Los Ángeles, una ciudad revulsiva y literaria

Cuando Emma Stone y Ryan Gosling cantan en La la land "Ciudad de estrellas / ¿estás brillando sólo para mí?" hablan de Los Ángeles, donde sucede la historia, donde se enamoran y donde se pierden. Sin embargo hay un dejo de melancolía en sus voces, también en sus miradas; como una entrega, como si sus cuerpos estuvieran desprotegidos en manos de la ciudad, que los observa y, si quiere, los devora. ¿Qué tiene este sitio californiano que lo vuelve tan especial?

En la 43° Feria del Libro de Buenos Aires, Los Ángeles es la Ciudad Invitada de Honor. La idea de tener una sección tributo a una ciudad comenzó hace cuatro años con Ámsterdam, luego vino San Pablo, más tarde Ciudad de México y el año pasado, Santiago de Compostela. Esta vez, en palabras del director de la feria, el escritor chivilcoyano Oche Califa, "buscamos en otra zona del mapamundi".

¿Por qué Los Ángeles? "Por dos motivos. Primero, por el aporte cultural y profesional que le hace a la feria al instalarse y al desarrollar un programa propio ofreciendo también una oportunidad para que ambas industrias del libro se vinculen. Segundo, porque es una ciudad de una pluralidad cultural muy grande, es la segunda en cantidad de habitantes en Estados Unidos y casi la mitad de su población es hispanohablante", dice Califa en diálogo con Infobae.

Oche Califa (El País)
Oche Califa (El País)

Charles Bukowski nació en Andernach, Alemania, pero a los tres años su familia se mudó a Baltimore y, tiempo después, a Los Ángeles. Allí estudió, trabajó, visitó cientos de bares, leyó bibliotecas enteras, escribió mucho, se emborrachó más, conoció sitios, personas, vivió y murió. Las novelas Mujeres, El Cartero y Factótum trascurren allí. Su manera de ver las cosas, en su literatura, está atravesada por esta ciudad, tan cosmopolita, tan generosa y hostil a la vez.

Esa hostilidad -Jack Keruak decía que L.A. es una verdadera selva- la vuelve un escenario perfecto para una buena novela negra, como El sueño eterno de Raymond Chandler publicada en 1939. Un detective, un misterio, sexo, drogas, problemas. "Se puede tener resaca con cosas distintas al alcohol. Resaca de mujeres. Las mujeres me ponían enfermo", comenta el personaje principal de la historia, el detective Philip Marlowe. Sólo en Los Ángeles.

Volviendo a la Feria del Libro, Califa la comanda: es una ONG, no un organismo del Estado, por eso, asegura, las gestiones no son fáciles, son trabajosas, porque es "una ONG argentina negociando con un Estado capitalino extranjero". Sin embargo, su interés es genuino: "Las ciudades representan algo más que ellas mismas. Los Ángeles representa Estados Unidos, que ha tenido una gran influencia en la Argentina, no sólo en la literatura, también en el pensamiento político. No nos olvidemos que nuestra carta magna esta influida por la declaración de la independencia estadounidense". De los escritores que trae la delegación estadounidense, están Luis Alberto Urrea, Héctor Tobar y Ana Castillo. Para Califa, estos nombres hablan de una penetración latina en Estados Unidos que no es casual.

Charles Bukowski
Charles Bukowski

"Inclina el mundo a un lado y todo aterrizará en Los Ángeles", decía el arquitecto Frank Lloyd Wright. Quizás, su referencia tenía que ver con ese embudo de ideas, movimientos e identidades que decanta en esta ciudad que contiene, como un barrio exótico, a Hollywood, el distrito donde están los principales estudios de cine. Un hombre soltero de Christopher Isherwood publicada en 1964 es una de las primeras historias que ponen a la cuestión de la liberación gay en el centro de la escena; y sucede en L.A. También para la ciencia ficción: Philip K. Dick la usó para ambientar Fluyan mis lágrimas, dijo el policía, Neal Stephenson para Accidente en la nieve, Michael Crichton para Sol naciente y Richard Matheson para Soy leyenda.

¿Qué tiene Los Ángeles que la vuelve tan revulsiva y seductora? Norman Mailer también estaba fascinado con esta ciudad. Cuando la quiso definir, usó palabras precisas y muy poéticas, que muchos interpretaron como peyorativas: "es una constelación de plástico". Sin embargo, esa negatividad que muchos apreciaron, no era sino su exacto opuesto: una verdadera positividad, una metáfora que hablaba de Los Ángeles como un lugar profundamente literario. Pilotear por un universo plastificado, duro, descartable, ¿qué mejor forma de sentirse vivo?

 

_____

LEA MÁS

#LIJenInfobae: libros para chicos con cabezas abiertas

Una tarde, un viernes, una novela

_____

Ver más notas en Cultura