Por Esteban Castromán/ Iñaki Echeverría

La Bomba de Tiempo + Julieta Venegas // Pulso urbano en canción

Las ciudades son seres vivos. Complejos sistemas organizados para la interacción de nutrientes, materia, relaciones, energía e instancias de reproducción. Aunque en vez de células, metabolismo y autopoiesis, el organismo urbano es arquitectura, mercado y sociedad. Tal vez el elemento compartido entre ambos extremos de la metáfora sea el pulso: persistencia rítmica como signo vital para la biología, metrónomo inflamado que aman los citadinos y que suelen odiar los cultores de la utopía rural.

A veces Buenos Aires transforma su pulso en latido, y el latido en ritual, y el ritual en una celebración que desborda. Eso ocurre desde hace doce años, cada lunes en que La Bomba de Tiempo despliega su potencia en el escenario de Ciudad Cultural Konex. Dieciséis percusionistas chiflados que siempre improvisan un repertorio distinto con invitados especiales como Calle 13, Café Tacuba, Jorge Drexler, Natalia Lafourcade, Pedro Aznar, Kevin Johansen, Rubén Rada, Paulinho Moska, Hugo Fattoruso, Catupecu Machu y Los Pericos, entre muchos otros.

Ahora La Bomba de Tiempo convocó a la cantante mexicana Julieta Venegas para grabar "Buenos Aires Bomba", una hermosa canción que retrata el aura de esos lunes musicales emblemáticos. Tres minutos treinta y cuatro segundos de pura fascinación por el movimiento. Ofrenda de amor al latido de la ciudad. Invitación a bailar para siempre.
https://open.spotify.com/track/5n8CH5NJ0blhPk1wDawkVf?si=vyobgOw1T3iCggJYbd5Vvw

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Fernanda Laguna // Una alquimia del deseo

Si escribís en Google "cuidado con lo que deseás porque podría hacerse realidad", el buscador te responde que encontró cerca de 7.370.000 resultados en tan solo 40 segundos. Podría ser una verdadera hazaña algorítmica, en términos de abstracción con fines instrumentales, si no fuera que la mayoría es pura maleza informativa sin relevancia.

Muy lejos y a salvo de la inteligencia artificial, muy cerca de la arenga ensoñada y fraternal es donde se origina lo más interesante del arte contemporáneo.

Con su particular modo de conectar deseo y realidad, Fernanda Laguna acaba de inaugurar esta semana en la galería Campoli Presti de Londres una muestra individual titulada "Quiero ser una artista internacional", con pinturas y videos que recorren gran parte de su obra. En simultáneo, también se presenta "Mareadas en la marea", exhibición curada junto a Cecilia Palmeiro, con documentos, intervenciones grupales y registros gráficos generados al interior del movimiento Ni Una Menos. Esta exposición, más que punto de llegada, es otra escala en su agitado recorrido como artista visual, escritora, curadora, docente y militante de la sensibilidad.

Lo que hace Fernanda es alquimia más que arte. Explora y transforma diversas sustancias de la naturaleza cultural. Por su horno de atanor pasaron muchas cosas. Fundó el espacio de arte y editorial Belleza y Felicidad, junto con Cecilia Pavón. Curó mas de 200 muestras en espacios independientes y museos de la Argentina y el exterior. Con Javier Barilaro y Washington Cucurto crearon Eloísa Cartonera. Impulsó los espacios Tu Rito, Agatha Costure y (en la actualidad) El Universo. Algunas de sus obras fueron adquiridas por MALBA, Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, museos de arte contemporáneo de Rosario, Salta, Los Ángeles y Miami, y por la Colección Guggenheim. Publicó 30 plaquetas de poesía en distintas editoriales. Los libros "Me encantaría que gustes de mí" (2006), "Dame pelota" (2009) y "Control o no control" (2012) salieron por el sello Mansalva.

En 2003 inauguró Belleza y Felicidad Fiorito, en el Partido de Lomas de Zamora. Espacio educativo, galería y usina de acciones artísticas e integración social que aún hoy continúa propagando la capacidad transformadora del arte.
www.bellezayfelicidadfiorito.com

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Ulises Conti // La velocidad del sonido

Es excitante seguir el trabajo de aquellos artistas que suelen trascender sus propias disciplinas y perciben al mundo como un laboratorio orientado a ampliar las posibilidades del sentido. Zona de permanentes oscilaciones donde habita el futuro en estado germinal. Y Ulises Conti es uno de sus principales embajadores: compositor argentino con formación académica, multi-instrumentista, escritor, director del sello Metamúsica y performer inquieto que organiza su tiempo de modo geográfico: Buenos Aires, Berlín y Tokyo.

Su último experimento sonoro está compuesto por diez piezas musicales cuyos títulos son fracciones numéricas que sumadas dan como resultado 1.234,8 (así se llama el álbum). "Su nombre hace referencia a la velocidad en la que viaja el sonido: 1234,8 kilómetros por hora. Cuando una nave la supera y rompe su barrera, se produce un fenómeno llamado boom sónico", explica Conti. Sin dudas, este disco es la nave. Y cierta idea noise de baja frecuencia es el combustible que le permite viajar por distintas constelaciones estilísticas de la música electrónica: ambient, techno e IDM (Intelligent Dance Music).

Se recomienda subir a la nave, cerrar los ojos y dejar que sus oleadas vayan guiando una trayectoria singular hacia lo desconocido.
https://ulisesconti.bandcamp.com/album/12348-2017