En octubre vivirá dos estrenos televisivos en simultáneo, La caída por la TV Pública y Un gallo para Esculapio, que aún no tiene canal de Aire, pero se estrena con seguridad en Flow donde Juan Leyrado, dirigido por Bruno Stagnaro, interpreta a un ex militar muy culto que de alguna manera viene a reemplazar el lugar que ocupó Luis Brandoni en la serie.

Mientras tanto, su corazón está en el teatro con Un enemigo del pueblo, el clásico de Henrik Ibsen que tras su paso por el teatro Regio comenzó una exitosa gira  junto a Raul Rizzo, Viviana Puerta, Edgardo Moreira, Romina Fernándes y Bruno Pedicone.

"Me gusta muchísimo la obra, lo que dice, lo que cuenta, lo que plantea, y justamente por eso, me hace pensar mucho y modificar cosas" dice el actor sobre lo que sucede con el Dr. Stockmann, su personaje: "Cuando hay autores, generalmente clásicos, yo soy muy permeable a que me llenen de ideas y de cosas nuevas" agrega.

"En esta puesta de 2018 me interesó rescatar lo que considero que Ibsen se planteaba en 1882: no un conflicto entre buenos y malos, sino entre seres humanos, con sus contradicciones, sus miserias y sus virtudes. Seres reales, reconocibles, con los que uno puede identificarse. Y con esto conseguir, en una de esas, que salgan del teatro con más preguntas que respuestas" dice Lisandro Fiks, el autor de la obra.

Juan Leyrado protagoniza “Un enemigo del pueblo”
Juan Leyrado protagoniza “Un enemigo del pueblo”

—¿Tu personaje cuestiona la democracia?

—Más que cuestionar la democracia lo que hace es cuestionar el no conocimiento de la democracia, la sociedad no sabe qué significa vivir en democracia. No se sabe de los derechos y obligaciones que uno tiene con la democracia. Él plantea que, cuando en democracia, si uno va a votar y no ha leído la Constitución y no sabe de qué se trata el Preámbulo y demás qué es lo que está votando, una figura, una persona, no un proyecto. Y después además, haya ganado o no quien cada uno votó, qué es lo que hay que hacer, cómo hay que comportarse en democracia, qué hay que pedir y qué hay que dar. Plantea que la democracia puede llegar a adormecernos, no está planteando otro sistema político.

—¿Te sorprendió en algún momento que esta obra se haga en el Complejo Teatral de Buenos Aires siendo vos y Raul Rizzo críticos del gobierno?

—En realidad no llegué al momento de la sorpresa, me ganó antes. Me pareció muy bien que se haga esta obra. Me pareció muy interesante. Y lo apoyo totalmente. No me sorprende en realidad cuando se hacen las cosas que se tienen que hacer. Agradezco que sea así. La cultura nos pertenece a todos. Me pareció algo inteligente también por parte del Complejo, muy inteligente.

Juan Leyrado junto a Raul Rizzo en escena.
Juan Leyrado junto a Raul Rizzo en escena.

—Cuando se cuestiona el voto popular, y se afirma que votamos mal, ¿no se puede caer en el riesgo en subestimar la voluntad?

—Sí claro, siempre y cuando uno piense que el otro votó mal. Yo no digo: "Votó mal", yo digo: "¿Pensó realmente? ¿Pensó en la persona que eligió o pensó en el proyecto de ese partido donde la persona es la que lo dirige, es la que está a la cabeza?" Y yo creo que lo que hay que pensar es no en la persona, sino en qué proyecto trae esa persona. Si yo voto porque quiero que gane él pero más que nada para que no gane el otro, eso es muy débil para construir un país.

—¿Sentís realmente que la patria está en peligro?

—No, yo creo que no está en peligro la patria. Estamos en peligro todos nosotros si realmente no vivimos en este momento tan trágico, y aquellos que podemos no leemos más, no nos preocupamos más para tener un conocimiento real. Como ciudadano, lo primero que veo es que se está sufriendo mucho y que realmente si no se hacen cosas están en peligro los niños, los trabajadores, las clases bajas, las clases medias. Estamos todos en peligro.

—Te pregunto por "La patria está en peligro" porque es un eslogan con el que se viene convocando un sector de actores, justamente.

—Lo que yo básicamente creo es que más allá de todo lo que pasa y demás hay algo básico que es la salud de la gente, de los niños, de la gente que no come. Y eso para mí es inentendible. Hay chicos que no comen en un país donde tenemos comida. Si nosotros le pedimos plata al FMI para que coman los chicos voy a ser el primero que va a estar en la lista para que le pidan. Nos escapamos de hablar de las cosas sustanciales cuando hablamos de cosas que son importantes pero que no conocemos. Lo primero es lo primero, lo importante es lo urgente.

—¿Qué pasa cuando el personaje que hay que interpretar es un malo con el que uno no acuerda en nada?

—Es fantástico porque uno puede sacar las cosas oscuras y jugar a eso, después se va a su casa limpio. A mí me gusta hacer esos personajes duros y tratar de hacerlos blandos, pero no para defenderlos sino para que no sea obvio. El malo no piensa que es malo, cree que es bueno..

—¿Hay que entender sus propios valores?

—Y sí, el tipo se defiende. Uno no lo puede condenar, aunque sabe que es condenable, pero cuando uno lo hace tiene que defenderlo para que sea un malo-malo verdadero.

Juan Leyrado en el nuevo personaje que interpretará en “Un gallo para Esculapio” (Crédito: Cony La Greca)
Juan Leyrado en el nuevo personaje que interpretará en “Un gallo para Esculapio” (Crédito: Cony La Greca)

—Se viene Un gallo para Esculapio.

—Sí, cuando me llamó Pablo Culell, me lo propuso y sentí mucha felicidad. Nunca había trabajado con Bruno Stagnaro y estoy muy entusiasmado.

—¿Qué podemos saber de tu personaje?

—Es un duro. Un duro que escucha música clásica justamente. Es un tipo que está en la oscuridad, obviamente el personaje de Peter Lanzani quiere trabajar con él para de alguna manera escalar de donde viene hacia donde quiere ir. Entonces se mete en la delincuencia, en esos actos delictivos, pero de un lugar distinto al que venía, a conocer otro tipo de cosas y a conocer a este tipo que es casi un filósofo y es un estudioso, es un tipo que estuvo en las Malvinas. Es un ex militar. Muy culto y que sabe qué es lo que está haciendo, y es un especialista, es un tipo muy cuidadoso en lo que hace. Me encanta.

—Son seis capítulos la segunda parte.

—En esta primera etapa la segunda parte sí, son seis capítulos. Y se espera que se siga, porque yo no empiezo en el primer capítulo, aparezco en el capítulo tres, y va creciendo la historia.

—¿Queda abierto con posibilidad de hacer una segunda tanda de capítulos?

—Sí, esa es la intención. También se va a estrenar La caída en la Televisión Pública.

—¿Estamos hablando de octubre?

—Estamos hablando de octubre, sí. Más o menos.

Juan Leyrado en los estudios de Infobae
Juan Leyrado en los estudios de Infobae

—Es un buen año para vos en lo profesional.

—Sí, me tiene muy ocupado todo esto y con cosas que me gustan.

—Trabajar en lo que a uno le gusta es una fortuna.

He trabajado mucho para trabajar en lo que a mí me gusta. Ha sido fundamental, para mí, para mi vida, para mi formación como persona, aprendo todo el tiempo de lo que hago, con quien estoy, todos los momentos para mí son enormes, amorosos. Además, en medio de la crisis. Nosotros los actores estamos tan acostumbrados a las crisis que me preocupa más lo de los demás, más allá de que yo también entro en crisis en lo económico. Es el momento de que los Estados prioricen lo básico. No lo veo en ningún político que la preocupación sea ésta. ¿Cuánto se necesita? Mandamos gente al Mundial, divino, che, ¿y si nos bancamos no mandar un equipo al Mundial? Cosa que me muero, me encanta el fútbol, pero ¿y si hacemos ese esfuerzo? ¿y si hacemos el otro esfuerzo? ¿Y si hacemos el esfuerzo de no comprar aviones? Cuánto juntamos, tanto. Bueno, a partir de ahí, de que coman, entonces vamos a afianzar el tema cultural, vamos a enseñarles cómo, vamos a poner las escuelas y los hospitales. Comen, están ahí desde chicos, los padres van, vienen. ¿Cuánto sale eso?¿Cuánto le tendríamos que pedir al FMI para eso? ¿El FMI da para eso? Por ahí sí, no sabemos. O hay otra organización. O nosotros. ¿Hay que hacer obras gratis de teatro para aportar algo? Yo creo que estas crisis llevan a la posibilidad de modificar estructuras propias y de conjunto de la sociedad, y esto no dice que hay que dejar de lado las ideologías, por quién voto, por quién no voto, quién es el culpable; pueden ir paralelos hasta encontrar a aquel gobierno que represente esto. Y que después le guste más que seamos como Miami y a otro le guste más que seamos como, qué sé yo… Si no se parte de esta base todo lo demás que se construye es sobre arena mojada, se derrumba.

—¿Nunca te interesó participar con algún cargo en política?

—No en política.

—Sí con la militancia…

—No, militancia no porque yo no milito, no soy militante.

—Pero has acompañado.

—Sí, sí, he acompañado porque cuando veo que hay zonas de donde yo puedo hablar esto y se puede transitar esto, sin haberlo logrado porque no estoy diciendo que se logró, pero una puertita, hay gente más sensible que otra, o gente más cercana a este pensamiento que otros en algunos partidos más que en otros. Así como los políticos tienen que hacer realmente una unidad, un encuentro con cosas básicas, creo que nosotros, aquellos que pudimos leer, que tenemos acceso, también deberíamos participar de un proyecto y elaborar un proyecto claro no partidario ni partidista sino que atienda la base de la problemática, de los que más sufren.

—Apuntás a terminar con la grieta y buscar todos el bien común.

—Sí, yo no sé si se llama grieta, eso me parece como antiguo, me parece como que ya no tiene potencia. El Estado tiene que estar presente en las cosas básicas que necesitan los ciudadanos. No pueden estar desamparados.

—Tiene que ver con un modelo, no con una persona.

—Es que hay dos modelos, claro. A partir del Frente para la Victoria cuando empezó Néstor con todo eso había y hubo un camino que atendía otras cosas más cercanas a esto. Yo no digo que se haya hecho todo. Pero no puedo pensar que porque un tipo afanó, se afanó las valijas, rompo con algo que es necesario, que los chicos por lo menos tengan un bienestar que no tenían, eso es verdad.

Tengo que decir: "Bueno, a ver, ¿a quién voto?" No voy a votar a esa persona porque no me gusta la otra. A ver, ¿éste qué me trae? ¿Cuál es mi pensamiento? ¿Qué es lo que yo quiero de la vida? ¿Qué me pasa cuando veo a alguien tirado en la calle durmiendo? ¿Qué digo? "Negro de mierda andá a laburar, no laburan, estos son vagos, les dan planes". ¿Eso a mí me pasa? A mí no me pasa eso. Debe haber, pero a mí no me pasa. Yo tengo que quedarme con lo que me pasa a mí. ¿Y qué me pasa a mí? Bueno, agarro una manta si ando con la camioneta viste, tengo mantas, cosas. Y no soy más bueno que otro, en todo caso soy egoísta porque lo hago porque a mí me duele, no puedo entender, ayer vi a un chico que pedía comida y no me puse a pensar: "No, los padres lo mandan a pedir comida y si uno en vez de comida le da plata se emborrachan". Qué sé yo, habrá pero y bueno, qué sé yo. Pero no por eso le voy a dejar de dar a este niño, que la mayoría no es porque los padres chupan. Y estaba muerto de frío a las 10 de la noche en la calle.

—Siempre aparece quien cuestiona si en un país con un 30 por ciento de pobreza se debe seguir destinando fondos a la cultura.

—Por eso la escuela es tan importante, por eso la escuela pública es importante, muy importante. El tema de M'hijo el doctor que se está perdiendo ahora, que está tan en boga ahora por las declaraciones, uno escucha cosas, de palabras de gente que ocupa cargos que dice cosas desagradables, soberbias, hay que cuidar un poco a la gente, hay que cuidar la palabra.

—¿Te referís a las declaraciones de Carrió? ¿Te molestaron?

—No es que me molestó, me dolió. Es una diputada del Congreso. A la que todos aportamos para que esté ahí. Y tiene una soberbia, yo creo que no está bien esa mujer, y se le da importancia. Pero más allá de todo eso es doloroso hablar así. Es una persona grande, no puede hablar así. Me parece muy loco que que haya gente que pueda estar de acuerdo. Es doloroso que alguien hable así, no se habla así, teniendo el cargo que tiene, no se habla así. De ninguna manera. No se habla así, con desprecio de la gente. Ni con canchereada ni con soberbia. No quiero eso en mi país.

ENTREVISTA COMPLETA:

*Agenda: Un enemigo del pueblo se encuentra de gira, las próximas fechas son eViernes 27 y Sábado 28 a las 21:00  y a las 22:30, y Domingo 29 de Julio a las 20:00 en el Teatro Real en Córdoba.

 

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