálogo con la gente que se acerca a contarnos que les gusta nuestro catálogo, que les encanta el trabajo que hacemos, o que vienen a buscar el título nuevo para completar la colección. Es muy lindo eso, que además de leer a nuestras autoras, lean Rosa Iceberg, y creo que es el fruto del trabajo de estos últimos años. La Feria de Editores produce ese tipo de encuentros".

Volviendo a la situación económica, para Tabarosky no hay muchas vueltas: "Este es el peor año desde que soy editor, hace casi 15 años. No tengo muchas expectativas para los próximos meses, y tal vez por más tiempo inclusive. No obstante, el futuro bien inmediato es la FED: en los años anteriores hubo un público masivo que buscaba buenos libros, esperemos que este año se repita". Frente a la crisis económica, la Feria de Editores crece en visitantes, en editoriales, en actividades, y demuestra, una vez más, que la literatura es como esas piedras enormes en la orilla del mar que resisten los embates de las mareas más asesinas. Ahí está la literatura: sucia, desgastada, pero con una firmeza envidiable, secándose al sol. 

 

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